La Universidad Complutense de Madrid publicó este lunes una nota titulada "El Arzobispado de Madrid conoce desde julio de 2013 la nueva ubicación de la Capilla de la Facultad de Geografía e Historia de la Complutense" extrañándose de que el arzobispado -y los capellanes de la juniversidad, y los profesores y estudiantes católicos- se queje del cierre de la capilla y hable de “lesión de un derecho fundamental”.

La nota de la UCM incluso parece regañar que en el tiempo concedido no se haya procedido ya a "desacralizar" el espacio.


Pero la UCM no está tratando sólo con algunos capellanes y estudiantes, sino con el arzobispado de Madrid, que ha respondido con el siguiente comunicado, que explica que no se llegó a ningún acuerdo y que el nuevo espacio al que la UCM quiere relegar la capilla es absolutamente insuficiente: "el traslado de la capilla en estas condiciones es lo mismo que cerrarla", afirma la nota.


En relación a la nota de prensa que el 14 de Julio de 2014 ha hecho pública la Dirección de Comunicación de la Universidad Complutense sobre el cierre de la capilla de la Facultad de Geografía e Historia el Arzobispado de Madrid se ve obligado a manifestar lo siguiente:

1) El Arzobispado de Madrid nunca aceptó el traslado de la capilla al lugar propuesto por el Sr. Decano por considerarlo insuficiente e inadecuado. Así lo manifestó en las reuniones de la comisión mixta establecida para revisar el acuerdo entre la Universidad Complutense y el Arzobispado de Madrid que tuvieron lugar los días 23 de Enero y 28 de Febrero de 2013.

El Arzobispado manifestó entonces sus razones por las que no podía aceptar la nueva ubicación y estuvo siempre dispuesto, como lo está ahora, a negociar un lugar idóneo para el culto católico. No se ajusta a la verdad afirmar que el Arzobispado aceptó, a través de Pastoral Universitaria, el traslado de la capilla a la ubicación propuesta.

2) En Diciembre de 2013, antes de expirar el convenio entre la Universidad y el Arzobispado, la comisión mixta se reunió de nuevo con el ánimo de la renovación y actualización del mismo y en dicha reunión no se trató el tema de la capilla, sino que se intercambiaron ideas sobre el marco y el contenido del convenio.

El Arzobispado, por su parte, entregó por escrito su propuesta y quedó a la espera de una nueva convocatoria de la comisión, que hasta el momento no ha tenido lugar. El Arzobispado entiende que el hecho de que aún no haya sido renovado no significa que no siga vigente el Convenio dada la disposición de ambas partes de mantenerlo con las modificaciones que sean acordadas, como quedó expresamente manifestado en la comisión.

3) El Arzobispado ha reconocido siempre la autoridad y competencia que la Junta de Facultad tiene sobre la reorganización de los espacios de la misma, y por tanto nunca se ha opuesto a acatar las normas que en este sentido determine.

Pero en honor a la verdad y a la justicia siempre ha dejado claro que no se puede hablar de traslado de la capilla cuando el lugar que se ofrece para la misma no reúne las condiciones necesarias de aforo y seguridad para la celebración del culto católico. Proponer el traslado de la capilla en estas condiciones es lo mismo que cerrarla.

4) El Arzobispado, por tanto, está dispuesto a seguir negociando sobre este tema para llegar a un acuerdo justo y consensuado. Tampoco se opondrá a aceptar una decisión de la autoridad competente, aun en el caso de que no le parezca justa. Pero tiene obligación de informar siempre, especialmente a los fieles cristianos universitarios, de toda la verdad.



El diario ABC ha publicado que el grupo de jóvenes estudiantes católicos que tenía previsto encerrarse la noche del lunes al martes en la capilla de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid no lo ha conseguido y que el decano les ha cerrado el templo a última hora de la tarde.

Los estudiantes, que han acudido a una misa «protesta», estaban negociando poder pasar la noche, si no en el oratorio, sí en el hall y en las escaleras próximas. Se quería quedar a dormir en el lugar sagrado para «acompañar al Señor y que esta no sea la última vez que esté aquí».

Ante la negativa del decano, por lo tanto, han decidido pasar la noche en el exterior del edificio, a modo de vigilia, para seguir preservando la integridad de la capilla.

Se espera que hoy martes se entreguen al decano 26.000 firmas que piden que la capilla no se cierre. 

"Alumnos y profesores a favor de los oratorios en la UCM temen que el cierre de mañana sea el primero y que, detrás, vayan las otras seis existentes, tanto en Moncloa como en Somosaguas", añade ABC.

La actual capilla, dice el periódico, es amplia y luminosa. La alternativa que ofrecía Otero hace año y medio era un habitáculo interior, sin luz, situado en la planta primera. El decano ya ha dejado claro que necesita la capilla para un aula pero no ofrece otro emplazamiento que no sea una vieja sala de almacenar ordenadores.