Miércoles, 17 de julio de 2024

Religión en Libertad

Pizzaballa convoca a ayuno, rosario y adoración el día 17; los cristianos de Gaza están bien, dice

El cardenal patriarca latino de Jerusalén Pierbattista Pizzaballa.
El cardenal patriarca latino de Jerusalén Pierbattista Pizzaballa instó a la comunidad internacional a mirar el conflicto entre Israel y Palestina "con más atención de la mostrada hasta ahora".

ReL

Pierbattista Pizzaballa, arzobispo y patriarca latino de Jerusalén, cardenal desde el 30 de septiembre, ya está en Jerusalén. La violencia en Israel y Gaza desde el 7 de octubre ya dejan cerca de 2000 muertes y 8000 heridos.

Preguntado por la comunidad católica en Gaza (hay una parroquia con unos 200 parroquianos) el cardenal Pizzaballa afirmó que "todo el mundo está bien" y no hay heridos. Aunque algunas familias han perdido sus casas, "están a salvo".

"Están todos reunidos en los locales de la parroquia y de nuestra escuela, suponiendo que no sean objetivos. Por supuesto, están sometidos a una gran presión. Tienen reservas de comida para algún tiempo, pero si la situación de asedio continuara, sería un problema. Por el momento, nos alegra saber que todos están bien y se encuentran reunidos en los locales de la parroquia", detalló en VaticanNews.

 Desde el Patriarcado latino, con fecha 11 de octubre y de acuerdo con los líderes católicos de Tierra Santa, Pizzaballa ha convocado a un día de ayuno, abstinencia, oración del Rosario y adoración para el 17 de octubre. Este es el texto con el invita a los cristianos:

Un día de ayuno y de oración por la paz

"Porque Dios no es Dios de desorden, sino de paz" (1 Corintios 14,33)

Queridos hermanos y hermanas:

¡Que el Señor nos dé verdaderamente su paz! El dolor y la consternación por lo que está sucediendo son grandes. Una vez más nos encontramos en medio de una crisis política y militar. De repente, fuimos catapultados a un mar de violencia sin precedentes. El odio, que lamentablemente ya hemos experimentado durante demasiado tiempo, aumentará aún más, y la espiral de violencia que sigue creará más destrucción. Todo parece hablar de la muerte.

Pero en este momento de dolor y consternación, no queremos quedarnos impotentes. Y no podemos permitir que la muerte y sus aguijones (1 Cor 15,55) sean la única palabra que se escuche.

Por eso sentimos la necesidad de orar, de volver nuestro corazón a Dios Padre. Sólo así podremos sacar la fuerza y la serenidad para vivir este tiempo, dirigiéndonos a Él, en oración de intercesión, de súplica, y también de clamor.

En nombre de todos los Ordinarios de Tierra Santa, invito a todas las parroquias y comunidades religiosas a una jornada de ayuno y oración por la paz y la reconciliación.

Pedimos que el martes 17 de octubre todos hagan un día de ayuno y abstinencia, y de oración. Los momentos de oración deben organizarse con la adoración eucarística y con el rosario a la Santísima Virgen.

Probablemente en muchas partes de nuestras diócesis las circunstancias no permitan la reunión de grandes asambleas. En las parroquias, en las comunidades religiosas, en las familias, todavía será posible organizarse para tener momentos comunes de oración sencillos y sobrios.

Así es como todos nos reunimos, a pesar de todo, y nos reunimos en oración coral, para entregar a Dios Padre nuestra sed de paz, justicia y reconciliación.

Con oraciones,
+ Pierbattista Card. Pizzaballa
Patriarca latino de Jerusalén

***

Misa en la parroquia de Gaza antes de la guerra actual

Misa en la única parroquia católica de Gaza (foto de antes de la guerra actual).

El Papa Francisco aludió al conflicto en su audiencia de este miércoles. Tras su catequesis, aseguró dedicar sus oraciones por las familias y víctimas e hizo un llamamiento por la liberación inmediata de los secuestrados.

Aunque expresó que "defenderse es un derecho de quien es atacado", expresó su preocupación "por el asedio total en el que viven los palestinos en Gaza, donde también ha habido muchas víctimas inocentes". Subrayó que Oriente Medio "no necesita guerra, sino paz construida en la justicia, en el diálogo y en la valentía de la fraternidad".

Entrevistado por Vatican News, el cardenal Pizzaballa lamentó una probable escalada en la que "habrá represalias por represalias".

"Está claro que no estamos en una operación militar, sino en una guerra declarada. Y me temo que será una guerra muy larga. Probablemente la respuesta israelí no se limitará a bombardeos, sino que habrá una operación terrestre. Está claro que hemos entrado de repente en una nueva fase en la vida de este país y en las relaciones entre Israel y Palestina". Eso, dijo, si es que "se puede hablar de relaciones".

Lo que el cardenal ha encontrado en su regreso a Jerusalén es un país "asustado, estupefacto". También "mucha rabia" y "expectación por escuchar una palabra de guía, de consuelo y claridad", dijo en referencia a "un país que ha cambiado mucho y de forma inmediata".

Mencionó que aunque "la escalada del  enfrentamiento" y un aumento de violencia estaban  "a la vista de todos", él no lo esperaba "en estas formas, hasta este punto y con esta brutalidad".

Las soluciones y llamamientos que propone son muchos. Entre ellos, el de "detener la violencia y aplicar presión diplomática para evitar que el juego de las represalias se convierta en un círculo vicioso".

Pide recobrar "un mínimo de razonabilidad entre las partes" y recuerda que "mientras la libertad, la dignidad y el futuro de los palestinos no se tengan en cuenta de la forma que hoy es necesaria, las perspectivas de paz serán cada vez más difíciles". A los líderes religiosos les pide "calmar la situación y los ánimos", "que nadie eche leña al fuego" y por desarrollar iniciativas de oración por la paz.

A la comunidad internacional le pide "trabajar duro para calmar la situación, para llevar a las partes a la sensatez a través de mediaciones que no sean necesariamente públicas, porque las públicas nunca funcionarán. Necesitamos apoyo, condenar todas las formas de violencia, aislar a los violentos y trabajar sin descanso por un alto el fuego. Porque mientras hablen las armas, no será posible escuchar otras voces", concluyó.

Declaraciones de los obispos de Europa

En un comunicado del 10 de octubre, Mariano Crociata, en nombre de los obispos de la COMECE (la coordinadora de los obispos de la Unión Europea) declaró solidaridad y cercanía con los afectados por los ataques desde Gaza "contra civiles inocentes en Israel". También manifestó "profundo dolor y preocupación" por la "creciente espiral de violencia, que ha causado cientos de muertos y heridos".

Los obispos europeos instan "a todas las partes implicadas a cesar los ataques y a liberar a los rehenes secuestrados". Insisten en que "el terrorismo y la guerra no conducen a ninguna solución, sino sólo a la muerte y al sufrimiento de tantos inocentes".

Esperan que "la comunidad internacional, incluida la UE" entiendan "la urgencia de proseguir con mayor empeño los esfuerzos hacia una paz duradera y sostenible en la región de Oriente Medio", "basada en el derecho internacional, la justicia y la igualdad de derechos para todos", y que se garanticen "los derechos fundamentales de todas las personas de la región, respetando el Status Quo histórico y jurídico de los santuarios y lugares santos". Animan a rezar por "la paz en Israel y Palestina" invocando a María, Reina de la Paz.

Comunicado de los obispos de Latinoamérica

El Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) también se ha pronunciado, invitando a la oración. "Unámonos en la plegaria confiada al Dios de la vida por las víctimas, sus familias y amigos, para que el Señor les de fuerzas y consuelo", ha declarado este organismo de obispos.

"Pidamos por los gobernantes y dirigentes de los pueblos, para que en sus corazones habite el deseo de encontrar soluciones desde la escucha y el diálogo, en el respeto de toda vida humana, poniendo su mirada en los que más sufren", exhortan. Piden vencer la "indiferencia", y más al tratarse de la tierra que es "cuna y epicentro de las religiones monoteístas", con la esperanza de que lleguen a ser testimonio de convivencia pacífica.

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