Tuvo lugar en la Parroquia de Nossa Senhora da Glória, en Fortaleza (Ceará, Brasil)
1200 personas se confirman en una parroquia en un solo día: necesitaron 140 catequistas, 20 curas...

Solo el arzobispo confirmó a 608 fieles a la vez.
Cerca de 1.200 personas recibieron el sacramento de la Confirmación el pasado sábado 15 de noviembre en la Parroquia Nossa Senhora da Glória, en Fortaleza (Ceará, Brasil).
El párroco, padre Helano Samy, explicó que "la misión esencial del sacerdote es conducir al pueblo de Dios al encuentro con Cristo y a la búsqueda de la salvación eterna". Señaló, además, que, para la comunidad, cada sacramento representa una oportunidad de evangelización y renovación de la fe.
Una semana de confesiones
Durante los días previos, la parroquia organizó una semana penitencial, contando diariamente con cerca de ocho sacerdotes dedicados a escuchar confesiones y a orientar espiritualmente a los fieles en su preparación.

8 sacerdotes al día confesaron a los confirmandos.
El padre Helano destacó que la celebración "marcó profundamente a la comunidad, no solo por la belleza litúrgica, sino también por el testimonio de fe y conversión de personas provenientes de otras tradiciones religiosas que decidieron abrazar la Iglesia Católica".

Muchos eran conversos de otras religiones.
La primera de las confirmaciones tuvo lugar a las 15:00 y reunió a 589 jóvenes y adultos, presidida por el padre João Batista, vicario episcopal de la Región Nossa Senhora da Conceição.

Las confirmaciones se realizaron en dos misas en el mismo día.
La segunda celebración estuvo a cargo del arzobispo de Fortaleza, Gregório Paixão, OSB, quien confirmó a 608 fieles.
Según informó la parroquia, 140 catequistas acompañaron el proceso formativo de los confirmandos, ofreciendo una catequesis basada en la Sagrada Escritura, con encuentros, celebraciones y experiencias comunitarias orientadas a fortalecer el compromiso con la fe.

Unos 140 catequistas prepararon a los cerca de 1200 confirmandos.
"Nuestro objetivo es mostrar la importancia y la responsabilidad de ser católico", afirmó el padre Helano. "Con la gracia de Dios, los fieles han sido atraídos por la Palabra y han encontrado un sentido más profundo para sus vidas", comentó.
Una Confirmación de este tipo, para casi 1.200 personas, requirió una amplia estructura pastoral y logística:
8 coordinadores, 140 catequistas, 90 ministros de la Sagrada Comunión, 60 acólitos, 20 ceremonieros, 60 agentes de colecta, 12 integrantes del ministerio de música, 10 agentes de la Pastoral de la Comunicación, 20 colaboradores en el equipo de confesiones, 16 miembros del Grupo de Oración Padre Pío, además de numerosos voluntarios.