El italiano es miembro del Equipo Internacional del Camino Neocatecumenal desde 1982
Mario Pezzi recibe el honoris causa de la UCAM: «Nos ha ayudado a amar el Magisterio y a los Papas»

"Esta adscripción a una universidad católica vuelve a poner en el centro la evangelización y a Cristo", dice la UCAM.
El sacerdote italiano Mario Pezzi, presbítero del Equipo Internacional del Camino Neocatecumenal, recibió este jueves 13 de noviembre el Doctorado Honoris Causa en Teología por la Universidad Católica de San Antonio de Murcia (UCAM).
La investidura tuvo lugar durante la ceremonia de apertura del curso académico 2025-2026, en presencia de José Manuel Lorca Planes, obispo de la Diócesis de Cartagena-Murcia, la presidenta de la UCAM, María Dolores García Mascarell, la rectora, Josefina García Lozano, así como diversas autoridades civiles y religiosas, y numerosos hermanos del Camino Neocatecumenal procedentes de Italia y España.
Cristo en el centro
"Ese doctorado en impulso misionero y amor a la Iglesia lo tiene el Camino Neocatecumenal. A la Universidad le enriquece esta adscripción a una universidad católica porque se vuelve a poner en el centro la evangelización y a Cristo, sin ello todo se desvanece", comentó en la laudatio el sacerdote y vicerrector de la UCAM José Alberto Cánovas Sánchez.

El acto tuvo lugar en la Universidad Católica de Murcia.
Cánovas destacó que Mario, como miembro del equipo responsable del Camino, junto a Kiko Argüello y Carmen Hernández, ha logrado que entre ellos "su presencia sintetizara el carisma de comunión tan presente en la Iglesia", y alabó que Pezzi "viene investigando desde hace años diversos temas teológicos, en orden a dotar a las comunidades de elementos que le den razón de su fe (...). En todas sus investigaciones hay un rigor extraordinario, claridad y profundidad puestos al servicio de la evangelización", comentó.
En este sentido, el sacerdote del Camino Neocatecumenal Segundo Tejado Muñoz ensalzó que "el padre Mario nos ha ayudado amar el Magisterio de la Iglesia y a los Papas".
Por su parte, el padre Mario comenzó su discurso recordando los inicios de su vocación. "Desde pequeño me sentí atraído por el celo de Daniel Comboni, por su amor por el Sagrado Corazón, a la cruz, al Papa, a los africanos y hasta a sus enemigos. Todavía les estoy muy agradecido a los combonianos por su formación", comentó el italiano.
Posteriormente, Mario destacó cómo, en pleno mayo del 68, cuando debía ordenarse sacerdote, tuvo una crisis vocacional. "No podía encontrar un ministerio que fuera más sencillo y cercano a los fieles, el lenguaje de los curas de entonces era menos existencial, los sacramentos no producían un cambio de vida (...), me preguntaba cómo llevar la renovación del Concilio Vaticano II a los fieles", señaló.
"En esta búsqueda, un superior me aconsejó no dar un paso en la duda en mi ministerio. Estando seguro de mi vocación, él me propuso que aceptara ser ordenado, y que si el Señor me llamaba a una nueva forma de ministerio, Él lo manifestaría con claridad y paz (...). En el Camino encontré la respuesta que tanto había esperado", aseguró el padre Mario desde el atril.
Al servicio de la Iglesia
Desde los años setenta, el padre Mario Pezzi ha acompañado por el mundo a Kiko Argüello y a Carmen Hernández, coiniciadores del Camino Neocatecumenal.

El padre Mario con el Papa, Kiko Argüello y Ascensión Romero.
Mario Pezzi nació en Gottolengo (Brescia, Italia), el 19 de septiembre de 1942, y es el tercero de cinco hermanos. Entró en el seminario de los Misioneros Combonianos con 10 años. Después del noviciado fue enviado por los superiores a Roma al Escolasticado Internacional y estudió Teología en la Pontificia Universidad Urbaniana. Recibió la ordenación sacerdotal el 19 de marzo de 1969 e inició el doctorado en Teología Dogmática en la Pontificia Universidad Gregoriana.
En 1969 fue ordenado sacerdote y, en enero de 1970, recibió las catequesis del Camino en la parroquia de San Giovanni di Dio, en la que desarrollaba el servicio pastoral, entrando a formar parte de la primera comunidad neocatecumenal de esta parroquia.
Viendo en el Camino una esperanza para el catecumenado en las misiones en África, sobre todo después de la trágica experiencia de las masacres entre los cristianos en Burundi, obtuvo el permiso de los superiores para hacer una experiencia como itinerante del Camino con vistas a la misión en África.
Puedes ver el acto de entrega en este enlace.
En septiembre de 1970 interrumpió los estudios del doctorado y fue enviado por Kiko y Carmen a iniciar el Camino en dos parroquias de la diócesis de Brescia y de Milán, y en enero de 1971 a la parroquia de San Leone en Catania.
En junio de 1971, fue invitado por Kiko y Carmen a sustituir a Francesco Cuppini, el presbítero que los había acompañado desde 1968. En los periodos en los que Kiko y Carmen se encontraban en España, acompañados por Jesús Blázquez como presbítero, Mario fue enviado a evangelizar a Lombardía y después a Portugal.
En diciembre de 1981, con una carta del Superior General de los Combonianos, fue enviado como comboniano itinerante a iniciar el Camino en Khartoum (Sudán), corazón de las misiones combonianas, y, a continuación, en marzo de 1982, a Kampala (Uganda).
Desde ese año realizó numerosos viajes en África: visitando a varios obispos en Kenia, y a las familias en misión del Camino en Costa de Marfil, Camerún, Zambia, y los Seminarios Redemptoris Mater de Kitwe (Zambia), Douala (Camerún), Dar es Salaam (Tanzania), Goma (Congo), y Morondava (Madagascar).
Visitó además a varios obispos primero en Angola y luego en Mozambique para abrir el Camino. Estuvo en Bangui (República Centroafricana) y en Buyumbura (Burundi).
Desde 1982 ha sido llamado a formar parte del equipo responsable del Camino Neocatecumenal junto a Kiko y Carmen, a tiempo pleno, acompañándolos en las relaciones con los Papas, la Santa Sede, los obispos, en los pasos, en las convivencias mundiales de los Itinerantes, y en los viajes y encuentros internacionales, hasta el día de hoy.
Puedes ver aquí una entrevista en televisión al padre Mario.
En 1992, la Nueva Dirección de los Combonianos le invitó a incardinarse en la Diócesis de Roma. Dejado el Instituto, el cardenal vicario, Camilo Ruini, lo acogió como Presbítero Catequista Itinerante.
Con la aprobación de los Estatutos en 2002 ad experimentum, y en 2008 de forma definitiva, ha sido nombrado por la Santa Sede presbítero del Equipo Internacional junto con Kiko y Carmen (antes de fallecer esta).