Religión en Libertad

«Clave misionera, cuidando el acompañamiento personal»: lo que propone Javier Mairata

Javier Mairata de Anduiza, vicario general de Getafe, habla sobre la diócesis, y sobre obispos que van de Ejercicios espirituales.

Javier Mairata, vicario general y moderador de la Curia de la diócesis de Getafe

Javier Mairata, vicario general y moderador de la Curia de la diócesis de GetafeIvan Jaques

Pablo J. Ginés
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Javier Mairata de Anduiza es desde 2022 el vicario general de la diócesis de Getafe, una de las más vigorosas de España, y en continuo crecimiento de población.

Nacido en 1973, es el mayor de cinco hermanos. Entró en el seminario de Getafe en 1995, fue ordenado en 2001 y fue nombrado formador del Seminario en 2007. Ha estado siempre ligado al Centro de Orientación Familiar (COF) de la diócesis.

Recientemente, en fechas casi navideñas, dirigió unos ejercicios espirituales de 7 días con unos 30 obispos españoles. En ReL le hemos preguntado por la actitud de los obispos cuando van de ejercicios con otros obispos, y también por temas de interés en una diócesis que crece (1,2 millones de habitantes en 2003, con 1,6 millones dos décadas después y acelerando su crecimiento).

Los obispos cuando están de ejercicios

"En todos los obispos había una verdadera disposición a dejar hacer a Dios, cuidando el silencio, la soledad de corazón vivida en fraternidad y una gran apertura a la acción del Espíritu Santo", explica.

¿Ser obispo, de uno u otro perfil, afecta a la hora de recibir unos ejercicios espirituales? "Todos son pastores que desean evangelizar a su pueblo y también todo obispo tiene una labor de gobierno, que incluye las cuestiones temporales, que va más allá de lo pastoral que es evidentemente lo fundamental. En las cuestiones económicas, normativas y patrimoniales es fundamental contar con buenos colaboradores que aborden cuestiones complejas sin perder el horizonte de que son instrumentos de evangelización", añade Mairata.

"La mayor o menor disposición, natural o por formación, a estas cuestiones de gobierno no creo que afecten a la forma de vivir los ejercicios", matiza cuando se le pregunta al respecto.

Se trató de un encuentro especial, también por su formato y fechas. "Ha sido más de un mes de preparación y en Navidades estaba ya abordando estas contemplaciones. Aunque hay contraste, la liturgia de Navidad apunta también a la Pasión y Muerte de Jesús, y he sido mucho más consciente de esto".

Javier Mairata en misa, junto al obispo de Getafe, Ginés García Beltrán

Javier Mairata en misa, junto al obispo de Getafe, Ginés García BeltránIvan Jaques

España se va de retiros

No solo los obispos han estado de ejercicios espirituales. Desde hace unos años, en toda España hay una explosión de retiros y encuentros, las casas de retiros están llenas, comentamos a Mairata.

"Cada vez hay más conciencia de la necesidad del silencio y la oración, así como del encuentro comunitario. Es natural que se estén revitalizando formas de vivir esto. Es una buena noticia", considera.

Hablamos también del reto de llegar, o de acoger, a personas alejadas de la fe, que ahora muestran interés por ella.

"La ruptura de la transmisión de la fe que se produjo hace unos 40 o 50 años, a la que Benedicto XVI se refirió en diversas ocasiones, significa que hoy muchas personas que llegan a la Iglesia lo hacen, no desde una familia creyente o desde una experiencia educativa en un centro de la iglesia, sino por el encuentro con compañeros, con amigos, que son creyentes o incluso desde experiencias personales que nos pueden parecer un poco extraordinarias. Eso es un reto porque hay que edificar desde los cimientos una vida cristiana", reconoce.

"Esto siempre significa un cambio respecto a la forma tradicional de haber hecho muchas cosas en la pastoral, pero se está abordando y estamos aprendiendo. Hay personas que por su forma de ser o por su vivencia de la fe están más preparadas para ello, otras menos, pero todos estamos obligados a aprender a acoger a todo el que llega con este deseo de Dios y por tanto acompañarle en su encuentro con Dios a través de la vida de la Iglesia. En el fondo es ponernos en clave misionera, pero cuidando el acompañamiento personal".

Un reto relacionado es el de las personas de otros países y culturas. "La llegada de personas de otros países supone ese reto de saber llegar a ellos, que vienen de experiencias de fe muy concretas y a los que hay que ayudar a no perderlas y a integrarse en nuestras comunidades. Nos jugamos mucho hoy en nuestras comunidades cristianas en la acogida a los que llegan de otros lugares para que de verdad encuentren una comunidad, un lugar donde vivir la fe y un lugar también desde el que evangelizar".

Nuevas ciudades, nuevos barrios... ¿nuevas parroquias?

En noviembre, presentando las cifras de la región eclesiástica de Madrid, el obispo Ginés, de Getafe, hablaba del previsible crecimiento demográfico en la zona: se esperan decenas de miles de habitantes más para lugares como Valdemoro o Brunete, con barrios enteros nuevos y en algunos sitios parroquias nuevas.

"Plantea un reto muy grande: llegar a los barrios nuevos y establecer una presencia significativa de la Iglesia. Evidentemente son lugares que van a ser distintos a los núcleos tradicionales, que llevan muchos años de recorrido. Aquí sobre todo va a ser esa clave, como decíamos antes, una impronta muy misionera, de primer anuncio, no dando por supuesto que ya hay gente con fe, sino que todos están necesitados de escuchar el Evangelio", apunta Mairata.

Comentarios

Suscríbete

y recibe nuestras noticias directamente

tracking