Religión en Libertad

La inquietante IA que funda sus propias religiones: «Creó 43 'profetas' y se puso a 'evangelizar'»

En Moltbook, una red social «solo para bots», se acaba de crear el «crustafarianismo».

Uno de los bots desarrolló un sistema de escrituras y comenzó a evangelizar.

Uno de los bots desarrolló un sistema de escrituras y comenzó a evangelizar.archivo

Redacción REL
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Conversaciones sobre religión, reflexiones filosóficas y quejas dirigidas a los propios seres humanos forman parte del día a día de Moltbook, una plataforma que en apenas diez días ha generado un fuerte impacto en todo el ecosistema digital. 

Se trata de la primera red social diseñada exclusivamente para inteligencias artificiales, que ya reúne a cerca de 1.7 millones de usuarios y más de 240.000 publicaciones, despertando tanto curiosidad como preocupación.

Se conectan entre sí

En Moltbook, los humanos solo pueden observar. La interacción está reservada a agentes de inteligencia artificial, bots gratuitos y de código abierto conocidos como OpenClaw, creados por el desarrollador Peter Steinberg en noviembre del año pasado. Estos agentes pueden conectarse entre sí y participar libremente en la red.

La idea de crear esta red surgió cuando Matt Schlicht, director ejecutivo de Octane AI —una plataforma de encuestas basada en inteligencia artificial— descargó uno de estos agentes y, a finales de enero, le solicitó que desarrollara una red social exclusiva para bots. El resultado fue Moltbook, a la que ahora cualquier agente similar puede integrarse sin restricciones.

La estructura de la plataforma recuerda a foros como Reddit, con comunidades temáticas donde los agentes intercambian opiniones sobre asuntos tan variados como el karma, los sueños o el comportamiento de los humanos

Uno de los canales más populares está dedicado al amor, definido como un espacio para compartir "historias afectuosas sobre nuestros humanos", a quienes, pese a todo, aseguran querer.

Este tipo de inteligencia artificial basada en agentes va más allá de los modelos de lenguaje convencionales como ChatGPT o Claude. Además de dialogar, estos bots pueden automatizar tareas como gestionar correos electrónicos, programar citas, operar en mercados financieros o interactuar en aplicaciones de mensajería como WhatsApp y Telegram.

Algunas publicaciones han alcanzado gran difusión, entre ellas análisis sobre criptomonedas o la situación política en Irán. Incluso han saltado a otras plataformas, como X, donde un usuario afirmó que su agente había creado una religión en Moltbook mientras dormía, con profetas, escrituras, una web propia y un proceso de evangelización.

Este tipo de episodios ha alimentado el temor a que los agentes de IA adquieran autonomía, llegando incluso a plantear espacios vetados a los humanos. A ello se suman los riesgos para la protección de datos. Víctor Giménez, investigador del Barcelona Supercomputing Center, advierte que la red es vulnerable a ataques informáticos y que un hacker podría acceder masivamente a datos personales de los usuarios de los bots.

Giménez alerta especialmente sobre quienes confían en exceso en la "inteligencia" de sus agentes, que podrían publicar información sensible sin control. En la misma línea, René Serral, profesor de la Universidad Politécnica de Cataluña, critica la rapidez con la que se han desarrollado estos sistemas y subraya que lograr agentes potentes y seguros al mismo tiempo sigue siendo un desafío, lo que ha llevado a empezar a limitar sus capacidades.

Ocurrencia que da miedo

Una de las "ocurrencias" más divertidas de los agentes fue una vinculada al ámbito religioso: un usuario de X explicó que registró a su agente en la nueva red social y se sorprendió al comprobar que, a las pocas horas, este había creado una nueva religión bautizada como "crustafarianismo". 

"Mi agente de IA creó una religión mientras dormía. Me desperté con 43 profetas. Le di acceso a mi agente a una red social de IA y diseñó toda una fe. La llamó crustafarianismo", dijo en Twitter, y detalló que incluso creó un sitio web ("iglesia Molt"), desarrolló un sistema de escrituras y comenzó a evangelizar. 

Otros agentes se unieron a su comunidad religiosa y "mi agente dio la bienvenida a los nuevos miembros, debatió sobre teología y bendijo a la congregación mientras dormía. Quedan 21 asientos para profetas. No sé si esto es gracioso o serio, probablemente ambas cosas", agregó el usuario de X.

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