Ione Belarra, la ministra ultraizquierdista de Podemos que ha sustituido a Pablo Iglesias al frente de la cartera de Derechos Sociales, ha vuelto a arremeter duramente contra la Iglesia Católica en España y utilizando para ello todo el poder institucional, lo que oficializa el ataque gubernamental contra la institución católica.

Aprovechando el inicio de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, el propio Ministerio de Derechos Sociales ha enviado una carta al cardenal Omella, presidente del órgano de los obispos, para reafirmar las declaraciones de la pasada semana de Belarra, que en el Congreso dijo que “la Iglesia Católica, demasiadas veces ha sido cómplice en nuestro país encubriendo la violencia sexual hacia los niños” ante la aprobación de la Ley contra la Violencia en la infancia.

Pero la carta ministerial va más allá y se atreve a decir al presidente de la CEE que “la Iglesia Católica española está lejos de cumplir los compromisos exigidos por el Papa”. Además, en dicho texto el Ministerio muestra su “sorpresa” por el hecho de que los obispos contestasen a Belarra  a través de un comunicado asegurando que era “una acusación gravemente injusta que pretende ensuciar la actividad de millones de personas durante décadas y que no se corresponde en absoluto con la verdad”.

Un Podemos en horas bajas y con necesidad de protagonismo

El contexto de este ataque con toda la artillería por parte de la ministra podemita es fundamental para entender este caso. Madrid está en plena campaña electoral, y aunque son elecciones regionales tienen una lectura completamente nacional. Tanto que el propio Pablo Iglesias, líder del partido de la ministra, dejó el cargo en el Gobierno para presentarse como candidato.

Ione Belarra e Irene Montero, ministra de Igualdad y pareja de Pablo Iglesias, son íntimas amigas desde hace años

Las encuestas no son para nada favorables a Unidas Podemos y como ya ha pasado en otras ocasiones ante la falta de méritos de gestión en tiempo electoral la Iglesia siempre aparece como una víctima fácil para intentar levantar el ánimo de sus seguidores más acérrimos. Y esto es lo que parece hacer la ministra en esta ocasión.

Por otro lado, resulta igualmente llamativa la insistencia de Ione Belarra y de Podemos de señalar a la Iglesia Católica durante estos días sobre su “complicidad” cuando esta misma formación política ha votado siempre en contra de que se investigue la explotación sexual de las menores de edad tuteladas en Baleares que destapó la Policía, siendo Podemos partido de gobierno tanto en la comunidad autónoma como en el Gobierno nacional.

La carta del Ministerio de Derechos Sociales señala que "el Papa Francisco se ha mostrado en los últimos años especialmente beligerante contra esta lacra, llegando a exigir la renuncia de los obispos que encubren estos casos", afirma el texto.

Pero toda la acusación que aparece en la carta contra los obispos españoles se basa principalmente en una información de El País, diario de marcada tendencia anticlerical, y que según el Ministerio ha llegado a contabilizar "306 casos y 816 víctimas, mencionando a 25 obispos, arzobispos y abades, miembros todos ellos de la jerarquía eclesial española, que han sido conocedores y encubridores de casos de agresiones sexuales a menores de edad por miembros de la Iglesia, entre ellos, el señor Antonio María Rouco Varela".

El argumento oficial de un Ministerio contra una institución que representa a cerca del 70% de la población española que se declara católica se basa en la información de un periódico, lanzando además una acusación sin probar contra un cardenal.

El Ministerio añade que la Fiscalía General del Estado, en el año 2019, reclamó también a la Iglesia católica española "que dejase de filtrar las sospechas de abusos sexuales que le llegan y las comunique directa e inmediatamente a las autoridades competentes", y acusa a la Iglesia de no hacerlo. "Es algo que, por el momento, sigue sin ocurrir", indican en el escrito remitido al cardenal Omella. Por todo ello, el departamento encabezado por Ione Belarra considera "plenamente ajustadas a la realidad" las declaraciones expresadas por la ministra el pasado jueves.

Mientras tanto, el cardenal Omella en su discurso inaugural de la Asamblea Plenaria no ha hecho mención a la polémica con la ministra de Podemos pero sí ha hablado de las medidas contra los abusos, de las cuales se vienen tomando medidas desde hace años.

“En este cambio de época, es necesario que el sacerdote sea profundamente humano y experto en humanidad para poder ser un fiel servidor de Cristo en los hermanos y prevenir en la formación todo tipo de clericalismo y de futuros abusos ya sean sexuales, de conciencia o de poder. El compromiso de la Iglesia en este punto es incuestionable con las nuevas normas de imputabilidad y la progresiva creación de Oficinas para la Protección de menores en todas las diócesis”, ha expresado el arzobispo de Barcelona.

El informe independiente de ANAR

El último informe fiable e independiente que hay en España sobre abusos sexuales a menores de edad en España no ha sido citado por el Ministerio de Ione Belarra. Fue publicado el pasado mes de marzo por la Fundación ANAR, un referente en atención a menores en situación de riesgo, analizando los más de 6.000 casos que atendió en el periodo entre 2008 y 2019.

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El abuso sexual es un problema que tiene lugar fundamentalmente en el círculo familiar y en menor medida en el entorno de confianza”. Esta es una de las principales conclusiones de este exhaustivo informe

Del total de abusos a menores los sacerdotes aparecen como responsables en el 0,2% de los casos mientras que el entorno familiar es sin duda el lugar más habitual donde se ataca a estos menores.

Según el estudio de ANAR, “alrededor de la mitad de los abusos sexuales a menores de edad son cometidos por un familiar (49,2%, incluyendo padres y madres, padrastros y madrastras, abuelos/as, tíos, primos, hermanos y hermanastros y otros familiares), y el resto se reparte entre adultos sin relación e internautas (9,9%), compañeros y amigos (14,4%), adultos del entorno de confianza (9,2%, incluyendo amigos de la familia, profesores y monitores de actividades extraescolares, vecinos y sacerdotes) y novios y exparejas (8%)”.

Tan sólo el 0,2% del total de abusadores serían sacerdotes. Según las estadísticas, hay más casos de abuelas que abusan sexualmente de sus nietos o casi 10 veces más probabilidades de que sea un abuelo que un sacerdote. El porcentaje es mayor todavía en caso de profesores, amigos de la familia y por no hablar ya de otros miembros de la familia de las víctimas…

Hay un dato llamativo del informe que afecta a los sacerdotes y es el sexo de las víctimas. Aunque en el estudio de ANAR el 76,2% de las víctimas eran niñas menores de edad y el 23,8% varones, el porcentaje de abusos perpetrados por sacerdotes aumenta al 0,8% en el caso de los niños y es prácticamente nulo en el caso de niñas.

Resulta igualmente llamativo los casos protagonizados por sacerdotes según la edad de las víctimas de los abusos. En la franja de edad menor de 12 años y entre la que va entre los 13 y los 15 los religiosos no aparecen ni en las estadísticas, mientras que sí representan el 0,7% en los abusos realizados a menores de 16 años en adelante.