De la comunidad católica en los Estados Unidos
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Catedral de Baltimore La comunidad católica de los Estados Unidos ha pasado de ser una comunidad minoritaria en la vida del país, a ser en estos momentos la comunidad religiosa más importante de los Estados Unidos, con un 23,9% de la población del país, casi uno de cada cuatro norteamericanos, entre 60 y 70 millones de fieles, según los datos del prestigioso informe “U.S. religious landscape survey” del Pew Forum on Religion and Public Life. Desde un punto de visto genérico, y siempre según el mismo informe, se puede reconocer que existe una adscripción cristiana más extensa, que es la que se denomina globalmente “Iglesias evangélicas protestantes”, la cual asciende a un 26,3% de la población, pero de tal diversidad, que no se puede reconocer como una unidad orgánica en la manera en que por el contrario sí se puede reconocer a la Iglesia Católica. Así, en dicha categoría figuran credos tan diferentes y desconectados como los baptistas con un 10,8% de la población, bastante menos de la mitad de los católicos, segunda confesión más importante de los Estados Unidos; evangélicos con un 3,4%; pentecostales, con un 3,4%; luteranos, con un 1,8%; o presbiterianos con un 0,8%, sólo a modo de ejemplo. Proporcionalmente hablando, los estados con mayor número de católicos son Rhode Island, dos de cada tres habitantes, y Massachusets y Nuevo Méjico, prácticamente uno de cada dos. En términos absolutos, los estados que más católicos aportan son California, con 11,5 millones; Nueva York, con 7,5 millones; y Texas, con 6 millones. En Illinois, Pensilvania, Nueva Jersey y Massachusetts hay en cada uno más de 3 millones de católicos. La comunidad católica norteamericana tiene un origen inicialmente europeo, de la temprana inmigración procedente sobre todo de Italia e Irlanda, también algo menos de Polonia. Pero al día de hoy, su pujanza procede de la inmigración posterior de origen asiático, caribeño y africano, pero sobre todo hispanoamericano (hispánico en terminología yankee). Tanto que la propia página de la Conferencia episcopal norteamericana tiene secciones en español, y que existe toda una estructura hispano-católica, que incluye instituciones como la Academy of Catholic Hispanic Theologians of the United States (ACHTUS), el Mexican American Catholic College (MACC), la Asociación Nacional de Diáconos Hispanos (ANDH), la National Catholic Association of Diocesan Directors for Hispanic Ministry (NCADDHM), la Asociación Nacional de Sacerdotes Hispanos (ANSH), la National Catholic Council for Hispanic Ministry, Inc. (NCCHM), la Catholic Association of Latino Leaders (CALL), la Federación de Institutos Pastorales (FIP), el Fe y Vida Institute [interesantísimo caso de mestizaje lingüístico], el Instituto Nacional Hispano de Liturgia (INHL), etc..
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