Religión en Libertad

León XIV a la jefa anglicana: «Nuevos problemas» para la comunión, pero proclamemos juntos a Cristo

Sarah Mullally, arzobispo de Canterbury, visitó al Papa, que fue cordial pero no obvió el problema.

León XIV saluda a la nueva arzobispesa de Canterbury, Sarah Mullally.

León XIV saluda a la nueva arzobispesa de Canterbury, Sarah Mullally.Vatican Media

Redacción REL
Publicado por

Creado:

Actualizado:

León XIV recibió en audiencia este lunes a la arzobispesa de Canterbury, Sarah Mullally, y posteriormente oró con ella en la capilla Urbano VIII del Palacio Apostólico.

Es la primera vez que se saludan personalmente, aunque no su primera interacción, dado que el Papa le envió un mensaje de bienvenida cuando ella tomó oficialmente posesión del cargo. Fue elegida el 3 de octubre de 2025, confirmada el 28 de enero de 2026 y asumió su puesto el 25 de marzo. Entonces el pontífice destacó que asumía ese papel "en un momento complejo en la historia de la familia anglicana".

La razón es que la elección de una mujer al frente de la Iglesia de Inglaterra (aunque por debajo del Rey Carlos III) acrecienta el problema que supone el sacerdocio en las filas de los anglicanos, sacerdocio cuya invalidez ya fue explicada por el Papa León XIII en la bula Apostolicae Curae de 1896, pero que con Mullally al frente ya no ofrece duda alguna.

La cortés bienvenida del Papa recordó que, desde el encuentro de San Pablo VI y el arzobispo Michael Ramsey hace sesenta años, "los arzobispos de Canterbury y los obispos de Roma han seguido encontrándose y rezando juntos": "Y me alegra que hoy continuemos hoy esa tradición", añadió a continuación, para que la cordial relación no se rompa.

La claridad de León XIV

De hecho, inmediatamente hizo mención de la paz como signo característico de la vida de ambas comunidades religiosas y del vínculo entre ellas: se trata "no solo de aceptar el regalo del Señor de la paz, sino también de ser mensajeros de su paz".

Y en una clara relación a ambas partes, dijo que "mientras nuestro mundo que sufre necesita enormemente la paz de Cristo, las divisiones entre los cristianos debilitan nuestra capacidad de ser eficaces portadores de esa paz". Por eso recordó la importancia que él siempre ha dado a su ministerio de que "centrarse en la necesidad de la unidad en aras de un evangelización más fructífera" ha sido una parte esencial de su propio ministerio como religioso, sacerdote y obispo antes de ser Papa.

Un momento de la oración conjunta del Papa y la dirigente anglicana.

Un momento de la oración conjunta del Papa y la dirigente anglicana.Vatican News

El camino ecuménico ha sido "complejo", dijo, y aunque se han logrado grandes progresos en algunos asuntos que "históricamente han suscitado división", han surgidos "nuevos problemas en décadas recientes, haciendo el sendero de la comunión plena más difícil de discernir".

Cordialidad y caridad

Sin embargo, enseguida dijo que "no debemos permitir que estos continuos desafíos nos impidan utilizar cualquier oportunidad de proclamar juntos a Cristo ante el mundo". Así que dejó clara su postura favorable a la relación: "Sería un escándalo si no continuásemos trabajando juntos para superar nuestras diferencias, por muy inabordables que puedan parecer".

El objetivo es, "en oración y humildad, buscar la unidad, que es la voluntad de Dios sobre todos sus discípulos", concluyó el Papa antes de pedir que el servicio al que la arzobispesa ha sido llamada "sea fructífero". 

Y pidió a Dios la bendición para ella y su familia (Sarah Mullally está casada desde 1987 y tiene dos hijos).

Comentarios

Suscríbete

y recibe nuestras noticias directamente

tracking