Queridos amigos de Santa Hildegarda después de un periodo sin escribir, nos ha nacido una nieta hace un mes, y estamos acabando la traducción de un libro del Dr. Strehlow sobre cómo curar la depresión según Santa Hildegarda, nos proponemos ser más constantes en nuestro compromiso de dar a conocer y difundir el legado de Santa Hildegarda.
 

Con esta receta de sopa, a base de espelta y Tomillo Serpol, inauguramos una serie de recetas de cocina que iremos publicando y que cumplen a la perfección la primera de las Reglas de Oro de la Vida según Santa Hildegarda que, a estas alturas, muchos ya sabéis que dice así: “Que tu comida sea tu medicina”.
 
Es un plato fácil de cocinar y, a la vez, es un remedio muy eficaz para solucionar nuestros problemas cutáneos causados por diferentes enfermedades de la piel ahora que con el buen tiempo va a estar más expuesta a la intemperie: Sopa de espelta con Tomillo serpol y remolacha roja
Ingredientes (para 2 personas): Instrucciones:
Se diluye la harina o la sémola en el agua fría (es más fácil hacerlo así) y se hierven todos los ingredientes, 1012 minutos, a fuego medio (la remolacha ya cocida y cortada a daditos se añade en los 2 últimos minutos de cocción).
Se debe tomar esta sopa 2 o 3 veces por semana hasta que se dé la mejoría.
Es muy aconsejable acompañar esta sopa con una ensalada de remolacha roja cocida porque aumenta el efecto curativo de la sopa con tomillo serpol.
 
Según Santa Hildegarda el Tomillo Serpol es entre las plantas la panacea para curar todos los problemas de piel.
 
“Cuando una persona tiene la carne enferma de manera que su piel esté como sarnosa e incluso le sangre (o supure) que coja tomillo serpol y que lo cueza con la carne o las verduras y que lo coma a menudo y su carne se curará, de dentro hacia fuera, y se quedará limpia”.(PL 1142 C)
 
Así que, el Tomillo Serpol, además de tomarlo con la sopa que hemos explicado, lo podemos añadir a todos los guisos que hagamos, ya sean verduras, carnes o legumbres, como una especia no solo para dar sabor a los guisos sino que, a la vez es, una forma de prevenir los posibles problemas de piel que pudiéramos tener.

El Dr. Strehlow nos recuerda que todas las erupciones cutáneas deben ser tratadas desde dentro hacia fuera y para eso el tomillo serpol es la especia más adecuada. Eso no es óbice para usar los productos cosméticos que el Dr. Strehlow ha formulado para los cuidados externos de la piel a base de extractos de espelta y otras plantas que Santa Hildegarda recomienda.
 
También, de acuerdo con los datos provenientes de la fitoterapia científica nos informa que el aceite esencial del tomillo serpol tiene efectos antibacterianos, fungicidas y antivirales. Contiene también taninos y sustancias amargas, y bioflavonoides captadores de radicales libres originados por el estrés o las inflamaciones. El tomillo serpol es capaz de hacer descender, de manera significativa, los valores de la hormona tiroidea TSH (tirotropina) al tener un efecto de bloqueo sobre su producción.

Para terminar, en primavera no olvidemos que las personas propensas a erupciones o eczemas no deberían caer en la tentación de alimentarse con ninguno de los que Santa Hildegarda define como los cuatro venenos de la cocina que a estas alturas supongo que todos sabemos cuales son.