Religión en Libertad

Recauda en Navidad 10 veces más que Amenábar en un año: la comedia del Camino de Santiago que arrasa

«Buen Camino», película cómica sobre un rico comodón que sufre caminando hacia Compostela, triunfa en Italia

Un padre rico y una adolescente rebelde chocan en Buen Camino, taquillera comedia italiana ambientada en el Camino de Santiago

Un padre rico y una adolescente rebelde chocan en Buen Camino, taquillera comedia italiana ambientada en el Camino de SantiagoIndiana Production

Redacción REL
Publicado por

Creado:

Actualizado:

La película triunfadora en Italia estas Navidades ha sido la comedia sobre el Camino de Santiago Buen Camino (así, con el título en español).

En un par de semanas, Buen Camino se plantó en el número 1 con unos 5 millones de espectadores y 53 millones de euros recaudados. Pensemos que en España, Los domingos, en 11 semanas ha recaudado unos 4 millones, y se considera un gran éxito. Las películas españolas más vistas de todo el año 2025 fueron Padre no hay más que uno 5 (recaudó 13,4 millones de euros) y la criticada El cautivo, de Alejandro Amenábar (que recaudó 5,3 millones pero costó 13). En Italia se va mucho más al cine.

Buen camino es obra del director y guionista Gennaro Nunziante y el popular humorista y actor Checco Zalone. Esta pareja ya logró hace un tiempo una recaudación astronómica con su comedia Quo Vado?: ¡65 millones de euros!

Buen Camino se rodó realmente en localizaciones reales del Camino de Santiago, y la prensa local de cada región española se fue haciendo eco el pasado verano. Es comedia, pero no busca ser tan desternillante como otras películas de Zalone, e invita un poco más a la reflexión.

Cuenta la historia de un ricachón mimado, heredero de una marca de muebles, que vive en una villa digna de Las Mil y una Noches. Debe salir de sus comodidades para buscar a su hija adolescente desaparecida en el Camino de Santiago. El ricachón primero irá en Ferrari, después tendrá que caminar. Deberá aprender a convivir con el cansancio, las ampollas y la austeridad, y así se conocerá a sí mismo.

El público, por supuesto, quiere reírse viendo sufrir a un opulento perezoso en las incomodidades del Camino de Santiago.

Riccardo Mensuali, en Avvenire, destaca que a la rica chica fugada, Cristal, no le bastaba todo lo que tenía. Necesitaba algo distinto. Con 16 años, se negará a volver a la vida que le ofrece su padre millonario. Más aún, ella logrará que su padre mejore.

Mensuali destaca que los jóvenes pueden ser (y están empezando a ser) una luz espiritual para los mayores. Recuerda que, en la primera Navidad, María y José, a pesar de ser muy jóvenes, con astucia y decisión y la ayuda de Dios lograron escapar del poderoso Herodes.

Buen camino, dice, ofrece "la esperanza que nace de la fe cristiana; expresándola bien, como un recurso, una respuesta no moralista al vacío de sentido, a la idolatría del dinero y la falsedad. Sin moralismos abstrusos e inaceptables".

El rico protagonista de Buen Camino descubrirá, por ejemplo, que puede y debe ser, ante todo, padre. Contrata un chef pero lo presenta como un campesino, para disimular su riqueza. A Mensuali le recuerda lo del Evangelio de Lucas: «Ganaos amigos con riquezas deshonestas». El hombre sigue siendo rico, pero usa la riqueza para servir a los demás.

Mensuali también destaca, como otros antes, que mientras autores humoristas como Zalone o Roberto Begnini estos días hablan de Dios con humor y alegría, hay refunfuñones (algunos creyentes, otros no) que protestan, porque les parece que han perdido humor, o lo contrario, que les falta reverencia. Lo compara con el gruñón hijo mayor de la parábola del Hijo Pródigo, que se enfadaba con la música, danzas y fiestas cuando el otro hijo regresaba a la casa de su padre.

El humorista Zalone en Buen Camino, cartel promocional de esta película supertaquillera en Italia

El humorista Zalone en Buen Camino, cartel promocional de esta película supertaquillera en ItaliaIndiana Production

Gian Luca Pisacane, en Famiglia cristiana, destaca que la película sigue la línea propia de sus autores: mezclar humor cada vez más negro con buenos sentimientos. "Buen Camino analiza la relación entre padres e hijos, enfatizando la importancia de tener valores y de desconectar de las redes sociales para fomentar el diálogo. Relata un tormentoso camino de crecimiento, y una vez más, el viaje físico también involucra al alma. Todo esto, naturalmente, en clave zaloneiana".

Davide Milani, de Rivista del Cinematografo, apunta que "la dimensión espiritual de Buen Camino se preserva y se trata con discreción. No hay sermones, sino experiencia: compartir el camino, el silencio y las luchas diarias se convierten en una oportunidad para la escucha y la apertura al cambio. La reconciliación entre padre e hija no llega a través de gestos dramáticos y definitivos, sino —como sucede en la vida real— a través de la presencia renovada de un padre dispuesto a dejarse cambiar en la relación".

"Esta película no es perfecta, no es un tratado de pedagogía ni un evangelio y mucho menos está destinada a entrar en la historia de los manuales de cine. Entra en una categoría diferente: es cine popular (y aquí también el adjetivo no es negativo), llega a muchos (¿es una pena?), llena salas y provoca reflexión sobre ciertos valores", añade. 

Las dos grandes intuiciones (las redes y riquezas distraen demasiado y no dan la felicidad, el hombre necesita algo más) son ampliamente compartidas. En 2025 el Camino de Santiago batió todos sus récords, con 530.000 peregrinos (sólo 4 de cada 10 eran españoles) y menos de uno de cada 5 negaba alguna intencionalidad religiosa. La gente busca lo espiritual. Y el Evangelio tiene mucho que decir en esa búsqueda.

Comentarios

Suscríbete

y recibe nuestras noticias directamente

tracking