Religión en Libertad

FIDES ET RATIO

Alfonso V. Carrasocosa

Alfonso V. Carrascosa

Científico católico

Ateísmo y Edad de Plata: el Toro de Veragua

Es una de las piezas más emblemáticas de la exposición permanente del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, testimonio mudo de un luctuoso encuentro entre ateísmo y ciencia, tan brutal como desconocido. 

El Toro de Veragua, expuesto en el MNCN como especie bovina representativa del Parque Nacional Sierra de Guadarrama.

El Toro de Veragua, expuesto en el MNCN como especie bovina representativa del Parque Nacional Sierra de Guadarrama.

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Estamos en plena Feria de San Isidro 2026 en la Monumental de las Ventas, y parece interesante aprovechar la coincidencia para reflexionar en torno al mundo de los toros, la ciencia y su historia en España.

El torero Ignacio Sánchez Mejías con varios poetas de la Generación del 27 incluído Lorca.

El torero Ignacio Sánchez Mejías con varios poetas de la Generación del 27 incluído Lorca.

Hubo en nuestro país una Edad de Plata de la tauromaquia, que los expertos sitúan inmediatamente por detrás de su  Edad de Oro, en la que  José Gómez Ortega "Joselito" y Juan Belmonte establecieron las bases técnicas y artísticas del actual toreo. En ella la tauromaquia verificó la consolidación de estas bases,  y vivió una enorme riqueza artística, con una gran cantidad de figuras destacadas y un florecimiento en las ganaderías bravas, algo directamente relacionado con el título de este artículo. Se considera que la Edad de Plata de la tauromaquia va desde 1920 a 1936, siendo pues aproximadamente coincidente con la conocida como Edad de Plata, a secas, vinculada con la cultura y la ciencia. Respecto a la cultura, decir que poesía y tauromaquia disfrutaron durante este periodo de  una relación perfectamente constatable sin más que caer en la cuenta de que Federico García Lorca, poeta de la Generación del 27 , dedicó a su amigo torero el famosísimo poema 'Llanto por Ignacio Sánchez Mejías'  tras morir este a consecuencia de una cogida.  Dicho poema es considerado un hito en la literatura española y una de las elegías más desgarradoras de la poesía universal. Hubo más poetas de la Generación del 27 que escribieron sobre dicho torero, como Rafael Alberti y otros, que abundan en la relación antes mencionada, pero fue Lorca el que dijo 'los toros es la fiesta más culta que existe hoy en el mundo'. Había una enorme afición por La Fiesta en esta época.

Jose Manuel Rodríguez Delgado, científico neurólogo que experimentó con toros de lidia

Jose Manuel Rodríguez Delgado, científico neurólogo que experimentó con toros de lidia

Precisamente durante la otra Edad de Plata, hubo también científicos muy aficionados a la tauromaquia, como el Premio Nobel Santiago Ramón y Cajal, o el Dr. Gregorio Marañón, que llegaron a escribir sobre el tema. Curioso es el caso de José Manuel Rodríguez Delgado (8 de agosto de 1915 - 15 de septiembre de 2011) médico formado en la Edad de Plata, profesor e investigador español de fisiología y neurobiología, internacionalmente célebre por sus investigaciones pioneras en la estimulación eléctrica del cerebro que abrieron el camino a técnicas modernas como la estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés), que hoy en día se utiliza en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson, la epilepsia y la depresión. Parte de estos estudios que terminaron siendo de utilidad para el ser humano los realizó sobre toros de lidia, mediante un aparato por él diseñado, el 'estimociver', que inventó en la Universidad de Yale donde estudió,  dotado de electrodos capaces de inducir en el animal conductas concretas que cuajaron en el famoso experimento conocido como el toro teledirigido realizado en la finca La Alamirilla de Córdoba en 1964, en el cual el Dr. Rodríguez paró en seco a un toro a punto de propinarle una embestida sin más que activando a distancia unos electrodos insertos en el cerebro del animal.

Sede del MNCN en el Barrio de la Ciencia de Madrid, donde esta expuesto el Toro de Veragua

Sede del MNCN en el Barrio de la Ciencia de Madrid, donde esta expuesto el Toro de Veragua

Precisamente abundando en la relación tauromaquia y ciencia y en el período de tiempo en el que ambas edades de plata coincidieron, se llevó a cabo la donación de un ejemplar de toro de lidia a un establecimiento científico cual es el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid (MNCN) con más de 250 años de antigüedad, de cuyos orígenes católicos he hablado ya aquí en ReL. Han sido abundantes los ejemplos referidos por mí acerca de la conciliación ciencia-fe católica a lo largo de su dilatada historia, algunos de los cuales pueden leerse aquí en ReL, debido a que la historiografía laicista los ignora sistemáticamente. Gracias al Regeneracionismo, a cuya puesta en marcha tanto contribuyeron científicos católicos, el MNCN se integró primero en la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE) - logro temprano de aquel y de cuyas raíces católicas he hablado ya aquí en ReL- para llegado el momento hacerlo en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) - logro tardío de aquel y de cuyas raíces católicas he hablado ya aquí en ReL- por todo lo cual su historia debe ser considerada un claro ejemplo de conciliación ciencia-fe católica, no como la mayor parte de la historiografía de la ciencia contemporánea española, atea, extremadamente ideologizada y fuertemente laicista, quiere hacernos creer sin base científica.

El MNCN es en la actualidad un centro del CSIC dedicado a la investigación científica en ciencias naturales que dispone además, como museo que es, de salas expositivas permanentes y temporales, estando situado en el recientemente denominado Barrio de la Ciencia de Madrid, en Chamartín, en el que ocurrieron cosas como las que voy a contar aquí, que dejan muy claro cómo resultó el encuentro de la ciencia con el ateísmo español contemporáneo.

Luis de Benedito y el Toro de Veragua a medio naturalizar en el MNCN (Archivo MNCN-CSIC)

Luis de Benedito y el Toro de Veragua a medio naturalizar en el MNCN (Archivo MNCN-CSIC)

Y volviendo a la donación, Verdejo -nombre de la variedad de uva con la que se elaboran los vinos de Rueda, entre otros- se llamó el toro de lidia donado y expuesto en el MNCN y conocido como  'Toro de Veragua', del que se puede ampliar información aquí. Su presencia en dicho establecimiento científico puede parecer inadecuada, pero no lo es en absoluto, y por varios motivos. Se trata del representante de una especia biológica de mamífero, el Bos taurus,  cuyos orígenes se remontan hasta el plioceno inferior. En España, el toro vivió en estado semisalvaje hasta el siglo XVII, siendo a partir del siglo XVIII cuando aparecen las ganaderías taurinas. El que conocemos como toro de lidia resulta del trabajo de selección de los ganaderos de ejemplares con unas características concretas, que permitieran el toreo. Además, dada la enorme afición a la tauromaquia en la Edad de Plata y ya comentada, la presencia en el MNCN del Toro de Veragua resultaba idónea para hacer cultura científica y quizás conducir a alguna de las niñas que visitaba el museo y lo veía a plantearse ser científica. Pues Verdejo fue un bellísimo ejemplar de toro de lidia regalado por el Duque de Veragua al MNCN en 1911, es decir, en plena Edad de Plata, que transcurrió en su mayor parte bajo la monarquía parlamentaria confesional católica de Alfonso XIII, y sabida es la importancia de la tauromaquia en España. Pero además se trató de un animal muy adecuado para realizar sobre él el disecado - o mejor, la naturalización- aplicando una moderna técnica escultórica de la época conocida como dermoplastia, aprendida por los mejores taxidermistas españoles de entonces, que practicaban una taxidermia científica, y llevaron a cabo la naturalización de muchos de los ejemplares que hoy se siguen exhibiendo en el MNCN: los hermanos Benedito. Concretamente fue Luis Benedito quien imprimió a la obra el espectacular realismo que posee. 

El Toro de Veragua estuvo en la exposición 'Historias Naturales' realizada en 2013 en el Museo del Prado, que se construyó para ser el Museo de Ciencias Naturales

El Toro de Veragua estuvo en la exposición 'Historias Naturales' realizada en 2013 en el Museo del Prado, que se construyó para ser el Museo de Ciencias Naturales

Luis Benedito (1884-1995), católico practicante convencional, sin aspavientos, o como la familia indica, de los de ir a misa los domingos con normalidad, sin fanatismos ni nacionalcatolicismos, favoreció con su obra la mentalidad conservacionista de la sociedad española, pero además promovió el proteccionismo ambiental directamente: se cuenta que recomendó al rey Alfonso XIII del que era amigo que pusiera guardas en Gredos para evitar el furtiveo hacia la Cabra Hispánica, y así lo hizo el rey. Pero su mayor logro a la conservación del medio ambiente es tan importante como desconocido, sobre el cual he estudiado y escrito, y tiene que ver con Doñana, e ilustra el trato que las ideologías ateas de la época todas las cuales confluyeron en el Frente Popular de triste memoria dispensaban a la protección del medio ambiente, y puede leerse aquí . Para profundizar en la obra de Luis Benedito puede visitarse esta web del CSIC.

Cristóbal colón y Aguilera, XV Duque de Veragua y donante del toro al MNCN.

Cristóbal colón y Aguilera, XV Duque de Veragua y donante del toro al MNCN.

Pero el auténtico drama del Toro de Veragua al que he hecho referencia al inicio de este artículo le tocó vivirlo a su donante, que como ya he indicado no fue otro que Cristóbal Colón y Aguilera (1878–1936), el XV Duque de Veragua, último propietario de la mítica ganadería de toros de Veragua y cuya biografía puede consultarse aquí. Este licenciado en derecho descendiente directo del descubridor de América donó a Verdejo, el bellísimo toro no lidiado del que venimos hablando y que es considerado canon de belleza de lo que fueron aquellos ejemplares "goyescos". Este ejemplar luce pelaje ensabanado, botinero, capirote y caribello. Pero este acto no fue el único que relacionó al XV Duque de Veragua con la ciencia, pues fue este señor el que proveyó al Centro de Estudios Históricos de la JAE, del famoso Archivo Colombino, custodio de los papeles de la familia incluídos los del descubridor de América, permitiendo así el acceso de historiadores de todo el mundo a los mismos aquí en España, desdeñando jugosas ofertas de otros países por su cesión. Todo esto no fue suficiente para evitar que soldados ateos del Ejército del Frente Popular primero saquearan su casa de Madrid, y terminaran apresándolo  el 27 de agosto de 1936, siendo trasladado a la checa conocida como 'Destacamento de Información del Círculo Socialista del Sur', en el número 50 de la misma calle Velázquez, donde estuvo 15 días durante los cuales le maltrataron y saquearon por completo, apareciendo su cadáver el 17 de setiembre de 1936 en Fuencarral sin la medalla de la Virgen de las Angustias que siempre colgaba de su cuello. Más información sobre este desagradable suceso puede encontrarse aquí. También eliminaron a su famosísima Yeguada de Colón.

Aspecto de la Puerta de Alcalá de Madrid cuando el Duque de Veragua fue asesinado

Aspecto de la Puerta de Alcalá de Madrid cuando el Duque de Veragua fue asesinado

Nada pudo parar a sus asesinos: ni su relación con la ciencia de la Edad de Plata mediante la cesión del Archivo Colombino, ni la donación de Verdejo al MNCN-CSIC. Muchos cometieron atrocidades en este período dando subtierro a científicos y personas relacionadas con el mundo científico: que Dios les perdone a todos

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