Religión en Libertad

La libertad del mártir (1) conferencia del Dr. Martín Ibarra

Impartida durante la Jornada Martirial de Cáceres el 14 de febrero de 2026

Martín Ibarra impartiendo su conferencia, ayer en el Seminario de Cáceres.

Martín Ibarra impartiendo su conferencia, ayer en el Seminario de Cáceres.JLT

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LA LIBERTAD DEL MÁRTIR: EJEMPLOS DE LA DIÓCESIS DE BARBASTRO-MONZÓN. Martín Ibarra Benlloch

«De acuerdo con la definición dada por Benedicto XIV, el martirio es la muerte voluntariamente aceptada por la fe cristiana o por el ejercicio de otra virtud relacionada con la fe . En este artículo vamos a ocuparnos en la aceptación libre y voluntaria de la muerte. En esto el mártir no hace más que imitar a Jesucristo, que se encarnó libremente y nos redimió libremente. Sin libertad no es posible practicar el bien. Así lo veía con claridad san Justino: Y para que no tengáis pretexto de decir que era necesario que Cristo fuera crucificado y que hubiera en vuestro pueblo transgresores de la ley y que no podía ser de otra manera, ya me adelanté a decir brevemente que Dios, queriendo que ángeles y hombres siguieran la voluntad de Él, determinó crearlos libres para practicar el bien, dotados de razón para conocer de dónde vienen y a quién deben el ser que antes no tenían, y les impuso una ley por la que han de ser juzgados, si no obran conforme a la recta razón. Luego por culpa propia seremos convictos de haber sido malos, hombres y ángeles, si no hacemos antes penitencia.

LA DIÓCESIS DE BARBASTRO

En toda la diócesis de Barbastro (Huesca) no vivían más de 45.000 personas . La población de la ciudad de Barbastro en 1930 era de 5.924 habitantes, sin contar los barrios de Cregenzán y Burceat (6.323). Residían en ella abundantes eclesiásticos, además del obispo administrador apostólico. El cuartel militar tenía una gran importancia, al igual que el cuartel de la Guardia civil, y la estación de tren, más para el tráfico de mercancías que de viajeros. Barbastro era la capital comercial de un ámbito bastante grande, mucho mayor que el de la diócesis. La orientación política de los primeros años es de mayoría del Partido Radical Socialista/Izquierda Republicana y Partido Republicano Radical; después cobra importancia Acción Agraria Altoaragonesa/CEDA. Hay una minoría importante de anarquistas y más reducida de tradicionalistas y falangistas.

El 18 de julio de 1936 grupos armados de izquierdistas se hacían con el control de la población y vigilaban las entradas y salidas de la ciudad. Por lo que parece estuvieron a punto de registrar el convento de los Misioneros Hijos del Corazón de María, pero no se atrevieron. La diputada comunista Dolores Ibárruri en una alocución de la radio a las 22 horas dio la consigna a seguir: Todos en pie, dispuestos a defender la República... El partido comunista os llama a todos a la lucha, para ocupar un puesto para aplastar definitivamente a los enemigos de la República. Poco después un numeroso grupo de izquierdistas decidieron ir al ayuntamiento para tomar el poder definitivamente, con los concejales al frente.

Ibárruri fue una de las figuras clave en la persecución, tortura y asesinato de cientos de miles de españoles durante la fratricida y desgraciada guerra civil española.

Ibárruri fue una de las figuras clave en la persecución, tortura y asesinato de cientos de miles de españoles durante la fratricida y desgraciada guerra civil española.

En la madrugada del domingo 19 se formó el Comité de Enlace Antifascista. Esa misma mañana comenzaron las detenciones. Una de las primeras fue la del joven empleado del Banco Hispano, José María Puente Noguero. Este era muy significado por su actividad sindical, en la Acción Católica y porque escribía en los periódicos, sobre todo en El Cruzado Aragonés. Poco después detuvieron a don José Martínez, sochantre de la catedral, en plena calle. Lo vio el gitano Ceferino Giménez y protestó. Llevaron a ambos a la cárcel, que se encontraba próxima . A estos les siguió el sacerdote don Mariano Frago y a última hora de la tarde el mismo vicario general don Félix Sanz.

1.- Los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María.

El lunes 20 de julio a las 17 horas comenzaron los milicianos a rodear el edificio de los Misioneros. A las 17'30 horas sonó furiosa la campana de la portería. Entraron unos sesenta hombres armados que tomaron posiciones y comenzaron a registrar los tres pisos del casón. Muy poco después, los estudiantes se ordenaron en ternas y comenzaron a andar por la calle, en dirección a la plaza del ayuntamiento. Este grupo fue conducido al colegio de los Escolapios, pues ya no cabían en la cárcel municipal. Los dejaron en el salón de actos que daba a la plaza del ayuntamiento, con vigilancia en la puerta. El P. Cunill pidió a los guardias que algunos ancianos o enfermos pudieran ser tratados más benignamente, a lo que accedieron. Hubo cinco Hermanos que fueron trasladados a la Residencia de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, en esa misma plaza.

Veamos algunas de las situaciones que vivieron los Misioneros

El hermano Alfonso Miquel, de 22 años, que había trabajado de sastre, cocinero y zapatero en Cervera (Lérida) y de hortelano y apicultor en Alagón (Zaragoza). Ahora se hallaba en Barbastro. Un miliciano le preguntó:

-¿Por qué no te vienes a luchar con nosotros?

El hermano Miquel lo rechazó y volvió al salón con los demás.

La segunda situación fue muy frecuente, referida a sus sotanas:

-¡Quitaos ese trapo y seréis como nosotros y os libraremos!

No lo hicieron y murieron con ellas puestas.

Veamos ahora la narración del P. Campo sobre lo que le sucedió al estudiante de 24 años Salvador Pigem.

Un miliciano se le acercó y le preguntó si él era Salvador Pigem.

-¿Por qué me lo pregunta?

-Porque estando yo de cocinero en el Hotel del Centro de Gerona, recuerdo haber visto allí un sobrino de los dueños, que siempre decía que quería ser sacerdote, y aquel niño era de una fisonomía igual que la tuya.

Salvador Pigem era de Viloví d’Oñar, y tenía parientes en Gerona.

-Pues mira, si quieres, te salvaré de la muerte.

El ofrecimiento no podía ser más noble, ni más oportuno. Además no exigía nada a cambio, ni incitaba a ninguna claudicación.

-¿Me salvará con todos mis compañeros?

-No, a ti solo.

-Pues así, no acepto: prefiero ser mártir con ellos.

El beato Salvador Pigem Serra, C.M.F. fue beatificado por san Juan Pablo II el 25 de octubre de 1992.

El beato Salvador Pigem Serra, C.M.F. fue beatificado por san Juan Pablo II el 25 de octubre de 1992.

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