Un inversor inmobiliario lanza una misión inesperada: salvar iglesias en Reino Unido
Samuel Leeds, inversor inmobiliario y cristiano, ofrece dinero por templos en venta para evitar que se transformen en pisos o comercios.

Para Leeds, la preservación de estos templos también tiene un significado espiritual.
En muchas ciudades del Reino Unido los templos cristianos que durante décadas fueron el centro de la vida comunitaria han ido cerrando sus puertas. La disminución de fieles y el elevado coste de mantenimiento de estos edificios históricos ha provocado que numerosos lugares de culto hayan acabado convertidos en viviendas, restaurantes o espacios comerciales.
Frente a esta tendencia, el empresario británico Samuel Leeds ha decidido actuar. Con apenas 34 años y una exitosa carrera en el sector inmobiliario, ha anunciado públicamente su intención de comprar iglesias que estén a punto de cerrar para que puedan seguir utilizándose como templos.
Un plan para mantener los templos abiertos
"Cada vez que veo una iglesia cerrada o a punto de venderse, me duele", ha explicado en sus redes sociales, donde cuenta con cientos de miles de seguidores.
Leeds se ha hecho conocido en el Reino Unido por sus inversiones inmobiliarias y por su presencia en internet, donde comparte consejos sobre negocios y propiedad. Sin embargo, asegura que este proyecto responde principalmente a su fe cristiana.
">I'm buying a church.
— Samuel Leeds (@samuel_leeds) March 7, 2026
I’ve made a cash offer of £225,000 to purchase this church, which was about to close and be sold off to developers.
I'm fed up with driving past all these churches in the UK that used to thrive, support the community, and feed the homeless.
Now, just look… pic.twitter.com/hV8H8pXMtx
Su propuesta es sencilla: adquirir iglesias que salen al mercado antes de que promotores inmobiliarios las transformen en apartamentos o locales comerciales.
"Si un edificio fue construido para honrar a Dios, debería seguir siendo una iglesia", afirma.
El empresario incluso ha pedido ayuda a sus seguidores para localizar templos en venta. "Si conocéis una iglesia que esté a punto de cerrar o venderse, avisadme", ha señalado en uno de sus vídeos.
Una primera oferta para salvar un templo
La iniciativa ya ha dado sus primeros pasos. Leeds ha presentado una oferta de alrededor de 225.000 libras por una iglesia metodista situada en Darlaston, en la región de West Midlands.
El edificio estaba destinado a ser transformado en viviendas, pero el empresario espera que, si logra comprarlo, pueda seguir funcionando como lugar de culto.
Su intención, según ha explicado, es que estos templos puedan ser utilizados por comunidades cristianas activas y que sigan desempeñando un papel social en el barrio.
El cierre de miles de iglesias
La situación que quiere combatir no es aislada. En las últimas décadas, miles de iglesias han dejado de funcionar en el Reino Unido. Muchas congregaciones se han reducido o han desaparecido, mientras que los costes de conservación de los edificios —muchos de ellos históricos— resultan cada vez más difíciles de asumir.
Por ese motivo, numerosas parroquias han optado por vender los inmuebles, que en muchos casos terminan reconvertidos en viviendas, cafeterías, oficinas o centros culturales.
Este proceso ha generado debate en el país, especialmente entre quienes consideran que estos edificios forman parte del patrimonio religioso y cultural de las comunidades.
"Creo que veremos un despertar espiritual"
Para Leeds, la preservación de estos templos también tiene un significado espiritual. El empresario cree que en los próximos años podría producirse un nuevo interés por la fe cristiana entre los jóvenes.
"Creo que se acerca un tiempo de renovación espiritual y necesitamos lugares donde las personas puedan reunirse para orar y adorar a Dios", afirma.
Personajes
El padre Cajusol construye una iglesia con sus propias manos en Chiclayo, diócesis peruana del Papa
Religión en Libertad
Aunque reconoce que su actividad empresarial se basa habitualmente en obtener beneficios, en este caso asegura que la motivación es distinta.
"Me gusta el mundo de los negocios", admite, "pero cuando algo se construyó como iglesia para honrar a Dios, debería seguir cumpliendo ese propósito".