Religión en Libertad

La liturgia se queda fuera de los trabajos del consistorio: «Estoy aquí para escuchar», dice el Papa

La primera jornada del encuentro tuvo dos intervenciones de León XIV, en las que expresó su disposición a la colegialidad.

Los cardenales convocados al consistorio extraordinario han trabajado en 21 grupos. En la mesa de arriba a la derecha en la foto se sienta el Papa.

Los cardenales convocados al consistorio extraordinario han trabajado en 21 grupos. En la mesa de arriba a la derecha en la foto se sienta el Papa.Vatican Media.

Redacción REL
Publicado por

Creado:

Actualizado:

De los 245 cardenales (electores y no electores) que componen el colegio cardenalicio, cerca de 170 cardenales (un 70%) participan en el consistorio extraordinario convocado por el Papa para celebrarse los días 7 y 8 de enero, y que mantuvo su primera sesión este miércoles por la tarde.

Por amplia mayoría, votaron Sínodo y sinodalidad Evangelización y carácter misionero de la Iglesia a la luz de 'Evangelii gaudium' como los dos temas (de los cuatro propuestos por León XIV) que se abordará en profundidad y sobre los que habrá un informe específico. 

Quedaron fuera la liturgia y la constitución Praedicate Evangelium sobre la Curia romana y su servicio a las Iglesias locales. En cualquier caso, el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, declaró que "se encontrará la manera de abordarlos dentro de los otros”. 

El Papa propuso que, como para él es más fácil contactar con los cardenales que trabajan en la Curia y/o viven en Roma, presentarían sus informes los nueve grupos procedentes de Iglesias locales.

La metodología utilizada en los trabajos de la tarde fue similar a la empleada en el sínodo sobre la sinodalidad: veinte grupos divididos según la lengua en mesas circulares donde se han hecho intervenciones en torno a tres minutos.

La primera parte del Consistorio se desarrolló en el Aula del Sínodo para la fase introductoria, presidida por el cardenal Ángel Fernández Artime, pro-prefecto del Dicasterio para la Vida Consagrada, y estuvo marcada por el canto del Veni Creator, la lectura de un pasaje del capítulo 6 del Evangelio de Marcos, dos minutos de silencio, un breve saludo del cardenal Giovanni Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio, y la meditación del cardenal dominico Timothy Radcliffe.

Las palabras del Papa

Posteriormente el Papa se dirigió a los cardenales, pidiendo "que el Espíritu Santo, al que hemos invocado, nos guíe en estos dos días de reflexión y diálogo". 

  • Un breve recorrido por la llegada y encuentro de los cardenales y algunos pasajes del discurso del Papa.

Evocó e hizo propia la imagen de Isaías, que recoge también la constitución Dei Verbum del Concilio Vaticano II (León XIV leyó ambos pasajes), de "la visión de la luz del Señor que ilumina la ciudad santa -primero Jerusalén, luego la Iglesia- y, reflejándose en ella, permite a todos los pueblos caminar en medio de las tinieblas del mundo".

El Papa citó también la idea de Benedicto XVI y de Francisco de que la Iglesia crece por "atracción", no por proselitismo: "Hoy, con alegría, la retomo y la comparto con ustedes. Y los invito a ustedes y a mí a prestar mucha atención a lo que el Papa Benedicto señalaba como la 'fuerza' que preside este movimiento de atracción: esa fuerza es la Charis, es el Ágape, es el Amor de Dios que se encarnó en Jesucristo y que en el Espíritu Santo se dona a la Iglesia y santifica todas sus acciones. En efecto, no es la Iglesia la que atrae, sino Cristo, y si un cristiano o una comunidad eclesial atrae, es porque a través de ese 'canal' llega la savia vital de la caridad que brota del Corazón del Salvador".

"La unidad atrae, la división dispersa", añadió, por lo que "para ser una Iglesia verdaderamente misionera, es decir, capaz de dar testimonio de la fuerza atractiva de la caridad de Cristo, debemos ante todo poner en práctica su mandamiento, el único que nos dio después de lavar los pies a sus discípulos: 'Así como yo los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros'".

Lo aplicó al trabajo que iban a empezar los cardenales: "Espero que podamos crecer en nuestra comunión para ofrecer un modelo de colegialidad"

"Estoy aquí para escuchar", insistió. Y esto es lo que espera del consistorio: "Esta jornada y media que pasaremos juntos será una prefiguración de nuestro camino futuro. No debemos llegar a un texto, sino mantener una conversación que me ayude en mi servicio a la misión de toda la Iglesia".

El trabajo de la tarde

La primera parte del consistorio se desarrolló en el Aula del Sínodo para la fase introductoria, presidida por el cardenal Ángel Fernández Artime, pro-prefecto del Dicasterio para la Vida Consagrada, y estuvo marcada por el canto del Veni Creator, la lectura de un pasaje del capítulo 6 del Evangelio de Marcos, dos minutos de silencio, un breve saludo del cardenal Giovanni Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio, y la meditación del cardenal dominico Timothy Radcliffe.

Los purpurados, en plena deliberación.

Los purpurados, en plena deliberación.Vatican News (captura).

Luego los cardenales pasaron luego al Aula Pablo VI para los trabajos en grupo, en los que no participó el Pontífice, quien regresó solo para escuchar los informes finales. Por razones de tiempo, y como había anunciado León XIV, solo los secretarios de los primeros nueve grupos expusieron el trabajo realizado y los motivos que llevaron a la elección de dos de los cuatro temas. Los secretarios de las otras once mesas se limitaron a comunicar los títulos de las temáticas escogidas.

En sus palabras de recapitulación, el Papa resaltó la importancia de la “experiencia de colegialidad”: "Siento la necesidad de poder contar con ustedes. Ustedes han llamado a este servidor a esta misión; es importante que discernamos juntos”.

Comentarios

Suscríbete

y recibe nuestras noticias directamente

tracking