La fe de Davinchi, futbolista del Getafe, tras la muerte de su padre en Adamuz: «Jesús es mi fortaleza»
Davinchi, joven lateral izquierdo del Getafe de tan sólo 18 años, ha mostrado públicamente su fe en los últimos días tras perder a su padre en el accidente ferroviario en Adamuz. La Virgen y Jesús, a los que pide ayuda, son su sostén en este momento.

Davinchi, junto a su padre, durante un partido en su etapa en el Recreativo de Huelva.
España todavía está impactada y consternada tras el terrible accidente ferroviario en Adamuz, donde dos trenes de alta velocidad colisionaron dejando 45 muertos y decenas de heridos. Uno de los fallecidos fue David Cordón Cano, natural de Huelva, y padre de David Cordón Mancha, conocido popularmente como “Davinchi”, futbolista de La Liga y lateral izquierdo del Getafe, club al que llegó desde el Recreativo de Huelva, equipo de su ciudad natal.
El joven futbolista de tan sólo 18 años ha vivido el sufrimiento más grande de su vida, tanto por la pérdida en sí de su padre como por la forma en la que se ha producido esta tragedia. El funeral se celebró en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús con la presencia de su familia y de numerosos amigos.
Sin embargo, pese a su juventud ha dado un auténtico testimonio de entereza y, sobre todo, de fe que ha manifestado ante sus miles de seguidores en las redes sociales.
En uno de sus últimos mensajes en Instagram recuerda a su padre y no sólo habla de la esperanza en la vida eterna y del consuelo que le ha llegado de Dios, sino que, consciente de su relevancia pública, asegura que espera que su “testimonio de fe” pueda ayudar a otros.

Davinchi, durante un partido del Getafe contra el Valencia
De este modo, en este mensaje dedicado a su padre escribe: “Ahora, junto al Señor, tú eres esa luz que nos guía y que nos da fuerzas en todo momento para salir adelante de las dificultades y para brindarte cada logro y alegría que tengamos. Estoy seguro de que nos tienes preparadas muchas alegrías y bendiciones a lo largo del camino de la vida, y tú estarás ahí para celebrarlas con nosotros desde arriba”.
Y añade: “Jesús es mi fortaleza, con él a mi lado todo lo puedo y nada me faltará. Espero que mi testimonio de fe ayude a muchas personas a acercarse a Jesús para curar sus heridas y problemas. Jesús es amor y debemos seguir su ejemplo”.
Pero no este su único mensaje donde muestra su fe frente a la tragedia. En una publicación anterior afirmaba: “Sé que el Señor de las Penas y la Virgen del Amor te tienen a su lado y juntos me guiaréis durante toda mi vida. Me llenarás de fuerza en momentos de dificultad y siempre recordaré aquello que tanto nos decías: ‘siempre felices y hacia delante’. Todo lo que haga en esta vida siempre será por el lucero más grande que tengo en el cielo. Como me dijeron una vez: ‘Cuando el camino se hace duro, solo los duros hacen el camino’, tú fuiste siempre un luchador y me lo enseñaste desde el primer momento. Ese es el mayor acto de amor que puedo hacer por ti, demostrar que puedo con todo y que nunca me rendiré. TE AMO PAPÁ”.
Incluso ha llegado a publicar otra imagen en la que sale abrazado con su padre y donde aparece el Señor de las Penas, con el mensaje: “Dios en su mirada”.
Pero no sólo Davinchi ha hablado públicamente de su fe tras la muerte de su padre. Hace apenas tres semanas hacía balance de un 2025 que ha sido clave en trayectoria futbolística y donde Dios tenía también un lugar protagonista.
Esto decía el jugador del Getafe: “Termina un 2025 muy especial para mí. He podido cumplir el sueño de mi vida y he tenido la suerte de hacerlo rodeado de mi gente de siempre. Ha sido un año de mucho aprendizaje y crecimiento tanto en lo personal como en lo profesional. Los momentos difíciles son los que demuestran el carácter de uno, y hacen que se valore, incluso más si cabe, lo privilegiados que somos de poder vivir del deporte que es nuestra pasión. Estoy seguro de que el 2026 traerá muchos momentos y experiencias nuevas y bonitas. Gracias Señor por todas las bendiciones que me das, por acompañarme en cada momento de mi vida y nunca soltarme de tu mano. Que siempre se haga tu voluntad”.