3 sencillas acciones a realizar contra la ley arbitraria de Barack Obama
Un poco de contexto. El Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos (HHS, Health and Human Services) emitió en agosto de 2011 una lista de servicios en la así llamada Patient Protection and Affordable Care Act (PPACA), una ley que prescribe y obliga también a las asociaciones religiosas a dispensar y pagar como parte de los seguros médicos de sus empleados (hospitales, colegios, universidades, residencias, etc.) anticonceptivos, abortos y esterilizaciones.
La norma estuvo en suspenso hasta el viernes 20 de enero de 2012 en que el gobierno de Barack Obama anunció que la ley se aplicará, pese al rechazo mayoritario, y no habrá espacio para la objeción de conciencia. Entrará en vigor en agosto próximo. Inmediatamente numerosas voces se alzaron para evidenciar que la ley de Obama pisotea derechos humanos como el de conciencia. Tras el anuncio de una falsa reconsideración por parte del gobierno de Barack Obama el 10 de febrero, los obispos estadounidenses han decidido ir incluso a tribunales para defender el derecho de todos los ciudadanos americanos.
Por qué tanto revuelo. ¿Qué está en juego? El motivo de la contestación de la mayoría del episcopado católico de los Estados Unidos (al que se han sumado líderes de la mayoría de las religiones) no es nada más el que el gobierno de Obama considere un embarazo como una enfermedad a combatir y pagar (sea mediante anticonceptivos, abortos o esterilizaciones), sino el violar la conciencia de quienes creen que eso está mal y, en consecuencia, se oponen a financiarlos. Este derecho humano a la objeción de conciencia, a la libertad religiosa, está recogida en la Ley de Conciencia (HR 1179 y S. 1467) de los Estados Unidos y el presidente Obama simplemente la pisotea y «olvida». Es realmente esto –y ya luego todo lo demás también– lo que está en juego.
Los Estados Unidos son, en muchos casos, «modelo» de legislaciones que luego se aplican en otros países. Este caso puede servir como precedente en otras naciones que pueden impulsar leyes análogas.
Todo es comenzar. ¿Qué se puede esperar de un político que obliga a que los ciudadanos violen sus convicciones bajo pena de cárcel? Si se viola este primer derecho, ¿qué se puede esperar en materia como inmigración, economía, familia, etc.?
***
¿Qué podemos hacer? Yo ni siquiera soy estadounidense Le proponemos varias opciones
1. Por correo electrónico Si no es estadounidense seguro conoce a alguien que sí lo es. Es importante que, sobre todo, la comunidad hispana en los Estados Unidos sepa todo esto. En noviembre hay elecciones y este es un tema muy sensible para los políticos. Obama se presenta a las elecciones nuevamente.
a) Mándeles este texto. ¡Comparta! Le ponemos el título y el enlace para que sólo tenga que copiar y pegar en un mensaje de correo nuevo:
3 sencillas acciones para que no pisoteen la libertad de conciencia: la respuesta que podemos dar a Obama http://goo.gl/rw4JI
2. Por internet 2.1 Copie y pegue este texto en su muro de Facebook, Google+, MySpace, Orkut o envíelo por Twitter (son menos de 140 caracteres. Contiene la dirección del perfil de Obama y dos hashtag para que en Twitter quede reflejada la oposición: ¡los políticos usan y ven Twitter!). Entre más personas sepan qué pueden hacer y qué está en juego mejor podremos actuar:
Para Twitter:
3 acciones para que @barackobama no pisotee la libertad de conciencia: http://goo.gl/rw4JI #religiousliberty #Obama2012
Para otras redes sociales:
3 sencillas acciones para que no pisoteen la libertad de conciencia: la respuesta que podemos dar a Obama http://goo.gl/rw4JI
2.2 Escriba al Congreso de los Estados Unidos. Se ha creado un espacio recomendado por los obispos católicos de los Estados Unidos para enviar mensajes de protesta al Congreso de la Unión Americana y así hacer sentir a los políticos cuál es el sentir común de la población. Puede ingresar en este enlace: http://actions.nchla.org/Core/core.aspx?APP=GAC&AID=970&IssueID=25200&SiteID=1 y rellenar sencillamente el formulario.