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La píldora abortiva es reversible: Cameron nació gracias a que su madre se arrepintió tras ingerirla

«Soy feliz por no tener que vivir con la decisión de haber puesto fin a mi embarazo», celebra Sarah, que fue aconsejada por un rescatador.

El aborto químico es cada vez más frecuente. En las horas inmediatas aún hay una posibilidad de revertirlo y cambiar el destino de las dos personas implicadas.

El aborto químico es cada vez más frecuente. En las horas inmediatas aún hay una posibilidad de revertirlo y cambiar el destino de las dos personas implicadas.Sergiu Valena / Unsplash.

Redacción REL
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C.L.

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El caso de Sarah y su hija Cameron demuestra dos cosas:

  • primera, que los rescatadores a las puertas de los abortorios salvan vidas;
  • segunda, que la píldora abortiva puede ver revertidos sus efectos si se contraataca a tiempo.

Un embarazo imprevisto

Sarah descubrió su embarazo cuando estaba a punto de terminar un grado de dos años y entrar, tras mucho esfuerzo, en una universidad para cursar una carrera de cuatro.

“Me sentí disgustada y triste”, confiesa a Lisa Bourne, de Pregnancy Help News, a quien cuenta su historia: “Creía haber cometido un gran error”. El padre de la criatura tampoco quería tenerla, así que decidieron que ella abortaría.

Para Sarah esto suponía contradecir los principios en los que se había criado, como cristiana y provida: “Sentía que estaba dando la espalda al plan de Dios”, reconoce.

Pero se sentía asustada, así que acudió a un abortorio y tomó la primera de las dos píldoras abortivas que implica el procedimiento químico, cada vez más común como forma de aborto en las primeras semanas. 

Salió del centro “llorando y absolutamente desesperada”.

Al rescate

Cerca del lugar se encontraba un rescatador, que se dio cuenta de su estado, habló con ella y le informó de que había posibilidad de dar marcha atrás al proceso.

Sarah se metió en su vehículo y cuenta que estuvo en él durante horas, angustiada y sin saber qué hacer, mientras pensaba en el ser que llevaba dentro: “Me lo imaginé muriendo y siendo recibido por Dios y por mi familia en el Cielo. Estaba completamente descompuesta”.

Entonces llamó a su padre y le explicó lo que había hecho. Él la animó a conservar a su bebé. Sarah decidió confiar en Dios.

Cómo puede revertirse un aborto químico

Contactó con Abortion Pill Rescue Network [Red de Rescate de la Píldora Abortiva], que cuenta con 1500 profesionales de la salud para asesorar la administración de la píldora de reversión del aborto.

Como explica Bourne, el aborto químico consiste en dos pastillas. La primera, de mifepristona, bloquea la progesterona de la madre, privando al hijo de los nutrientes que necesita. La segunda, de misoprostol, se toma un día después para provocar el parto en el retrete del hijo muerto.

Si la madre actúa rápidamente tras ingerir la mifepristona, hay una posibilidad de salvar al bebé con la ingesta de progesterona. No es infalible, y funciona mejor a las 24 horas de la primera pastilla, pero ha habido éxitos 72 horas después de tomar la mifepristona. Se calcula en 7.000 las vidas que se han salvado en los últimos años con la píldora que revierte el aborto.

Sarah acudió rápidamente al centro donde la pusieron en contacto con un médico, tomó la píldora y le hicieron una ecografía.

"Estoy feliz"

El embarazo no fue fácil desde el punto de vista emocional. Al principio, algunos de sus familiares rechazaron que asumiera la responsabilidad de ser madre. Incluso vivió un par de meses en una casa de acogida para embarazadas con problemas. Pero al avanzar la gestación, todos los suyos fueron haciéndose a la idea y aceptando la niña que venía, y ahora la apoyan plenamente.

Porque a principios de noviembre pasado dio a luz en un parto vaginal normal de 40 semanas y sin complicaciones a su hija Cameron: “Ella es perfecta”, dice su madre, “y me encanta cuidarla”.

Tomar la decisión que tomó le ha supuesto además “una relación más íntima con Dios”: “Cuando estaba embarazada, le necesité más que nunca, y seguiré necesitándole para la crianza de mi hija y hasta conseguir un entorno estable y afectuoso para ella”.

En cuanto a sus planes académicos, se ha visto forzada a retrasarlos un año, pero no lo lamenta: “Mis planes tuvieron que cambiar, pero mi vida está donde debe estar. Y estoy feliz de no tener que vivir con la decisión de haber puesto fin a mi embarazo”.

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