Lunes, 25 de octubre de 2021

Religión en Libertad

La fe dirige su vida, ha superado a Usain Bolt y fomenta la maternidad desde el deporte

Allyson Felix, la atleta olímpica que corre para glorificar a Dios y defiende a las madres ante Nike

Allyson Felix con su hija.
Allyson Felix, la atleta más condecorada de Estados Unidos, es el caso icónico de resistencia a las políticas antinatalistas de Nike.

J. M. Carrera / ReL

Ha superado a Usain Bolt en oros mundiales, tiene nueve medallas olímpicas y es la atleta más condecorada de los Estados Unidos. En su dilatada carrera deportiva, la “súper olímpica” Allyson Felix, de 35 años, ha apostado por compaginar el atletismo de alto nivel con la maternidad, estuvo a punto de perder la vida en el parto y se enfrentó a Nike por sus políticas contrarias a las deportistas que deseaban tener hijos.

Ahora ha fundado su propia marca para las mujeres que quieren ser madres. Todo ello, dice la atleta, está motivado por una única meta: “ser cada día más como Cristo”.

La velocidad, "un regalo de Dios para glorificarlo"

Allyson fue criada en una familia cristiana de California y desde joven pudo profundizar en su fe junto a su padre, entonces profesor de seminario.

Con 16 años, Allyson ya era campeona del mundo juvenil en 100 metros lisos. Desde que debutó con 18 años en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, la atleta admite que su talento es “un regalo de Dios” que desea exprimir: “quiero usarlo lo mejor que pueda para glorificarlo”.

La fe dirige mi vida”, dijo a Los Ángeles Times. “Es la razón por la que corro, y siento que he sido bendecida con este regalo. Es fácil quedar atrapado en las victorias y la rutina del deporte profesional, pero la fe me ayuda a ver que hay un propósito mayor”. 

El embarazo, "un fenómeno aterrador"

“Durante la mayor parte de mi vida, me concentré en una sola cosa: ganar medallas. Y era buena en eso”, explicó al contar su historia en New York Times. En efecto, entre 2005 y 2019 suma 6 oros olímpicos (Pekín, Londres y Río, y ya antes, en Atenas 2004, había sido plata) y 14 oros en campeonatos mundiales absolutos e indoor, en las especialidades de 200, 4x100 y 4x400 metros lisos.

Pero en 2018 Allyson amplió sus miras y decidió comenzar “un sueño que fue una locura: quería ser atleta profesional y madre”.

Entonces Nike era el sponsor de la atleta. “Creemos en las mujeres y en las niñas”, le dijo a Allyson una de las directivas de la empresa deportiva. Aquel comentario la convenció para firmar el contrato.

Fue años después cuando supo que nada de eso era cierto. Cuando en 2018 Nike conoció el embarazo de Allyson, “fue un momento aterrador”.

Ocultaba su embarazo y corría... Nike da miedo

“La cultura sobre el embarazo en el atletismo es el silencio. Te quedas embarazada y lo ocultas. Llegas a sentir que estás arriesgando demasiado cuando todo tu sustento depende de ello”. Para evitar problemas, la atleta llegó a competir estando embarazada de ocho y nueve semanas.

Aquel año, la atleta estaba negociando una renovación de contrato con Nike, que había terminado en diciembre de 2017. Los trayectoria personal de Allyson y su meteórica carrera no fueron suficientes para que la corporación exigiese implacable el cumplimiento íntegro de las cláusulas del contrato. Al no ser posible debido al embarazo, le redujeron el 70% de los beneficios que le correspondían.

Allyson podría haber rechazado la propuesta e incluso haberse cambiado de sponsor, pero decidió luchar.

“He hecho muchas colaboraciones con Nike, pero soy una madre y no puedo callarme más. No voy a ceder en temas de maternidad. No porque quiera tener más hijos, sino porque no es lo correcto, también para las mujeres que vengan después de mí”.

Madre e hija, en peligro de muerte

Cuando su embarazo alcanzó la semana 32, un chequeo que en principio sería rutinario encendió todas las alarmas. Allyson tenía un cuadro de eclampsia severa, que hacía peligrar la vida de madre e hija. “Todo se vino abajo rápidamente”.

Trasladada de inmediato al hospital, fue intervenida mediante una cesárea de urgencia, de la que su hija Camryn nació pesando poco más de 1500 gramos.

La fe de la atleta fue un pilar en el que se apoyó para sobrellevar la situación. “Muchas veces quieres que la fe sea la respuesta a todo. Hay momentos reales que son muy difíciles, pero me ayudan a poder aprender una lección, y es que hay un propósito o una razón por la que esas dificultades tienen lugar”.

Allyson Félix y su hija.

Pese a la presión de Nike y el cambio en las condiciones de contratación, Allyson no cedió y siguió adelante con su embarazo. 

Defiende a las atletas que quieren ser madres

Su difícil experiencia laboral, el parto de urgencia y el riesgo de la vida de su hija llevaron a Allyson a participar en organizaciones de ayuda a madres embarazadas como Better Starts For All y a desarrollar una fuerte vocación en defensa de mujeres que, como ella, se veían perjudicadas por su deseo de ser madres. 

Poco después, Allyson decidió hacer pública los abusos contractuales a los que le había sometido la empresa, rompiendo las clausulas de confidencialidad a las que obligaba Nike para que situaciones como esa no saliesen a la luz. La de Felix fue una voz que, contra lo que la atleta pensaba, alentó a otras mujeres en su situación a luchar contra estas políticas.

Es el caso de Alysia Montaño, que como recoge Marca, también contribuyó a visualizar embarazo y atletismo de élite, y apuntó a la falta de reconocimiento de Nike a la lucha que han tenido que sostener las mujeres para que se reconozcan las necesidades y protección laboral de la mujer embarazada.

“Si desea apoyar a las mujeres, lo agradecemos, pero hay personas que necesitan que rectifiquen. Han hecho tanto daño a las mujeres y sus carreras que tienes que pensar que hacer anuncios sin reconocer la lucha no es la manera de hacerlo”, dijo Montaño.

Se sumaron otras atletas como Sanya Richards-Ross o Tasha Danvers-Smith. “Cuando les comuniqué mi intención de ser madre, su respuesta fue que haríamos una pausa en mi contrato y que dejarían de pagarme”.

Victoria de la maternidad ante Nike

Poco después, Nike claudicó ante Felix y las atletas por la maternidad. “Si una atleta queda embarazada, Nike no volverá a aplicar ninguna reducción relacionada con el rendimiento en los 18 meses posteriores”, anunció el director corporativo de Marketing Global, John Slusher.

Muchas otras empresas siguieron los pasos andados por Nike, pero ya era tarde. Para Allyson no bastaba con respetar la natalidad, y por su cuenta y riesgo, decidió fomentarla desde el deporte.

Por ello, recientemente ha anunciado la creación de su propia marca deportiva, Saysh dirigida a “esa mujer que ha sido pasada por alto, o siente que su voz no ha sido escuchada. Toda mi experiencia para llegar a ser madre me ha ayudado a conocer a mi verdadero competidor: la desigualdad”.

“Estoy aquí usando mi voz para crear un cambio para nosotras como madres y para todas las mujeres que quieran ser madres”.

Allyson Felix anuncia el lanzamiento de Saysh, su marca deportiva que apoyará a la mujer embarazada.

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