The Change 2026: más de 35.000 cantan para Cristo en Madrid... sin el cardenal Cobo
The Change 2026 llenó el Estadio Metropolitano de Madrid; contamos lo que vimos allí, y lo que no vimos: nadie les invitó a la visita papal.

Evento The Change 2026 en el estadio Metropolitanano en Madrid, al inicio, cuando aún no se llenó el estadio
La lluvia golpeó en la mañana y en la noche del festivo 2 de mayo en Madrid, pero dio un respiro providencial por la tarde, cuando unas 35.000 personas llenaron el Estadio Metropolitano, sede del Atlético de Madrid, para cantar alabanzas a Cristo, escuchar proclamaciones del kerigma, orar unas por otras y animarse a evangelizar y transformar España y Europa. Era el evento The Change 2026.
Uno de los predicadores que exhortó a evangelizar y a cambiar con Cristo fue Dani Alves, exfutbolista brasileño (8 temporadas en el FC Barcelona) que pasó unos meses por la cárcel y ahora reorienta su vida como cristiano evangélico.
La idea del encuentro surgió hace más de un año, desde un grupo de pastores evangélicos del sur de Madrid, casi todos españoles, en parte inspirados por el encuentro en el estadio del Benfica en Lisboa durante la JMJ de 2023, donde hubo música, alabanza, testimonios y el trabajo de católicos y evangélicos juntos.
Contactaron con la Asociación Rodrigues Pereira, la misma iglesia evangélica portuguesa que organizó el evento de Lisboa, y se lanzaron a la aventura. No sabían que un par de meses antes Madrid iba a acoger un concierto masivo de Hakuna, el evento Llamados 2033 (con católicos y evangélicos) y El Despertar. Y pocas semanas después, el 11 de abril, decenas de miles de personas pasaron por la Plaza de Cibeles para la Fiesta de la Resurrección (organizada por la ACdP, con Hakuna, Gipsy Kings y Liz Mitchell de Boney M).
Diferencias entre The Change Madrid y The Change Lisboa
Al principio, siguiendo la estela de Lisboa, The Change 2026 pensaba en Madrid en un encuentro con amplia participación de católicos, también en los micrófonos. En The Change Lisboa participaron católicos devotos como el entrenador de fútbol Fernando Santos, la cantante de fado Mariza (que el día anterior había cantado ante el Papa Francisco), el músico evangelizador Matt Maher y el actor Jonathan Roumie (que interpreta a Jesús en The Chosen). En Lisboa también se emitió un vídeo con saludos del Papa Francisco y del cardenal Raniero Cantalamessa. Y Jonathan Roumie dirigió a todo el estadio del Benfica (con un 75% de evangélicos) en una oración de intercesión pidiendo a Dios por el Papa.
Según ha sabido ReL, The Change, a inicios de 2026, trató de concretar la participación católica. Entró en contacto con responsables de Ecumenismo de la diócesis de Madrid, y de Juventud de Conferencia Episcopal Española, entre otros, para perfilar el evento y la participación católica.
Pero el 12 de marzo, el arzobispado difundió una nota más que fría contra el evento. Hablaba de una iniciativa "promovida en nuestra diócesis por personas ajenas a la misma", que la diócesis "fue informada de la realización del evento cuando éste ya había sido convocado y diseñado, e incluso con espacios previamente reservados", que "desde el primer momento no se vio oportuno su desarrollo y así fue comunicado", que "la delegación de Ecumenismo no se ha involucrado en dicha organización, ni se ha contado con ella en ningún momento para ese efecto" y que "la archidiócesis de Madrid no se considera vinculada a este evento y lamenta la convocatoria de actividades de esta naturaleza en su jurisdicción, sin la necesaria coordinación con la pastoral diocesana".

Colas de adultos jóvenes a la entrada de The Change 2026 en el Estadio Metropolitano de Madrid
Fuentes católicas consultadas por ReL consideran que, simplemente, el cardenal Cobo no quería implicarse en un evento ecuménico e interdenominacional donde no tuviera un control total, donde fuera uno más entre muchos. Pero el lenguaje fuerte de la nota ("lamentando actividades de esta naturaleza en su jurisdicción") desanimó a muchos líderes católicos de impulsar públicamente el evento. Es evidente que las personas de otras denominaciones no se sienten ligadas a "la jurisdicción" católica, más allá de la cortesía fraterna entre cristianos de distintas obediencias.
Según ha sabido ReL, Grilex, cantante católico de rap, que iba a ser uno de los presentadores del evento, y trabaja como locutor en una radio participada por Conferencia Episcopal, fue "aconsejado" desde fuentes del arzobispado para que no participara en el evento. Acudió el sábado por la tarde al Metropolitano, y rezó allí con 35.000 personas más, pero entre el público.
ReL estuvo en el estadio. En el Palco Presidencial había católicos con importantes cargos en Cáritas Española y en Ayuda a la Iglesia Necesitada. Había un sacerdote con responsabilidades de ecumenismo en Conferencia Episcopal. Entre el público había católicos de la Renovación Carismática de la región de Madrid. También acudieron algunos sacerdotes delegados de juventud de distintas diócesis, acompañados cada uno de algunos jóvenes diocesanos.
Pero no hay duda de que si en Lisboa un 25% del público habían sido católicos, en Madrid apenas lo serían un 10 o 12%. Serían unos 3.500 o 4.000 católicos, pero casi todos jóvenes y fervorosos, repartidos entre evangelizadores veteranos y amigos suyos en búsqueda de "algo más de Dios".

Alabanza y oración en el Estadio Metropolitano de Madrid en The Change 2026
En el escenario cantó el músico y evangelizador católico Javier Portela. En la oración final de líderes cristianos participó Pablo Guedón, un laico católico que impulsa varios proyectos de evangelización con música, pidiendo el Espíritu Santo: "Ven con poder, prende fuego a Madrid, prende fuego a España" (el fuego aquí es, evidentemente, símbolo del amor de Dios, el Espíritu Santo que da vida y transforma).
Pero, debido a la actitud cerrada del arzobispado madrileño, al contrario que en Lisboa, la participación de católicos en el programa y el escenario fue pequeña.
Otra diferencia con Lisboa es que en 2023 se presentaron varios testimonios en formato entrevista (Roumie, deportistas y entrenadores, la cantante Mariza) mientras que en Madrid el único famoso fue Dani Alves, y como predicador, más que testimonio. También en este sentido, Madrid fue menos variado.
El evento, al contrario que El Despertar o Llamados 2033, era gratuito para el público, por lo que vino mucha gente de economía humilde, con niños a partir de 8 años, y muchos grupos de adolescentes. La mayoría eran adultos jóvenes. Quizá 7 de cada 10 asistentes era de origen hispanoamericano. Habría que sumarle otro 10% que llegaban de Portugal, de países europeos o de África, porque varias iglesias evangélicas africanas aprovecharon para hacer un encuentro de líderes en Madrid.
En el Palco Presidencial abundaban los líderes de iglesias evangélicas de varios países, responsables que habían apoyado económicamente el evento y muchas hijas de pastor que iban en grupos, lo grababan todo y lo subían a Internet. Algunas habían conocido a compañeras influencers esa mañana o el día anterior y tenían ganas de difundir. Su forma de responder a la música de alabanza era muy variada y dependía de la canción. Algunas eran más exuberantes en sus gestos corporales de oración, otras más tranquilas.
¿Y si Cobo, o algún portavoz católico, hubiera venido?
Allí había 35.000 personas, más bien jóvenes, interesadas en Jesús. ¿No es una pena que no hubiera una voz católica pastoral dirigiéndose a ellas? ¿Y si el cardenal Cobo hubiera venido, o hubiera enviado a un delegado, o hubiera dejado acudir a un representante de Conferencia Episcopal?
Es verdad que quien sale a la calle, a la gente, hacia el otro, se arriesga a accidentarse. Pero ya lo decía el Papa Francisco en la JMJ de Rio de Janeiro de 2013, en la que nació Hakuna. "Hagan lío, prefiero que la gente se accidente saliendo a la calle, a que enferme quedándose en casa".
El cardenal Cobo, o alguien de Conferencia Episcopal, una representación católica fuerte, autorizada, en la organización del evento, podrían haber influido bastante. Esa persona podría haber ayudado a enfatizar algunos puntos y desenfatizar otros. Podría haberse dirigido a esas 35.000 personas, en su mayoría hispanoamericanas que viven la región de Madrid, y decirles que la Iglesia Católica está abierta para ellas, que las parroquias están abiertas para rezar.
Con la cercanía de la fiesta de San Isidro, santo laico madrileño, también popular en Hispanoamérica, podía haber intentado señalar su figura y ejemplo.
También podría haber invitado a todos a acudir a los encuentros con el Papa. "Yo visito vuestra fiesta, y aprovecho y os invito a nuestra fiesta". Se podía haber ejercido de pastor que sale al encuentro. Todo eso se perdió con una nota que logró un efecto "perro del hortelano".
Desarrollo del encuentro: gospel de alta calidad
El evento empezó a las siete de la tarde con dos canciones de un coro gospel de 500 voluntarios, muchos llegados de fuera de España. Eran más bien himnos en inglés clásicos (de lo que usan "thee", "vos"). Cantó ya en esta primera parte el veterano norteamericano BeBe Winans, que tiene 10 premios Dove de la Gospel Music Association y 6 premios Grammy.
Uno de los organizadores proclamó la primera predicación o exhortación enmarcando el evento, con una mezcla de reivindicación histórica misionera, llamado a la unidad entre cristianos y kerigma muy cristocéntrico. Cada frase de traducía al inglés.
- "Lo bonito de este evento es la diversidad presente, la belleza de diferentes confesiones, de libertad, de la búsqueda de un cambio. No importa el nombre de tu denominación o de tu ministerio. Lo más importante es que todos pasemos a proclamar al Señor Jesucristo. Algunos le llaman solo Jesús, pero todos los aquí presentes le reconoceremos como quién es: Él es el Señor Jesucristo. Cuando decimos que es Señor lo aceptamos como Señor de nuestra vida. El sacrificio en esta cruz hace que sea nuestro único y suficiente Salvador. La Península Ibérica ha sido tierra de misioneros, de Evangelio, de santidad, de proclamación de su Nombre. The Change se refiere al cambio de la tendencia que intenta apagar la fe, el cambio de una esclavitud ideológica. Porque donde está el Espíritu de Dios hay libertad".
A continuación se rezó con el público una versión parafraseada del Padrenuestro. Y una primera oración de intercesión general, como oración de sanación, contra pobreza, contra problemas familiares, de trabajo... "El Nombre de Jesús es más poderoso que otros nombres: como cáncer, divorcio, aborto". Acabó pidiendo un gran amén conjunto.
La siguiente canción, ya en español, puso a cantar a la gente y participando dando palmadas. Corearon el grito "Que toda la / Creación / alabe a Dios". Todos los cantantes compartían escenario y se alternaban. Javier Portela era uno de los que cantaba "Aaaalaba a Dios mi corazón".
Enseguida llegaron las canciones de celebración y victoria. "¿Cuántos han venido a hacer fiesta?", preguntaron. La gente cantaba con fuerza: "Ya no hay tristeza, solo alabanza", "danzo, danzo, grito, grito", "hay fiesta, lalalala". Todos saltaban en el estadio.
Y uno podía recordar el estudio de la Fundación SM presentado cinco días antes en Madrid: en 1994, sólo un 18% de jóvenes encuestados decían que la fe influye "en los momentos de alegría, diversión y felicidad". En 2025, lo declaraban un 45%. Esta generación intuye lo que explica San Pablo: el gozo es un fruto del Espíritu Santo. O aquel mandato de Jesús: "Os lo repito, estad alegres".
La siguiente exhortación detalló que "la unidad no es uniformidad" y que "la paz es un regalo que solo Dios puede dar y que lo quiere dar, la paz está en Cristo Jesús".
Cantaron: "Mi corazón anhela algo real, el Señor viene a mí y me ayuda a seguir, puedes tener paz en la tormenta", un tema de media velocidad, que no se conoce en entornos católicos.
Después se pasó a temas solemnes lentos: "El Cielo y la Tierra se unen a adorar al Cordero inmolado". Enlazaron con el estribillo: "Vale la pena, vale la pena gastar nuestras vidas por Jesús". Las adolescentes evangélicas se soltaron más en la gesticulación corporal.
Otro tema lento que todos conocían pero no se usa en entornos católicos: "Mi vida entera en Él está, no soy digno de desatar sus sandalias" y "por Él estoy gastando mi vida" (tema que parece haberse puesto de moda). "El volverá", "gloria al que vive y reina", repiten una y otra vez.
Después llegó un tema de adoración que sí se canta mucho en encuentros católicos: "Al que está sentado en el trono, al que vive para siempre y siempre, sea la gloria sea la honra y el poder". Lo cantó todo el estadio a capella, más de 35.000 voces resonando en el barrio de Las Rosas-San Blas.
A partir de aquí se insistió en el llamado a evangelizar. "Es la adoración de una sola Iglesia que prepara los caminos del Señor. Oramos para que corazones cerrados se abran al Evangelio del Reino de Dios. España: os digo que no hay lugar difícil para el Reino, no hay Cielo cerrado para un corazón quebrantado. Día y noche habrá un clamor en la Iglesia en España", exhortaban los líderes de alabanza.

Unas 35.000 personas llenaron el Estadio Metropolitano, sede del Atlético de Madrid, en The Change 2026
Volvieron las canciones alegres, de "botar para Dios": "Toda lengua y toda nación alaben su nombre, alaben su nombre".
"Esto es mucho mejor que un partido de fútbol", proclamó uno de los cantantes.
Todo el Estado coreó, sin música, el cántico: "Cristo Vive, Cristo Vive".
Un manifiesto en pantallas
Después, las pantallas proyectaron, con megafonía, el "manifiesto" del encuentro.
Se recordó el encuentro de Lisboa, enmarcado en "el sueño de ver estadios llenos, una generación sin vergüenza del Evangelio, dos naciones [España y Portugal], una fe, el nombre de Jesús sobre Europa, 300 iglesias unidas en un clamor. The Change Night una noche de adoración: Madrid escuchó que Jesús es el centro de España, Europa, el mundo. Más de 30.000 personas en este estadio. Madrid va a recordar su herencia, Madrid será una luz para las naciones, una llama se alzará, esto es The Change 2026 Madrid, el avivamiento ya comenzó".
El testimonio-predicación del exfutbolista Dani Alves
Tras hora y media de música, llega el testimonio de Dani Alves, el ex-futbolista brasileño del Barcelona, que más o menos cumple un año como predicador novato. No fue muy concreto en su historia, recurría a versículos continuamente.
- "Estuve 14 meses en la cárcel, pero en la cárcel Cristo me hizo libre. No sé qué cárceles están enfrentando ustedes, pero Cristo romperá esas cárceles y muros", dijo. Luego se emocionó. "Cuando tienes a Cristo eres criatura nueva y las cosas viejas pasan. Conozco lo que es estar en el fútbol, jugaba ante 80.000 personas: eso no me impresiona. Lo que me impresiona es el poder que recoge al caído y protege a las viudas, el poder de Cristo Jesús que hace que tu vida no sea la misma. ¡Hay poder de Cristo en este estadio! Yo lo he perdido todo, pero al perderlo todo encontré a Jesús, Rey de Reyes y Señor de Señores. Cuando salgas de aquí, como dice Cristo: ve y no peques más. Yo sigo estando loco, pero ahora para Dios estoy loco. Amar al Señor con todas tus fuerzas y al prójimo como a ti mismo: ahí se resumen la ley y los profetas. Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Hay quien dice 'la vida es corta y hay que vivirla'. Sí, pero el infierno es eterno y hay que evitarlo. Madrid, España, ¡tú perteneces a Cristo!"
A continuación predicó el portugués Rodrigues Pereira, el gran impulsor de The Change en Madrid y Lisboa. Leyó Lucas 15, el hijo pródigo, llevando en la mano una Biblia negra de tapas blandas, muy física y visible.
- "Ahí Jesús explica cómo Dios nos ve. El Padre recibe al hijo con alegría y amor, preparó una fiesta... ¡y eso es The Change! El cambio, entender que si hemos desperdiciado nuestra vida, la solución es la de ese muchacho, la decisión de hacer un cambio de vida". Animó a volver a la casa del Padre, casa de perdón. "Si tomas la decisión de seguir a Jesús como Señor y Salvador, si lo aceptas a Él, esta tarde hay una fiesta preparada en The Change para ti".

Rodrigues Pereira es el pastor evangélico portugués, abierto al diálogo con el mundo católico, que organizó The Change Lisboa y también apoyó The Change Madrid
Animó a que quien quisiera expresar su decisión "por Cristo" iluminara la linterna de su teléfono móvil y la elevara. Después, animó a la "gente de iglesia" a poner la mano sobre ellos y orar por estas personas.
La oración a repetir fue: "Señor Jesús, yo te entrego mi vida, decido hacer el cambio de mi vida, me decido por Cristo, decido vivir para Cristo, te pido perdón por mis pecados y decido ser tu hijo". Después animó a abrazar a los que así rezaban.
Después, animó a tomar con el móvil un QR en las pantallas. "Verás que salen dos preguntas de decisión y ahí podemos ayudarte con más información". No escondió que se trataba de aceptar recibir más información.
Siguió una canción de júbilo: "Tus hijos regresan a casa".
Sanaciones, señales y maravillas
Segundo Navaza, un veterano pastor evangélico gallego, y uno de los impulsores del encuentro, habló de la importancia de evangelizar con Cristo, la Cruz y "señales y maravillas", con "poder para sanar y para liberar". También animó a ser generosos con los donativos para pagar el evento (recordemos, entrada gratuita).
"Durante años, estos eventos en España se pagaban desde el extranjero; yo te desafío, empresario, a que tengas un gesto de amor a la obra de Dios", animó.
Después predicó el norteamericano Nick Hall, un discípulo de Bill Graham, en inglés, con traductor, gritando mucho. Dirigió una oración pidiendo al Espíritu Santo que descienda "sobre gente ordinaria, porque cuando cae cambia el mundo. Si estás listo a brillar para Jesús, alza tu luz por Jesús. Ora así: lléname, Jesús; envíame a mí".
Después recordaron las palabras de Jesús: "Estas señales seguirán a los que creen". Y lo aplicó a nuestros días: "Creo que España necesita una revolución de Jesús y quiere usaros a vosotros, para sanar y orar por los enfermos".
En esta oración, se animó a los asistentes en las gradas a orar unos por otros imponiendo las manos, mientras enumeraban partes del cuerpo. Después animaron a que quien experimentara una sanación encendiera su luz de linterna en el estadio, ya oscuro. Se encendieron muchas luces.
Predicadores de Colombia y Argentina: otro estilo
La siguiente oración de sanación corrió a cargo de Ricardo y Patricia Rodríguez, matrimonio de pastores llegados de Colombia.
Su estilo era distinto al del resto. Fueron los únicos que insistieron en hablar de bendiciones de prosperidad económica, un tema que causa amplias divisiones en entornos evangélicos.
"Dios te va a bendecir en salud, economía, en tus sueños y caminos", aseguraron. El pueblo que salió de Egipto, según su lectura de Éxodo, no tenía enfermos porque "recibía una marea de santidad y sanación". Ricardo habló de recibir "bendiciones económicas, transferencia material", ¡y de prisa!, "porque el Padre dio anillo y vestido al Hijo Pródigo ese mismo día".
Este énfasis en las bendiciones materiales rápidas es de las cosas que más podían chirriar a oídos católicos (y de muchos evangélicos también).
Este matrimonio colombiano explicó que su comunidad tenía apenas 70 personas, pero tomando "amistad de hablar al Espíritu Santo" en 3 meses "llegó una marea de Dios, mucha gente" y hoy tienen, según explicaron, un auditorio de 16.000 personas que se llena 3 veces el fin de semana. En Colombia organizaron un encuentro, dijeron, de 1 millón de personas. "Eso es una marea, eso es lo que vendrá a España", aseguraron. Y hablaron también de casos de sanaciones.
Era la antesala para otro formato de oración de sanación: en vez de interceder por otros, cada uno debía poner la mano en sus corazón y pedir sanación. La pastora rogaba a Dios "por cada persona enferma en este lugar, con dolores, tormentos, espíritu de enfermedad, de muerte, ataduras..."
Después empezar a proclamar lo que en entornos carismáticos se llaman 'palabras de conocimiento' de sanación.
- "Hay jóvenes con la columna vertebral con molestias, ¡muévete!, cáncer y lupus de muerte, el Señor se lo lleva, hay cosas que no podías hacer y ahora puedes; a una mujer le han dicho que aborte a su bebé enfermo, pero le ha dado una oportunidad a Dios y el bebé va a salir bien. Y a la enfermedad le decimos: debes irte ahora, en el nombre de Jesús".
El siguiente predicador fue el argentino Alberto Mottesi, que también predicó con una Biblia negra de tapa blanda en las manos.
Primero habló de la Iglesia como "un movimiento empoderado sobrenaturalmente que inunda con gracia y perdón y santidad y justicia a las poblaciones".
Después animó a los presentes a considerarse evangelizadores "que saldrán a inundar España y Europa con la gloria del Señor. Seréis ungidos con unción de evangelizadores. Vamos a ver una revolución espiritual en toda España". Hasta aquí, una exhortación animosa más.
Lo siguiente podía ser doctrinalmente más conflictivo para católicos y para bastantes evangélicos.
"Ahora quiero empoderarte, hoy recibes unción de evangelista. Padre, unjo estas manos, tocarán enfermos y se sanarán, abrirán puertas, declaro esas manos ungidas por las manos de Jesús", proclamaba Mottesi.
A oídos católicos (y no sólo católicos) es un lenguaje más que extraño. No suena como una humilde petición a Dios. Mottesi "empoderaba", Mottesi "declaraba" manos ungidas, etc... Desde un punto de vista católico, Mottesi sólo es un bautizado que reza. No es poca cosa, pero una cosa es pedir a Dios que dé poder a alguien para evangelizar y otra cosa es proclamar "yo te empodero, yo unjo".
Mottesi animó a los asistentes a poner las manos cada uno en su frente: "Ahí nacen tus idea, esta noche nace un sueño límite en tu mente, comenzarás a soñar cómo servir a Dios. ¡Te bendigo con unción!"
Algunas fuentes católicas consultadas por ReL sospechaban que Mottesi, el argentino, y el matrimonio Rodríguez, de Colombia, con su énfasis en sanación con prosperidad, no figuraban como participantes en los primeros borradores del evento, que tenían un enfoque que incluía sanación pero con un estilo más "español". Se habrían incorporado posteriormente, quizá al perder peso el elemento católico, y al necesitarse dinero y atraer cierta población hispana.

The Change 2026 Madrid en el Estadio Metropolitano terminó a las once de la noche con unos últimos temas de gospel como Oh Happy Day
Canciones y exhortaciones finales
Las siguientes canciones eran muy conocidas, también en entornos católicos. Jaz Jacob, madrileña formada en alabanza en California, cantó su popular "Un perfume a tus pies".
Y todos cantaron una antigua canción tranquila de adoración (tiene más de 35 años) muy famosa en Renovación Carismática: "Quiero levantar mis manos, quiero levantar mi voz".
El penúltimo tramo del encuentro reunió a pastores y predicadores en el escenario para exhortar bendiciones de Dios sobre los asistentes y sobre España. "Declaramos un avivamiento, tus hijos no se perderán, tendrán más fuego que tú, predicarán, alimentarán huérfanos y viudas, se levanta la familia con milagros y prodigios", decía uno.
Otro oraba pidiendo bendiciones de Dios sobre los políticos: "el Congreso y el Senado escucharán el mensaje de Dios", decía otro... quizá pensando en la histórica visita del Papa León XIV al Congreso en junio.
Y el evento acabó con dos canciones más del Coro Gospel, incluyendo el clásico "Oh Happy Day", que todos entonaron con alegría, mientras muchos iban saliendo del estadio con aire sonriente.