«Ser amigo del Papa te cambia la vida»: el P. Camino, habla sobre León XIV
El P. Ángel Camino, amigo y hermano agustino de León XIV, comparte cómo la elección del nuevo Papa está marcando a la Iglesia y a su propia vida.
El padre Ángel Camino.
Han pasado ya ocho meses desde aquel 8 de mayo de 2025, cuando el mundo católico descubrió con asombro que Robert Francis Prevost, agustino de profunda raíz misionera, asumía el nombre de León XIV como Sucesor de Pedro. Para el P. Ángel Camino Lamelas, OSA, vicario episcopal de la Vicaría VIII de Madrid, canónigo de la Almudena y sacerdote con bodas de oro celebradas en 2024, esa elección no fue solo un hito histórico, sino un vuelco personal: su amigo entrañable, compañero de noviciado y hermano en el carisma de san Agustín, se convertía en el Vicario de Cristo.
En esta exclusiva entrevista, el P. Camino desgrana con sinceridad evangélica la emoción indescriptible de esa amistad elevada a dimensión universal, la coherencia agustiniana del pontificado —marcado por la comunidad, el discernimiento y la cercanía— y las claves de un Papa que vive su ministerio como un "hijo de Agustín hasta la médula". Desde su sorpresa inicial en la Eucaristía del día de la elección hasta su visión de los desafíos globales que afronta León XIV —paz, unidad eclesial y respuesta evangélica a las pobrezas del mundo—, el vicario madrileño revela cómo esta elección ha duplicado su responsabilidad sacerdotal y ha infundido en él una urgencia por rezar, obedecer y ayudar a que toda la Iglesia quiera al nuevo Pontífice.
-Es algo indescriptible. Todavía no me he hecho a la idea. Pensar que hasta hace unos meses era un amigo entrañable, un agustino que tanto me ha enseñado; un exgeneral de la Orden. Incluso verle como obispo de Chiclayo. Incluso cardenal. Pero ahora: ¡no! Es sucesor de Pedro. Es el Papa. Nunca me acostumbraré. Seguiremos siendo entrañables amigos. Pero… Roberto Prevost es el Papa, es León XIV. Si para mi ya era grande antes, ahora es grande no sólo para mí, sino para toda la Iglesia universal, para la humanidad. Es como si la Iglesia me dijese: “Ángel Roberto Prevost ya no es grande para ti; es grande para toda la Iglesia. Es el amigo de todos.
»En definitiva, la experiencia de tener a un amigo que se ha convertido en el Vicario de Cristo en la tierra ha supuesto muchas cosas. El solo hecho de pensar en la posibilidad de que pueda ser elegido te causa un cierto temor reverencial ante lo que eso supone. El 8 de mayo, cuando escuché su nombre celebrando la Eucaristía con el Obispo Auxiliar de Madrid, lo primero que experimenté fue una gran sorpresa, era emoción casi no creíble. Verle vestido de blanco como el Sucesor de Pedro fue comprobar que esa sorpresa se convertía en alegría profunda y en agradecimiento inmenso a Dios. Con el paso de los días y de los meses, creo que el sentimiento es distinto: se experimenta una profunda necesidad de descubrir la importancia de estar unido al Papa, de rezar por él, de ayudar a que otros le quieran y recen por él. Asimismo, no se puede eludir la necesidad de pensar que Dios me puede pedir cuentas de haber conocido de forma especial a su Vicario en la tierra. Mi vida ciertamente ha cambiado. Es de una responsabilidad enorme: ahora cuando me presento y digo: “Soy Ángel Camino, agustino” … Es algo distinto: soy hermano y amigo del Papa y esto te cambia la vida, lógicamente “para bien” pero con una responsabilidad duplicada.
-Me ha sorprendido su coherencia. Es el mismo que yo he conocido: tranquilo, sereno, acogedor, simpático, inteligente, reflexivo, dialogante, conciliador, cercano, sencillo, afable, hombre de gobierno, de escucha, de discernimiento, nada tajante. Y sobre todo le veo AGUSTINIANO hasta la médula. Con un equilibrio superfino. Pero hijo de Agustín. No ha abdicado de ser hijo de Agustín. Todo lo contrario, lo proclama a los cuatro vientos, pero sin hacer bandera exclusiva. Se honra de ser hijo de Agustín. Le cita permanentemente. Pero lo más grande LO VIVE, LO PREDICA, LO PROCLAMA. Está convencido de lo que son las palabras COMUNIDAD, AMOR, COMUNIÓN, AMISTAD, INTERIORIDAD, BÚSQUEDA DE DIOS, FRATERNIDAD, LIBERTAD, POBREZA, SENCILLEZ, APOSTOLADO.
»Me ha sorprendido su pasión, su coraje. Tiene plena conciencia de que es el Papa y se deja guiar por el Espíritu Santo. Me sorprende cómo sigue cuidando su salud, con el deporte, las horas de sueño. Y por supuesto me sigue sorprendiendo su gran amor por sus hermanos agustinos. Me sorprende cómo me cuida a mí personalmente…
»Hasta ahora no he tenido grandes sorpresas. Los que le conocemos sabemos muy bien que es prudente, que no trabaja con prisa ni al ritmo que marca o que intenta marcar algún sector de la sociedad. Él sirve a Dios tratando de seguirle a Él, es decir, al paso de Dios, respetando los tiempos de Dios. Además, como es un hombre que lleva siempre la sonrisa en el rostro, no me sorprende que sonría tanto y que muestre tanta cercanía y tanta paz. Él es así: es pacífico y lleva mucha alegría dentro, y todo eso lo transmite siempre. En la medida que vayan pasando los meses quizá le veremos con más confianza para contar sus anécdotas y otras experiencias. Hasta ahora es muy respetuoso y cuidadoso con todo lo que dice, con cada discurso y cada declaración, pero también es muy gracioso contando cosas divertidas de su propia vida y su propio camino. Quizá le escucharemos muchas cosas graciosas y gratificantes en el futuro.
-Ha influido mucho y seguirá influyendo. Toda la formación de León XIV ha sido agustiniana. Ha hecho el mismo noviciado que yo. Ha sido estudiante agustino como yo y el resto de los agustinos. Por sus venas pasa el carisma fluido de Agustín. La sangre no se puede cambiar. Eso lo llevará toda su vida. ¡Cómo no va a influir el carisma de Agustín en todo el pontificado de León XIV! Ser General le ha llevado a conocer a miles y miles de personas de todas las razas y culturas. Gobernó la Orden con mucha cercanía a las personas, escuchando mucho, haciendo participar.
»Principalmente, creo que no estaríamos hoy ante León XIV si antes él no hubiera sido el Prior general de los Agustinos. No solo por la experiencia pastoral, humana, espiritual y cultural que esto le ha aportado, sino también porque ha sido esta misión la que le ha hecho consciente de que ser misionero también significa gobernar, regir, tomar decisiones, entre otras cosas. Su corazón es misionero, su carisma es misionero, sus palabras y su conducta son las de un misionero, es decir, las de una persona que transmite esperanza, alegría, confianza, amistad. Por ello, su experiencia como prior de los agustinos, sumada a las características de su propia alma, le ha permitido un conocimiento universal del hombre de hoy. No solo de la variedad de culturas, costumbres y modos, sino también de la necesidad que tienen todos los hombres de un guía, de un padre, de un maestro. Creo que su enfoque pastoral como Santo Padre, ya lo estamos viendo, se refleja en su disponibilidad para tratar de llegar a todos con la misma disposición: caridad, paz, amistad, alegría.
-El Papa conoce a los jóvenes. Como Prior General, empleó muchas energías en estar con ellos. Basta recordar la cantidad de encuentros y jornadas realizadas siendo General de la Orden. Y luego en Chiclayo: los curas jóvenes hablan de la cercanía e interés del Papa por los jóvenes.
»Su relación con los jóvenes ha estado marcada siempre por el respeto, la amistad y la cercanía. En sus encuentros con los jóvenes siempre ha intentado ser un joven más. No busca la distancia que propicia la autoridad, sino la cercanía que genera la amistad sincera. Nunca menosprecia la postura, la opinión o las ideas de los jóvenes, sino que las escucha, las promueve y cuando lo ve necesario, las orienta o las corrige. Su relación con los jóvenes será como ha sido, la de un padre que enseña con la autoridad del diálogo y la amistad.
»Y respecto a cómo está abordando la cuestión de la evangelización en el mundo actual, le estoy viendo involucrado en todos los frentes. Aborda todos los temas. Todo lo considera “misión”. Creo que su postura es más la de un padre que promueve que la de un jefe que impone. Es tan respetuoso de las iniciativas y del trabajo de todos que nunca suele cuestionar el modo como se lleva la pastoral aquí o allá —excepto que se requiera una urgente intervención—. Creo que promoverá el trabajo creativo y lleno de celo apostólico de todos los obispos y sus sacerdotes. Por su propio carácter, es muy propenso a dejarse sorprender por las iniciativas pastorales de muchos agentes de pastoral, es más, creo que siempre está esperando que los obreros de la mies del Señor le sorprendan con sus aventuras apostólicas, o, mejor dicho, que Dios le sorprenda por medio de ellos.
-Yo creo que se va a adaptar perfectamente. Su vida ha sido como la de un peregrino. De ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo. Es una persona muy sencilla. No busca lujos. En la Orden se vive con normalidad. La comunidad es la mayor riqueza: vivir juntos, rezar juntos, divertirse juntos.
»Se adaptará como lo ha hecho siempre, viviendo en comunidad, viviendo la alegría de la amistad familiar. No valora tanto el lugar cuanto la presencia de las personas que conviven con él. Él ha dicho alguna vez que no ha sido hecho para vivir solo y que no sabe vivir solo. Alguna vez le vi muy sorprendido al enterarse que algún clérigo prefería vivir solo. Decía para sí: yo no podría. Respecto a los cambios que tendrá que asumir son los que forzosamente le va a imponer su propio ministerio. No se hace problema.
-Tiene que afrontar la vida misma como viene. Lógicamente el Papa tiene una sensibilidad mayor por los últimos, por las distintas pobrezas. La espiritual: los pobres de Dios. La increencia, el diálogo entre las culturas y religiones. Es un mundo muy amplio. Luego están las pobrezas materiales: las guerras, el hambre, las migraciones, la droga, la delincuencia, cambio climático, la educación, las desigualdades.
»A modo de resumen los principales desafíos los centraría en tres: 1. La paz como principio y fin de todas las actividades, esto en cuanto jefe del Estado Vaticano.
2. La unidad de todos los fieles de la Iglesia universal, esto en cuanto Pastor universal del Pueblo de Dios.
3. La necesidad de responder desde el evangelio a los problemas sociales del mundo actual, esto en cuanto conocedor de todas las realidades de muchas personas y pueblos en todo el mundo.
-Esto es algo que está por ver. El Papa lo ha comentado de un modo coloquial. Todavía no hay nada formal. Pero no nos debe extrañar. El Papa es un hombre comunitario. Toda su vida ha vivido en comunidad. Disfruta de la comunidad. En estos meses ya se ha acercado en varias ocasiones a comer con sus hermanos agustinos de la Curia General. Por tanto, me parecería lo más normal. Pero ahora el Papa irá tomando esas decisiones con mucha prudencia, discernimiento, equilibrio y consenso comunitario.
»Si lo hace, le ayudará a recordar sus raíces agustinas. Le permitirá vivir entre hermanos que comparten sus mismos ideales humanos y espirituales. Si surgiera una comunidad, será una oportunidad para que no pierda la posibilidad de crecer en el don de la amistad que valora mucho. Conocer personas es algo valioso, pero profundizar en la amistad con las personas es algo que para un Papa quizá resulte mucho más difícil; por eso, creo que una comunidad más amplia le permitirá seguir profundizando en el valor inmenso de la amistad.
-Desde el primer momento de su pontificado, la voz del Papa ha sido una llamada a la paz, a la unidad y al entendimiento. Ha tenido una mirada global del mundo y no ha sido indiferente a los conflictos que hay en los distintos lugares.
»En cuanto a Venezuela, ha sido muy prudente con toda la situación de extracción de Maduro del poder. Lo primero que ha hecho es pedir diálogo y entendimiento en toda la sociedad venezolana. Se ha implicado en todos sus discursos. No sólo ha hablado, sino que ha tenido gestos concretos de mucha relevancia. Ha recibido a la líder de la oposición, María Corina Machado como un respaldo al diálogo y el entendimiento en esta etapa de transición que vive Venezuela. Ha sido todo un apoyo para el pueblo venezolano. Ha sido un Papa muy prudente, sabiendo afrontar los temas. Es consciente que en Venezuela no se han respetado los derechos humanos, la libertad, la democracia. Y desde ese conocimiento ha llamado a la paz y a la reconciliación. A través del cardenal Parolin, conoce todos los movimientos que se están dando en Venezuela y la Conferencia Episcopal Venezolana, en la línea del Papa, ha hecho un llamado al respeto a la vida y a la libertad de los presos políticos y la defensa de los derechos humanos.
-Personalmente no sé nada. En cambio, he de confesar que está en la mente de todos. Por parte de España, la gente está deseando que venga. El pueblo español es muy creyente, mariano, misionero, lleva en sus venas el amor al prójimo, darse a los demás. Esta lección se aprende. ¿Y quién la enseña? La Iglesia en el sentido más amplio de la palabra. No hay mejor maestro en la Iglesia que el Papa. Y la gente está deseando encontrarse con el Papa. Para verle, conocerle, saludarle. Esa cercanía es catequesis, misión, evangelización. El pueblo español está deseando escuchar al Papa para renovar toda su vida cristiana.
»Esto por parte del pueblo español. ¿Y el Papa, desea venir a España? Estoy convencido de que sí. El Papa conoce España, ama España, se ha “pateado” España. Sí: ha viajado mucho y varias veces, por las distintas ciudades, comunidades y regiones. Estuvo 12 años como General de los Agustinos y tuvo que venir en bastantes ocasiones a visitar las distintas comunidades religiosas. Conoce el suelo español, conoce a los españoles, su religiosidad, su cultura, sus costumbres. Lo conoce muy bien. Y por eso nos quiere. Tiene un gran aprecio a toda nuestra vida de santidad y de evangelización. Estoy convencido de que va a disfrutar mucho con la imponente acogida que se le va a brindar.
-El Papa va a transmitir lo que siente en su corazón iluminado por el Espíritu. El Papa no improvisa. Va a dedicar horas y horas en los meses previos a conocer más profundamente la calidad de la vida cristiana. Ha escuchado a los obispos de España, los seguirá escuchando, leerá los distintos informes, escucha a los españoles en las audiencias de los miércoles. El Papa está informado, muy informado.
»Y, por tanto, nos dará un mensaje de mucha esperanza, alegría, ilusión. Nos presentará la figura de Jesucristo como eje central de toda nuestra vida. Nos ofrecerá el Evangelio como nuestra hoja de ruta segura en nuestro andar por el mundo. Y como a Jesús no se le puede conocer sin referencia a la comunidad cristiana, nos hablará de “ser familia”, “ser comunidad”, “ser Iglesia-comunión”. Las palabras “comunión”, “unidad”, “paz” están en su ADN pontificio y hablará ampliamente de estas realidades. Nos hablará de una Iglesia sinodal como respuesta al individualismo, la pasividad, el aislamiento, la pereza y el egocentrismo que paraliza toda misión. Hablará directamente a los jóvenes y los va a entusiasmar haciéndoles protagonistas de su historia. Y no ahorrará esfuerzos en recordarnos nuestra privilegiada vocación misionera: nos lanzará a evangelizar en un mundo tan necesitado de testigos creíbles.
»Nos invitará a reavivar nuestra vocación para los demás, empezando por los más cercanos y por las bolsas de pobreza presentes en todas nuestras diócesis: conocer a los pobres, estar con los pobres. Es nuestra vocación: sembrar y compartir. El Papa nos va a invitar a salir a la calle unidos para contagiar a los demás del gran tesoro que llevamos dentro. Nos felicitará por ser un pueblo tan mariano y nos invitará a tener a María como Madre y maestra.
»Concluyo: su persona será todo un mensaje que nos va a sumergir en un renovado y actualizado “Pentecostés”.