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Müller: Ratzinger, obispo y Papa, «estableció para el Magisterio estándares de la máxima exigencia»

El prefecto emérito de Doctrina de la Fe presidió una misa en el tercer aniversario de la muerte de Benedicto XVI.

El cardenal Gerhard Müller, durante la homilía en la que describió el servicio intelectual y magisterial prestado por Joseph Ratzinger a la Iglesia.

El cardenal Gerhard Müller, durante la homilía en la que describió el servicio intelectual y magisterial prestado por Joseph Ratzinger a la Iglesia.Vatican News (captura).

Redacción REL
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Este 31 de diciembre se cumplen tres años del fallecimiento de Benedicto XVI (1927-2022). Con ese motivo, la víspera el cardenal Gerhard Müller, prefecto emérito del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, presidió una misa en el Altar de la Cátedra de la Basílica de San Pedro, que concelebró, entre otros, el padre Federico Lombardi, presidente de la Fundación Vaticana Joseph Ratzinger.

Un saber reconocido

En su homilía, que leyó en inglés, el cardenal alemán se centró sobre todo en la figura intelectual de Joseph Ratzinger en cuanto teólogo, obispo, cardenal y Papa al servicio de la Verdad y de la Iglesia.

"Estableció para el Magisterio romano estándares de la más alta diligencia, exigencia intelectual e incorruptibilidad", señaló, lo que le convirtió en "uno de los más grandes teólogos que ha habido en la cátedra de Pedro".

El "legado teológico" que ha dejado es "inmenso y de calidad excepcional", y por eso fue reconocido como "uno de los grandes intelectuales católicos de nuestro tiempo", razón por la cual "su teología es un don para toda la Iglesia, también para las generaciones futuras".

La asistencia a la misa por el alma de Benedicto XVI en el Altar de la Cátedra fue muy nutrida.

La asistencia a la misa por el alma de Benedicto XVI en el Altar de la Cátedra fue muy nutrida.Vatican News (captura).

Por ejemplo, Müller se puso en la piel de un católico actual para formular una propuesta: "Si un cristiano que busca y se siente inquieto en su fe me preguntara, ¿qué debería leer por encima de todo? Le recomendaría los tres volúmenes [también hay ediciones en un único volumen] sobre Jesús de Nazaret".

Ratzinger buscó "salvar al mundo moderno de la muerte fría del antihumanismo, del transhumanismo y del nihilismo", aseguró el purpurado, quien evocó cómo Benedicto XVI recordaba con reiteración que "el cristianismo, con todos sus grandes logros culturales, en la doctrina social, la música y el arte, la literatura y la filosofía, no es una teoría ni una cosmovisión, sino un encuentro con una Persona, Jesús, que es la Verdad en su persona divina, la luz que ilumina a todo ser humano".

Las enseñanzas de Ratzinger

Además de los elogios a la persona de Ratzinger, Müller sintetizó algunas de sus enseñanzas, para subrayar que quien fuera su predecesor en Doctrina de la Fe siempre entendió que, como teólogo o como pastor, no trabajaba para sí mismo, sino para "la Palabra" y para la Iglesia: "Todo Papa, como sucesor de Pedro, debe comprender que su tarea más sagrada es unir a toda la Iglesia en la confesión del Príncipe de los Apóstoles, que declaró a Jesús: 'Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo'. Éste es el fundamento de la Iglesia católica. Aquí se decidirá también el futuro del mundo y de la Iglesia".

  • Homilía completa, doblada al español, del cardenal Müller.

Müller reivindicó un punto esencial del pensamiento de Ratzinger (conocido como "el Papa de la razón", según titula Pablo Blanco Sarto su biografía de Benedicto XVI): la armonía entre fe y razón.

"No existe contradicción alguna con la Verdad revelada sobre el mundo y la humanidad, aunque la fe no necesite ser validada por las conclusiones, siempre falibles, de la ciencia empírica", aseguró Müller: "La fe se apoya en la Palabra de Dios, por medio de la cual todo lo que existe ha llegado a ser. Porque Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, es la Verdad misma en la Persona divina. Nuestro conocimiento de Dios en el Espíritu Santo es infalible y no puede ser puesto en duda por un conocimiento puramente mundano". 

"Es tarea de los teólogos", en consecuencia, "mostrar la unidad más profunda entre la fe revelada y los conocimientos seculares más recientes expresados en teorías, pues debemos estar siempre dispuestos a dar una respuesta razonada en el Logos a todo el que nos pida razón de la esperanza que hay en nosotros".

¿Y qué es la Iglesia de Jesucristo? "No es una organización creada por el hombre con un gran programa ético o social", concluyó el también teólogo alemán, como su homenajeado: "La Iglesia de Cristo es una comunidad de discípulos que dicen de sí mismos y confiesan ante el mundo: ¡Hemos visto su gloria, la gloria que recibe del Padre como Hijo único lleno de gracia y de verdad'”.

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