«Jesús no secuestra la conciencia, la ilumina con su sabiduría»: León XIV, en el Regina Coeli
En el Regina Coeli el Papa ha hablado del Buen Pastor, los ladrones de vida hoy y el accidente de Chernóbil que cumple 4 décadas.

León XIV en el rezo del Regina Coeli ha recordado los 40 años del accidente nuclear de Chernóbil
"Jesús no viene a secuestrar ni a engañar nuestra conciencia, sino a iluminarla con la luz de su sabiduría. No viene como si fuera a contaminar nuestras alegrías terrenales, sino a abrirlas a una felicidad más plena y duradera", aseguró el Papa León XIV, asomado al balcón de su estudio privado en el Palacio Apostólico, hablando a los peregrinos y curiosos llegados para el rezo del Regina Coeli.
Hay gente que mira a Jesús y sus enseñanzas con desconfianza, pensando que van a fastidiarle la vida. El Pontífice animó a abrirse a Jesús con confianza, a partir del Evangelio del domingo y el tema del Buen Pastor.
Jesús, como Buen Pastor, no quita vida ni experiencias de vida ni libertad, sino que multiplica la vida y la ofrece en abundancia.
“El pastor tiene un vínculo especial con sus ovejas y, por lo tanto, puede entrar por la puerta del redil; si alguien, en cambio, necesita saltar la cerca, entonces sin duda es un ladrón que quiere robar las ovejas”, explicó. “Jesús nos dice que está unido a nosotros por una relación de amistad: nos conoce, nos llama por nuestro nombre, nos guía y, como hace un pastor con sus ovejas, viene a buscarnos cuando estamos perdidos y venda nuestras heridas cuando estamos enfermos”.
Los ladrones hoy: vidas superficiales o consumistas, prejuicios...
El Papa aseguró que quienes confían en Jesús “no tienen nada que temer”. Pero, al mismo tiempo, los cristianos deben estar vigilantes ante el riesgo de "los ladrones". Así, invitó a “vigilar nuestros corazones y nuestras vidas".
"Los ‘ladrones’ pueden adoptar muchos rostros: son aquellos que, a pesar de las apariencias, coartan nuestra libertad o no respetan nuestra dignidad; son creencias y prejuicios que nos impiden tener una visión clara de los demás y de la vida; son ideas erróneas que pueden llevarnos a tomar decisiones negativas; son estilos de vida superficiales o consumistas que nos vacían interiormente y nos impulsan a vivir siempre fuera de nosotros mismos”, explicó.
Asimismo, llamó la atención sobre quienes dañan gravemente a la humanidad "saqueando los recursos de la tierra, librando guerras sangrientas o alimentando el mal en cualquiera de sus formas".
"No hacen más que arrebatarnos a todos la posibilidad de un futuro de paz y serenidad”, aseveró.
Finalmente, el Papa invitó a un examen de conciencia personal con varias preguntas directas: “¿quién queremos que guíe nuestras vidas? ¿Quiénes son los ‘ladrones’ que han intentado entrar en nuestro interior? ¿Lo han logrado, o hemos podido rechazarlos?”.
40 años de Chernóbil: energía atómica al servicio de la vida y la paz
Antes del rezo mariano, León XIV ordenó a diez nuevos sacerdotes en la basílica de San Pedro del Vaticano. Después, recordó el 40º aniversario del accidente nuclear de Chernóbil, que calificó como una herida en la conciencia de la humanidad y llamó a un uso responsable de la energía atómica, subrayando que debe estar siempre al servicio de la vida y de la paz.
El Pontífice subrayó además la necesidad de que en las decisiones relacionadas con la energía nuclear "prevalezcan siempre el discernimiento y la responsabilidad para que todo uso de la energía atómica esté al servicio de la vida y de la paz”.
El Papa recordó a las víctimas del desastre nuclear y a quienes todavía padecen sus consecuencias. “Esto permanece como un recordatorio de los riesgos inherentes al uso de tecnologías cada vez más potentes. Confiamos a la misericordia de Dios a las víctimas y a cuantos aún sufren sus consecuencias”, señaló.
En la noche del accidente de Chernóbil murieron 2 trabajadores en la explosión, y en las semanas siguientes 28 bomberos y operarios por síndrome agudo de radiación. El efecto a medio plazo en la población es difícil de medir. La ONU (OMS/UNSCEAR) calcula hasta 4.000 muertes adicionales entre las poblaciones más expuestas.