El Papa revive Perú («los llevo en mi corazón») y entroniza a Santa Rosa de Lima en el Vaticano
León XIV recibió el viernes a los obispos en visita «ad limina» y el sábado vivió con ellos un cálido acto de honor a la Virgen y a la santa.

León XIV bendice la estatua de Santa Rosa de Lima inaugurada en los Jardines Vaticanos.
León XIV se ha reencontrado en el Vaticano durante dos días con todos los recuerdos de sus años como misionero en Perú, donde luego fue obispo de Chiclayo casi una década antes de su nombramiento en 2023 como prefecto del Dicasterio para los Obispos.
El viernes recibió a los obispos peruanos, que se encuentran en Roma para la visita ad limina: "Les suplico que les recuerden a mis queridos hijos del Perú que el Papa los lleva en su corazón y los recuerda con afecto, de modo especial en la oración", le dijo el Papa.
Santo Toribio de Mogrovejo, modelo episcopal
La visita tuvo lugar en el contexto del tercer centenario de la canonización de Santo Toribio de Mogrovejo (1538-1606), y León XIV recordó a los prelado que son "fruto de la semilla evangélica que este santo obispo sembró en esas tierras".
El Papa Robert Prevost propuso a sus antiguos compañeros, para responder a los "múltiples desafíos" de la evangelización actual, "vivir a la manera de los Apóstoles, con sencillez, valentía y total disponibilidad para dejarnos conducir por el Señor", y sobre todo "custodiando y promoviendo la unidad y la comunión", una comunión "real y afectiva entre los pastores y entre estos y el Pueblo de Dios".

León XIV saluda el viernes al presidente de la Conferencia Episcopal Peruana y obispo de Lurín, Carlos García Camader.
Todo ello, en "fidelidad al Evangelio, que ha de ser anunciado de manera íntegra", subrayó: "Santo Toribio no proclamó una palabra propia, sino una Palabra recibida, confiando en su fuerza transformadora". Esa fe debe ser hoy "capaz de dialogar con la cultura sin perder la identidad cristiana".
También a ejemplo del santo, los obispos y sacerdotes y todos los religiosos y consagrados deben "salir al encuentro a escuchar, a acompañar y a comprender para llevar a todos hacia Dios".
"Perú ocupa un lugar especial en mi corazón", reiteró el Papa: "Allí compartí con ustedes alegrías y fatigas, aprendí la fe sencilla de su gente y experimenté la fuerza de una Iglesia que sabe esperar aún en medio de las pruebas".
- El Papa sorprendió a los obispos peruanos y comió con ellos.
Vocación a la santidad
Y ese "gran afecto" que mencionó se notaba en su satisfacción este sábado cuando bendijo en los Jardines Vaticanos la estatua de Santa Rosa de Lima (1586-1617) y un mosaico que representa diversas advocaciones peruanas de la Santísima Virgen. Son piezas artísticas que la Conferencia Episcopal Peruana había encargadao a la Familia de Artesanos Don Bosco, jóvenes artistas de los Andes que celebraban precisamente este 31 de enero la festividad de San Juan Bosco.
La inauguración fue "un feliz acontecimiento" y un "gesto" que "renueva los profundos lazos de fe y amistad que unen al Perú -como saben, un país tan querido para mí- con la Santa Sede", afirmó ante el embajador de Perú, Jorge Fernando Ponce San Román.

León XIV bendice el mosaico de las advocaciones marianas de Perú, situado justo enfrente de la estatua de Santa Rosa de Lima.
"Queridos amigos, estas bellas imágenes que hoy contemplamos nos recuerdan la grandeza de la vocación a la que Dios nos llama, es decir, la vocación universal a la santidad", dijo León XIV como colofón del acto: "Los animo a ser, con la gracia de Dios, testimonio y ejemplo de esa santidad en el mundo de hoy. Porque esa es la voluntad de Dios: nuestra propia santificación".
El acto de los Jardines Vaticanos, en 1 minuto