Misa del domingo 18 de enero, segundo del Tiempo Ordinario: Luz de las Naciones y Cordero de Dios
Jesús es la luz para todos los pueblos, es el cordero inocente que quita el pecado del mundo.

En la misa del segundo domingo del Tiempo Ordinario, la liturgia nos dice quién es Jesús de la mano de Isaías y San Juan Bautista.
Este domingo se celebra la Jornada de la Infancia Misionera (Obras Misionales Pontificias), a cuyo beneficio se hace la colecta:
- Misa dominical en Nazaret TV desde la parroquia de Santa Teresa del Niño Jesús de Barcelona.
Primera lectura: Is 49, 3 y 5-6
- El Señor me dijo: "Tú eres mi siervo, Israel, por medio de ti me glorificaré". Y ahora dice el Señor, el que me formó desde el vientre como siervo suyo, para que le devolviese a Jacob, para que le reuniera a Israel; he sido glorificado a los ojos de Dios. Y mi Dios era mi fuerza: "Es poco que seas mi siervo para restablecer las tribus de Jacob y traer de vuelta a los supervivientes de Israel. Te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra".
Segunda lectura: 1 Cor 1, 1-3
- Pablo, llamado a ser Apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Sóstenes nuestro hermano, a la Iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados por Jesucristo, llamados santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro: a vosotros, gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
Evangelio: Jn 1, 29-34
- Al día siguiente, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó: "Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: 'Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo'. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel". Y Juan dio testimonio diciendo: "He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: 'Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo'. Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios".
Reflexión
La palabra de este domingo en el que retomamos el tiempo ordinario nos ilumina para seguir meditando la misión de Jesús comenzada en su bautismo.
Jesús es el Siervo que cumple de manera perfecta la voluntad de Dios. Él es la luz para todos los pueblos, es el cordero inocente que quita el pecado del mundo, el que ha pasado por nuestra humanidad con todas sus consecuencias, en todo igual a nosotros menos en el pecado.
El evangelio se refiere aún a la manifestación de Jesús como nuestro salvador en el bautismo, pero esta vez según San Juan. En este domingo después del bautismo siempre leemos el evangelio según San Juan. El testimonio de este evangelista es un testimonio contemplado. Contemplemos, con la mirada de Juan el evangelista a Jesús como nuestro cordero: él tendrá la última palabra.
- Fuente: Conferencia Episcopal Española, Calendario Litúrgico.