10 regalos de Navidad que cambiaron la vida de familias, influencers y líderes católicos
Desde el matrimonio o un violonchelo a vidas de santos, rosarios o el propio tiempo, son regalos alejados del materialismo que han marcado las vidas de líderes y religiosos

A la hora de regalar, muchos de los presentes que más llegan no son materiales: esta es la lista de regalos de Navidad que más marcaron las vidas de personalidades católicas.
Ya sea hablando de quienes acostumbran a regalar en Navidad y vayan con retraso, o bien de la amplia mayoría que en España celebra y se prepara para la noche de Reyes, son muchos los que cada año buscan sorprender con obsequios personales, cargados de significado y que toquen profundamente el alma del obsequiado. Para todos podrá resultar de interés y ayuda la compilación que ha llevado a cabo National Catholic Register de cara a estas Navidades:
1 Menú casero y personalizado: entrega, tiempo y sabor
El regalo que más recuerda Katie Warner, escritora de libros infantiles, esposa y madre de familia numerosa, está a medio camino entre lo estrictamente material y el tiempo y la dedicación. Desde que se casó, su esposo Raymond le regala cada año un menú de cinco platos totalmente caseros y manuales que cocina para ella durante toda la octava de Navidad que tiene lugar durante los ocho días siguientes al 24 de diciembre, y que este 2025 abarca desde el 25 hasta el 1 de enero de 2026 incluidos.
“Es la mejor comida que como en todo el año, pero vez me conmueve aún más la consideración, el tiempo, el trabajo y el amor que se le dedican. También me encantan los recuerdos que hemos creado en esas noches de citas en casa comiendo su deliciosa comida, recordando el año pasado y soñando y planificando propósitos para el año que viene”, escribe Warner.
2º La pedida de mano por Navidad
El listado alterna regalos que se pueden entregar personalmente y otros que, aún siendo de corte espiritual, también implican una entrega. Es el caso de Emily Malloy, colaboradora y autora del movimiento y colección de Theology of Home (Teología del Hogar).
Admitiendo que siempre es una alegría recibir un regalo de un ser querido, reconoce que el regalo que más le ha marcado durante una Navidad fue el de su propia vocación.
“Mi esposo me propuso matrimonio una fría noche de diciembre, unos días antes de Navidad. Aunque el anillo era precioso, es más hermoso meditar sobre la realidad de tal regalo. Las vocaciones no se hacen en tiendas, pero aun así son un regalo profundo. Con la proximidad de la venida de Cristo, vale la pena rezar y buscar consejo para discernir la vocación que Dios te dio”.
3º Libros, rosarios o vidas de satos
Sin embargo, la escritora también incluye un imprescindible de cara a regalos tangibles que contribuyan al crecimiento espiritual. Acto seguido menciona cómo también las muestras de fe y lectura espiritual son regalos especialmente duraderos, ya que sirven para formar a quien los recibe de muchas maneras. Destaca especialmente un rosario bonito y elaborado o multitud de libros espirituales, de vocación o vidas ejemplares, en su caso, el de la vida de Madre Angélica escrito por Raymond Arroyo.
4º Un stick para el obispo Paprocki
En el caso del obispo Thomas Paprocki (en la diócesis de Springfield, Illinois) apuntan directamente al hockey, una de sus grandes pasiones y dedicaciones que le llevaron a ser definido, allá por 2006, como el “portero santo” por los medios de comunicación de Chicago tras su participación en una liga de hockey sobre hielo amateur.
“Mi regalo favorito de niño era un palo de portero -stick-, lo cual es apropiado porque todavía juego al hockey como portero”, confesó.
5º El amor y la confianza de una madre… en unos lápices de colores
Jeff Cavins, creador del influyente programa vinculado a AscensionPress, The Bible timeline o La cronología de la Biblia, reconoce que su regalo favorito de Navidad lo recibió de su propia madre, recordándolo hasta en su propio fallecimiento.
“Me dio una caja llena de papel de colores, pegamento, tijeras, una regla, crayones, pegatinas y un transportador de plástico, entre otros artículos. Junto con ella había una nota: 'Crea lo que se te ocurra'. Creo que esta fue una semilla plantada en mí que, curiosamente, me vino a la mente cuando creé la cronología bíblica”.
6º El regalo puede ser simplificarlo todo
Para Debbie Cowden, una de las responsables de redes sociales de EWTN y escritora, uno de los mejores regalos de Navidad que recuerda es, precisamente, el de verlos desaparecer con el objetivo de valorar más la propia Navidad:
“En 2018, estaba embarazada de nuestro segundo hijo, que nacería cerca de Navidad. Nos preparábamos para mudarnos y sabiendo que nuestro hijo nacería cualquier día, decidimos simplificar la Navidad al mínimo. Vimos la conexión con la Sagrada Familia que, en la pobreza, celebró la primera Navidad en un establo con un bebé acostado en un pesebre, y pudimos centrar nuestros corazones en prepararnos para el nacimiento del Niño Jesús. No recomiendo decidir repentinamente eliminar los regalos, pero si puedes tener una Navidad 'simplificada' que abrace el verdadero sentido, te encontrarás recibiendo lo que, o Quién, es realmente el mejor regalo”.
7º Un clásico que forja santidad
Para Monseñor Roger J. Landry, Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias en Estados Unidos, el regalo que más impactó en su vida fue durante la Navidad de sus estudios de secundaria:
“Mis padres me regalaron la obra de cuatro volúmenes Vidas de los Santos. Todas las noches, durante la siguiente década, leía las biografías de los santos que la Iglesia celebraría al día siguiente. Este ejercicio no solo me ayudó a dormir con los santos y los ángeles, sino también a tener hambre, sed y un mayor anhelo de santidad al despertar”.
8º Música por Navidad
Mary Harper, fundadora del movimiento Liturgical Style, dedicado a seguir el significado teológico de la vestimenta basándose en las Escrituras y los santos, apunta al violonchelo que le regaló su padre con 17 años como su favorito de los que recuerda en Navidad. “Él sabía que quería desarrollar mis habilidades musicales. ¡El regalo sigue dando sus frutos!”.
9º Familias y recuerdos que no mueren nunca
Para el mencionado Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias en EEUU, otro de los regalos más influyentes que ha hecho en su vida es el de buenas fotografías de familia.
“Un regalo que me encanta hacer a los demás es un boceto original de ellos o de su familia hecho por artistas callejeros que conozco en Roma, Nueva York y otros lugares. Con una foto digital decente y, a veces, tan solo 25 dólares, puedo conseguir un regalo único que el destinatario apreciará y no se verá tentado a regalarlo de nuevo”.
10º Cuando lo difícil no es leer, sino por donde empezar
El último de los regalos más llamativos e influyentes viene de la mano de Katherine Bogner, profesora de un colegio católico en Illinois y también escritora de libros infantiles. Apasionada de la lectura desde la infancia, admite que su regalo favorito siempre fueron los libros. También desde niña.
“Mi madre envolvía un montón, y luego la decisión más difícil era cuál empezar a leer primero. Pasaba el resto de mis vacaciones de Navidad acurrucada, leyendo un libro tras otro”, recuerda.
Y luego están los clásicos o los que para niños, nunca pasan de moda. Lo cuentan los comentarios a modo de “bonus” del actor católico Jonathan Roumie, que admite que el regalo que más recuerda fue en torno a los 10 años cuando recibió un lote de figuras de acción. También habla el sacerdote Joseph Mary Wolfe, que apunta al triciclo rojo que recibió a los 4 años como el que más le marcó en todas las navidades de su vida.