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Un año de León XIV: diez elementos de su pontificado que encauzaron este periodo y lo distinguen

El 8 de mayo de 2025 se asomó al balcón de la basílica de San Pedro un cardenal con experiencia vaticana, misionera y como superior religioso.

El 8 de mayo de 2025 vimos por primera vez en el balcón de San Pedro a León XIV.

El 8 de mayo de 2025 vimos por primera vez en el balcón de San Pedro a León XIV.Vatican News (captura)

Redacción REL
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C.L.

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Este viernes 8 de mayo se cumple un año desde la elección como Papa de León XIV

Eligió ese nombre el cardenal Robert Prevost, nacido en 1955 en Chicago (69 años por tanto en aquel momento), quien era prefecto del Dicasterio para los Obispos desde hacía un bienio y había sido prior general de los agustinos durante doce años, obispo de Chiclayo (Perú) durante ocho, misionero en dicho país durante más de una década y con la formación de matemático previa a su ingreso en religión y de doctor en Derecho Canónico.

¿Qué ha caracterizado este periodo como consecuencia de la personalidad de su protagonista y de sus decisiones? 

Nadie duda de que León XIV ha empezado con calma porque -salvo circunstancias imprevistas- su pontificado será largo e irá marcando su estilo poco a poco. Pero algunos elementos diferenciales ya son significativos.

1. Un estadounidense y peruano en el Vaticano

Uno de los argumentos que más operaban contra el cardenal Robert Prevost entre quienes elucubraban sobre el cónclave que comenzó el 7 de mayo era su nacionalidad. Se daba por hecho que la Iglesia -principal institución religiosa del mundo- no escogería como Papa a un nativo de la primera potencia política del mundo

Y lo curioso es que, de forma imprevista -porque el presidente de su país, recién reincorporado a la Casa Blanca, saludó su elección con el lógico respaldo y gozo-, desde hace semanas Donald Trump haya creado una situación insólita de enfrentamiento entre compatriotas, a la que León XIV está respondiendo con tranquilidad.

Además, el nuevo Papa goza de una cierta multinacionalidad. Sus padres habían nacido, como él, en Estados Unidos, pero eran hijos de franceses, italianos y españoles, así que el purpurado era nieto de europeos. Además tenía nacionalidad peruana, adquirida en 2015 porque el concordato del país con la Santa Sede exigía que la tuvieran sus obispos.

Con lo cual, a las 24 horas, porque fue un cónclave breve, dos países podían presumir de llegar por primera vez al sumo pontificado. Pues la nacionalidad peruana de Prevost no era solamente una conveniencia administrativa: su vínculo con aquella nación era intenso y querido.

2. Cumplimiento de protocolos

Es conocido el vínculo entre Francisco y León XIV. El cardenal Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, había conocido a Robert Prevost como prior general de los agustinos, y habían discrepado sobre algunas cuestiones, pero desde el aprecio mutuo. No llevaba mucho en el Vaticano el Papa argentino cuando le nombró obispo de Chiclayo en 2015 y le confió en 2020 los problemas de la diócesis de Callao como administrador apostólico. Dos años después le designó como su principal responsable para el nombramiento de obispos en todo el mundo.

¿Por qué recordar todos estos datos en un apartado referido a los protocolos? Porque la diferencia con Francisco a pesar de su vínculo fue la principal advertida por el mundo entero en cuanto apareció en el balcón. Su predecesor había querido romper con los protocolos desde el primer minuto, compareciendo ataviado solo con el blanco atavío pontificio. 

Prevost tenía que tomar así su primera gran decisión definitoria en sus primeros minutos como Papa e iba a ser muy gráfica y muy visible para todos. Romper las normas del protocolo pontificio como en 2013 o restaurarlas. Y optó por la segunda opción, apareciendo vestido cual Benedicto XVI y los anteriores.

Pero no ha sido solo en ello. Las fotos de las visitas al Papa en el Vaticano evidencian un orden claramente dictaminado, si no por él directamente, sí porque ha dado instrucciones de que se restablezcan las tradiciones formales que se habían relajado notablemente en los años anteriores.

El Papa León XIV se hace foto de grupo con los eurodiputados del Grupo Popular en el Europarlamento, que son unos 190

El Papa León XIV se hace foto de grupo con los eurodiputados del Grupo Popular en el Europarlamento, que son unos 190vatican Media

3. Lectura de todos sus discursos

Salvo palabras muy breves en contextos muy singulares (recordemos, por ejemplo, las muy recientes en Mogombo, durante su viaje a Guinea, unas de las más prolongadas que duraron dos minutos y medio), León XIV ha optado por leer fielmente todas sus intervenciones públicas, sobre todo las homilías. 

Lo hizo incluso en su primera alocución recién elegido, justo hoy hace un año. Y eso fue menos usual, porque ningún Papa reciente lo ha hecho: tomó unos folios en la mano en ese instante. 

  • Las primeras palabras de León XIV, leídas.

Tampoco ha introducido nunca elementos improvisados en sus catequesis o discursos, consciente de que las palabras de un Papa adquieren una relevancia especial y se multiplica y agrava la posibilidad de cometer una equivocación que luego haya que aclarar.

Y él lo ha experimentado en Castelgandolfo...

4. Castelgandolfo renace

Castelgandolfo es otro elemento definitorio de este pontificado. Lo será durante el verano, porque él volverá allí, lugar tradicional del descanso estival de los Papas situado junto al lago Albano.

Además León XIV ha pasado en ese lugar muchas tardes de lunes como unas horas de descanso mental y físico, que sin embargo han concluido con ruedas de prensa improvisadas.  Y aunque el Papa Robert Prevost es una persona de excelente control en mensajes y palabras, algunas preguntas le han conducido a expresiones que suscitaron debate, desde las acusaciones contra un obispo español a la afirmación de la pena de muerte como contraria al derecho a la vida, pasando por comentarios sobre la situación en Gaza o Ucrania.

De hecho, lo que parecía tendente a convertirse en una costumbre del inicio de semana ha menguado un poco en su frecuencia, aunque sigue constituyendo una característica visual de este pontificado.

5. El final del Año Santo

Si algo ha caracterizado este primer año de León XIV ha sido el Año Santo que decretó y comenzó Francisco. El Papa anterior ya había decretado uno en 2015 por el 50º aniversario del final del Concilio Vaticano II y decretó otro en 2025 (del 25 de diciembre de 2024 al 6 de enero de 2026) que fue el Año de la Esperanza.

El nuevo pontífice cubrió dos tercios de ese año, lo que implicaba recibir cada semana de forma organizada a un sector determinado de la Iglesia. 

El Jubileo de los Jóvenes fue, por supuesto, el principal, celebrado entre el 28 de julio y el 3 de agosto y con concentraciones de cientos de miles de peregrinos que empezaron a familiarizar a León XIV con las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ), que nacieron oficialmente en 1986 y tienen su próxima cita (primera para este pontífice) en 2027 en Seúl.

Además el Papa demostró gran humanidad al ser muy consciente de que también estos actos tienen su lado triste con el fallecimiento o gravedad de estado de jóvenes asistentes. Fue el caso de dos peregrinos a los que León XIV quiso dedicar su tiempo, como recibiendo a los compañeros de una joven egipcia fallecida o visitando en el hospital romano a un adolescente español, Ignacio, de 15 años, gravemente enfermo.

6. Viajes oficiales

Si no contamos los desplazamientos por Italia con consideración de viaje apostólico, que suelen ser abundantes por parte de los Papas (si bien, curiosamente, comienzan justo este 8 de mayo en Pompeya y Nápoles, aunque luego hay tres más antes del verano), y si no hablamos de España -aún por celebrarse, pero ya en breve-, los viajes oficiales de León XIV han sido tres y todos significativos.

El primero, a finales de 2025 a Turquía y Líbano con motivo del 1700º aniversario del Concilio de Nicea y en cumplimiento de un compromiso ya adquirido por Francisco.

El segundo, insólito, pues es curioso que un lugar tan cercano y tan católico como Mónaco nunca hubiese sido visitado por un Papa: fue en marzo de este año y por un solo día.

El tercero, reciente (mediados de abril) y políglota, a cuatro países africanos: Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial.

7. Normalización litúrgica

Otra característica de este pontificado es la fidelidad a los cánones litúrgicos establecidos, en línea previsible dado el cumplimiento de protocolos a los que antes hacíamos referencia. 

No solo se ha apreciado en la basílica de San Pedro, sino también en su prueba de fuego de los viajes al Cercano Oriente y a África. En las misas allí celebradas se han incorporado algunas aportaciones locales sin romper la integridad de la celebración pontificia.

Queda por ver cuál será la determinación de León XIV sobre la misa tradicional. Francisco dio marcha atrás sobre las disposiciones de mano abierta de Benedicto XVI. Dado que eso tiene una traducción en disposiciones canónicas concretas, el Papa Prevost tendrá que decidir si las mantiene o no, porque su condición de canonista le hace poco proclive a dejar que se incumpla lo legislado.

8. La predicación sobre el Concilio

Ha comenzado este año y va a caracterizar muchos miércoles. Hay una justificación cronológica, dado que acaban de celebrarse en 2025 los sesenta años de la conclusión del Concilio Vaticano II

Pero el tono de las primeras intervenciones sobre las constituciones dogmáticas sugiere una pretensión definitoria que oriente su pontificado. En consecuencia, ha empezado con los comentarios a Dei Verbum y Lumen Gentium.

9. China y Alemania

Los dos grandes territorios sobre los que el Vaticano sufre un control menguado son China y Alemania.

Durante el primer año de León XIV como Papa, el régimen comunista de Pekín ha mantenido un comportamiento similar al acuerdo secreto firmado en 2018 durante el pontificado anterior por el cardenal Pietro Parolin, entonces secretario de Estado. El régimen ha procurado evidenciar decisiones tomadas a espaldas de Roma, a las que Roma se somete. En septiembre el nuevo pontífice hizo su primer nombramiento. En 2028 concluye el acuerdo y será su primera gran decisión: prorrogarlo, modificarlo o suspenderlo.

En cuanto a la rebelión de la Iglesia alemana, tuvo un momento particularmente explícito e insólito haciendo públicas, a los dos días de la muerte de Francisco -esto es, en sede vacante- unas directrices de la Asamblea del Camino Sinodal para la bendición de parejas del mismo sexo. Eso forzó al Vaticano, tanto por medio de León XIV como por medio del cardenal Víctor Fernández, a dejar claro que Roma no aprueba esa decisión. 

El tira y afloja entre ambas partes se mantiene, pero la Santa Sede ya ha dejado claro que no se va a dejar arrastrar. Cuál sea el límite y cuál la respuesta son las grandes incógnitas que irán desvelándose.

10. El reencuentro con los cardenales

A principios de enero, nada más concluido el año jubilar, León XIV convocó un consistorio extraordinario de cardenales. Asistieron en torno a 170 (con o sin derecho a voto en un cónclave, del que carecen los mayores de 80 años) y determinaron libremente los temas que quieren debatir para marcar el futuro de la Iglesia.

Es otra de las características de este pontificado naciente: el Papa quiere recuperar la participación de los purpurados en la dirección de la Iglesia. Anunció que se repetirían dichas citas, aunque deja claro que quiere que los cardenales se expresen con libertad, aunque el mando decisivo sea suyo.

* * *

Dentro de un año León XIV ya no será visto como en su primer aniversario, en el cual, por su carácter prudente, sigue siendo percibido como una novedad pendiente de definirse en todo.

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