La canción “La Tendresse”, el “Resistiré” de los franceses
Se trata de un tema muy antiguo, más incluso que nuestro “Resistiré”, en realidad un cuarto de siglo anterior, compuesto por Hubert Giraud e interpretado por Bourvil. Un éxito de 1963 que a iniciativa del guitarrista francés Valentin Vander han interpretado en una nueva versión hasta cuarenta y cinco cantantes franceses para aliviar el confinamiento de sus compatriotas. En un gesto que les honra hacia los dos países que más han sufrido esta pandemia, España e Italia, se han incluído algunas frases de la letra en español e italiano.
No voy a hacer mayor comentario al tema. Sólo quiero traerles aquí la letra, llamándoles la atención sobre la última estrofa, la más bonita de todas, que reza como sigue:
Ay Dios, Dios mío, Dios mío...
En tu inmensa sabiduría
y tu inmenso fervor
haz que llueva sin cesar
en el fondo de nuestro corazón
torrentes de ternura
para que reine el amor
Preciosa interpelación a Dios que muchos españoles no habrían esperado de la republicana Francia, y que, sin embargo, donde se antoja más imposible, más improbable, es en nuestra desarraigada España, que con mayor encono cada día, se empeña en negarse a sí misma, mientras reniega de su pasado, de su historia y de su tradición.
Sin más dilación pues, he aquí la bonita letra de "La tendresse", el "Resistiré" de los franceses.
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On peut vivre sans richesse presque sans le sou Des seigneurs et des princesses y’en a plus beaucoup Mais vivre sans tendresse on ne le pourrait pas Non, non, non, non On ne le pourrait pas On peut vivre sans la gloire qui ne prouve rien Etre inconnu dans l’histoire et s’en trouver bien Mais vivre sans tendresse il n’en est pas question Non, non, non, non Il n’en est pas question Que le douce faiblesse quel joli sentiment ce besoin de tendresse qui nous vient en naissant Vraiment, vraiment, vraiment Le travail est nécessaire mais s’il faut rester des semaines sans rien faire eh bien... on s’y fait Mais vivre sans tendresse le temps vous paraît long Long, long, long, long Le temps vous parait long Dans le feu de la jeunesse naissaient les plaisirs et l’amour fait des prouesses pour nous éblouir Oui mais sans la tendresse l’amour ne serait rien Non, non, non, non l’amour ne serait rien Quand la vie impitoyable vous tombe dessus on n’est plus qu’un pauvre diable broyé et déçu Alors sans la tendresse d’un cœur qui nous soutient Non, non, non, non on n’irait pas plus loin L’abrasso d’un bambino l’abbiamo resso felice Se marcha la tristeza al verlo así vivir Ay Dios, Dio mio, mon Dieu... Dans votre immense sagesse immense ferveur faites donc pleuvoir sans cesse au fond de nos cœurs des torrents de tendresse pour que règne l’amour règne l’amour jusqu’à la fin des jours Se puede vivir sin riqueza sin tener un duro Señores y de princesas ya no quedan tantos Pero vivir sin ternura eso no se puede No, no, no, no Eso no se puede Se puede vivir sin gloria que no prueba nada Ser desconocido en la historia y encontrarse bien Pero vivir sin ternura está fuera de toda cuestión No, no, no, no está fuera de toda cuestión Que dulce debilidad Que dulce sensación La necesidad de ternura que nos viene de nacimiento Verdaderamente, verdaderamente El trabajo es necesario pero si hay que quedarse en casa dos semanas sin hacer nada… y bien… pues se hace Pero viviendo sin ternura el tiempo se te hace largo Largo, largo, largo, largo el tiempo se te hace largo En el flor de la juventud nacen los placeres y el amor hace proezas para encandilarnos Si, pero sin ternura el amor no sería nada No, no, no, no el amor no sería nada Cuando la vida despiadada se te viene encima no se es más que un pobre diablo hecho polvo y decepcionado Así que sin la ternura de un corazón que nos sostenga no, no, no, no, no llegaremos muy lejos Con un abrazo a un niño lo hacemos feliz se marcha la tristeza al verlo así vivir Ay Dios, Dios mío, Dios mío... En tu inmensa sabiduría y tu inmenso fervor haz que llueva sin cesar en el fondo de nuestro corazón torrentes de ternura para que reine el amor reine el amor hasta el final de los días Que hagan Vds. mucho bien y que no reciban menos. ©L.A. Si desea suscribirse a esta columna y recibirla en su correo cada día, o bien ponerse en contacto con su autor, puede hacerlo en encuerpoyalma@movistar.es |