Religión en Libertad

La presión provida hace dimitir a la abortista contratada por la universidad católica de Notre Dame

Susan Ostermann apenas ha durado unas fechas en un cargo para el que su currículum la hacía inapropiada.

Susan Ostermann se ha visto forzada a renunciar a su cargo ante la presión de los grupos provida.

Susan Ostermann se ha visto forzada a renunciar a su cargo ante la presión de los grupos provida.archivo

Redacción REL
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Susan Ostermann, profesora asociada de Asuntos Globales en la universidad católica de Notre Dame, ubicada en la localidad estadounidense del mismo nombre, en Indiana, renunció este jueves a la dirección del Instituto Liu para Asia y Estudios Asiáticos, para el que había sido recientemente designada.

Proabortista

Su designación había suscitado una amplia protesta de grupos provida y numerosos obispos, dadas las posiciones claramente proabortistas de Ostermann, formada en Ciencia Política en la universidad de Berkeley y en Derecho en la de Stanford, ambas en California. 

Consideraban un "escándalo" la promoción en un centro católico de una persona con posiciones claramente contrarias a la doctrina de la Iglesia y a la propia ley natural.

La noticia fue anunciada por la decana de la Escuela de Asuntos Globales de Notre Dame, Mary Gallagher, quien afirmó: "Le agradezco su disponibilidad al servicio y por la consideración con la que ha tomado esta decisión". Ostermann continuará en cualquier caso formando parte de la dirección de dicha escuela, que ha proclamado en dicho mensaje, en cualquier caso, su "rigor intelectual y excelencia interdisciplinar".

Designada el 8 de enero (tomaría posesión del cargo el 1 de julio), desde el primer momento hasta 15 obispos y dos cardenales expresaron su disconformidad con el nombramiento, dado que en numerosos artículos, entre ellos en medios de gran difusión como el Chicago Tribune, había expresado su posición favorable al derecho al aborto.

Las contradicciones de Notre Dame

Su renuncia es un triunfo provida, paradójicamente casi inesperado en una universidad católica que se ha caracterizado por su amparo a profesores y líneas de trabajo en abierta contradicción con la fe y la moral. En mayo de 2010, por ejemplo, llegó a conceder el doctorado honoris causa a alguien como Barack Obama, que desde su reciente llegada a la Casa Blanca había empezado a favorecer el aborto. Paradójicamente, pocas semanas antes había rechazado en una de sus publicaciones una columna del profesor emérito de la universidad Charles Rice por criticar el movimiento homosexualista.

Paradójicamente, y siguiendo la tónica general en una parte de la juventud mundial, Notre Dame está siendo un lugar privilegiado de resurgir católico entre los estudiantes.

Por su parte, Ostermann formuló, según recoge The Observer (órgano vinculado al centro universitario), un tácito reproche a las críticas formuladas, al afirmar en un comunicado que "se ha evidenciado que hay un trabajo que hacer en Notre Dame para construir una comunidad donde puedan florecer una diversidad de voces: nos lo exigen la investigación académica y la plena realización de la dignidad humana". Y añadió que luchará para "construir una comunidad en el campus donde todos podamos hablar abiertamente" de los asuntos que interesan "a la mayoría".

Como no hay absolutamente ninguna otra razón para la oposición que ha suscitado su nombramiento que la incoherencia de su proabortismo con la identidad católica del centro universitario, solo al aborto pueden referirse estas palabras de la interesada.

Comentarios

Suscríbete

y recibe nuestras noticias directamente

tracking