Religión en Libertad

Adam Clayton, de U2: un peculiar giro espiritual con algún resto de su primera formación cristiana

Durante años fue el menos espiritual de un grupo cuyos miembros tenían unas creencias ya singulares. Pero cambió.

Adam Clayton, en un concierto de U2 en París en 2018.

Adam Clayton, en un concierto de U2 en París en 2018.MintVR

Redacción REL
Publicado por

Creado:

Actualizado:

"De la banda de cuatro miembros [de U2], solo el bajista Adam Clayton no profesa una fe cristiana": así hablaba The Banner sobre la religiosidad de ese póker de cantantes... pero era en el año 2011.

Han pasado quince años y esa afirmación no tiene ahora el mismo valor. Vamos a ver por qué.

El último álbum

A principios de abril, U2 ha dado a conocer (a la espera por parte de sus millones de seguidores de un próximo trabajo de larga duración, el clásico LP) un EP [Extended Play] titulado Easter Lily. Dura algo más de media hora e incluye seis temas inéditos

Todos ellos transpiran sentimientos íntimos de sus integrantes, y dos de sus títulos incluyen conceptos espirituales que encajaban muy bien en el tiempo en el que fue dado a conocer el álbum: Pascua y Resurrección

Actitudes de Bono

En uno de los temas, el líder del grupo, Bono, confiesa crudamente cuáles son sus sentimientos religiosos, en los que tiene mucho que ver el dolor: "He aprendido más sobre Dios perdiendo a personas que leyendo libros”.

Bono, hijo de anglicana y católico e irlandés de nacimiento, nunca ha ocultado sus vagas creencias cristianas, aunque entendidas de forma muy peculiar, pues apoya el aborto o las uniones homosexuales

Quiso siempre, eso sí, que su fama le permitiese acercarse a Roma y a mantener encuentros cordiales con San Juan Pablo II y sobre todo con Francisco, en algunos de cuyos actos participó de forma activa.

El caso Clayton

Pero claramente Adam Clayton era la excepción en la actitud ante la fe.

Nacido en 1960, como Bono, y un año mayor que los otros dos miembros desde el principio, The Edge y Larry Mullen Jr, se conocieron todos en una escuela anglicana de Dublín y se formó U2 desde 1976, siendo todos adolescentes. Ha perdurado hasta hoy.

El propio Clayton ha explicado los orígenes comunes de todos ellos, aunque él ha sido distinto: "Habiendo crecido todos en familias que iban a la Iglesia, nos adherimos a ideas tradicionales sobre la Iglesia y la religiosidad, pero teníamos preguntas y llegamos a nuestro propio lugar espiritual por caminos separados". 

Lo cuenta en un volumen de artículos y entrevistas que ha acompañado a través del portal de U2 para la propia promoción de Easter Lily.

U2, en un concierto de agosto de 2017 en Bruselas. La derecha de la foto, Adam Clayton.

U2, en un concierto de agosto de 2017 en Bruselas. La derecha de la foto, Adam Clayton.Wikipedia / Remy

Él confiesa que siguió un camino espiritual distinto al de sus tres compañeros, que tampoco fueron precisamente ortodoxos, pero al menos eran abiertos a algo a lo que él se cerró. Adam confiesa que a los 13 y 14 años recibió una formación religiosa "muy seriamente" asumida y eso le permitió "una cierta relación con Dios", que con el paso de los años se desvanecería.

Pero aunque en eso temas era un "rebelde" respecto a los demás, no se dedicaba a "leer lo oculto". Eso sí, cayó en un consumo nocivo de alcohol y alguna droga. Cuando todo ello le produjo daño y decidió cambiar, a finales de los años 90, algo mutó también en su percepción de las cosas: "Eso me permitió evantualmente devolver a Dios a mi vida... ya sea Dios o un Poder Superior".

Adam Clayton, en un concierto de U2 en mayo de 2018 en California (Estados Unidos).

Adam Clayton, en un concierto de U2 en mayo de 2018 en California (Estados Unidos).Wikipedia / Remy

Porque él mismo vio que en la superación del alcoholismo -su principal problema- había "una cierta relación con Dios". Aunque nunca bajo los parámetros de un cristianismo puro.

"Conversión"... aunque peculiar

Y eso sigue siendo así ahora.  Su "vida espiritual" comienza por "un cierto periodo de meditación" cuando él se levanta, lo que incluye la lectura de un par de libros que le sugieren "un pensamiento para el día" y "algunas oraciones" que le ayudan durante toda la jornada.

Nunca nada es del todo católico, sino que, como sus compañeros, prefiere una cierta mezcla. Con todo, es espiritual, aunque menos confesional aún que la de sus compañeros, como él mismo reconoce: "Tal vez no he formado o desarrollado mis perspectivas espirituales con un fundamento tipo Shalom o evangélico (protestante o católico), como ellos hicieron. Mi conversión, en cuanto a las circunstancias y propósitos, vino después y en una forma distinta, pero ciertamente ellos y yo nos comprendemos en el lenguaje".

Comentarios

Suscríbete

y recibe nuestras noticias directamente

tracking