La numeraria, la abuela de Cursillos, los cofrades devotos... fe y muerte en Adamuz
Varios de los fallecidos en los accidentes de tren Adamuz y Gelida eran cristianos comprometidos en sus comunidades.
El obispo de Córdoba, Jesús Fernández, en los primeros momentos tras el accidente de Adamuz, atendiendo a los medios de comunicación
En el terrible accidente ferroviario de Adamuz del 18 de enero chocaron dos trenes, uno que iba de Málaga a Madrid y otro de Madrid a Huelva. Varios vagones cayeron por un talud de unos cuatro metros. Pasados cinco días, se contabilizan 45 fallecidos y 150 heridos.
Entre los fallecidos, han trascendido algunas historias de personas de fe y compromiso cristiano bien conocido en sus entornos. [Lea aquí dónde habrá funerales].
La numeraria del Opus Dei que vivió muchos años en Jerusalén
Murió en el choque María Luisa Eugui, natural de Pamplona, numeraria del Opus Dei, de 78 años, vivía en Madrid y tomó el tren para visitar a su hermana Rosa en Huelva. En el mismo tren iba la nieta de su hermana, llamada Blanca, que sobrevivió al accidente, herida con diversas fracturas. Rosa, hermana de la víctima, relató este miércoles en declaraciones a Onda Cero que mantuvo contacto telefónico con María Luisa durante el trayecto y le advirtió de que su nieta Blanca también se encontraba a bordo del tren. Según su testimonio, María Luisa le respondió que intentaría localizarla, pero la conversación se interrumpió y ya no volvió a contestar.
María Luisa Eugui, navarra numeraria del Opu Dei, fallecida en el accidente de Adamuz; vivió muchos años en Jerusalén
María Luisa Eugui residió durante más de un cuarto de siglo en Jerusalén, donde centró su labor en iniciativas educativas dirigidas a familias tanto de la ciudad como de otras regiones.
El Opus Dei se hizo eco del fallecimiento en sus redes sociales: «María Luisa Eugui, numeraria del Opus Dei, viajaba en el tren Alvia que cubría el trayecto entre Madrid y Huelva cuando ocurrió el accidente de Adamuz. Rezamos por ella y por todas las familias y afectados en esta tragedia».
El prelado del Opus Dei, Fernando Ocáriz, difundió una carta expresando «mi más cariñoso pésame» a los familiares y amigos de Eugui. «Estos días he rezado especialmente por ellos». Declara que «desde que tuve noticia del accidente os he estado acompañando más de cerca con mi oración». "Pido a María Santísima —lo hace toda la Obra— por aquellos que han fallecido, por sus familiares y por todas las personas que están hospitalizadas", añade el Prelado del Opus Dei.
"Aunque a veces nos cueste entender estas situaciones podemos abandonarnos de nuevo en las manos de Dios para afrontar estas circunstancias sin desánimo y con sentido sobrenatural", exhorta. Finaliza dando gracias a Dios por la vida de María Luisa Eugui «y por su valiosa entrega, confiando en que el Señor la haya acogido en su misericordia, y conceda consuelo y esperanza a todos los que sufren las consecuencias de este accidente».
La abuela que rezaba el Rosario, veterana de Cursillos de Cristiandad
Casi la misma edad tenía Natividad de la Torre, de 79 años, veterana de Cursillos de Cristiandad, movimiento en el que servía desde 1970. Tenía 3 hijos y seis nietos. Viajaba junto a un hijo y tres nietos, que resultaron heridos pero están fuera de peligro. Como con otras víctimas, había ido a Madrid con su familia para ver el musical El Rey León, aprovechando un dinero conseguido por la venta de unos terrenos (a otros hijos y nietos los había llevado a un crucero).
Natividad de la Torre, fallecida en el accidente de Adamuz, era una incansable Cursillista de Cristiandad, y una abuela generosa
En Cursillos de Huelva destacan que fue auxiliar en numerosos cursillos y rectora en 20 ocasiones. "Siempre disponible, siempre generosa, siempre sembrando fe, amistad y esperanza". Insisten en que era "generosa sin medida —no tenía nada propio, todo lo ofrecía—, optimista y profundamente responsable".
Su hijo Fidel, vecino de Huelva, que no iba en el tren, ha hablado ante radios y televisiones, convencido de ella intercedió con su oración en el tren. "En mi familia nos agarramos a la fe. Mi madre iba rezando el Rosario en el momento del choque. Estoy seguro de que le pidió a Jesús de Nazaret un milagro: ‘Si yo me voy contigo, deja aquí a mi hijo y a mis tres nietos’. Y eso fue lo que ocurrió". Su hermano y sobrinos, pese a estar en uno de los vagones más golpeados, sobrevivieron. Fidel ha animado desde los medios de comunicación: "Que quien pueda besar hoy a su madre, lo haga… porque la vida te golpea sin avisar".
"Si lo que estamos viviendo muchas familias sirve para que la sociedad y el ser humano vea que vamos erróneos y muchas veces no vemos las cosas bonitas que el señor nos regala, entonces estoy encantado de estar aquí contigo", le dijo Fidel a la presentadora de televisión Susanna Griso. "En este caso se ha seguido el ciclo de la vida, se han quedado los chicos que tenían una vida por delante y mi madre goza de la grandeza del Señor y ha considerado que ella tiene que estar ahí", valoró.
A su hija de diez años la operaron del fémur tras el accidente (sacaron a la niña por una ventana), y está bien y tranquila pero con una placa y tornillos. Su hermano pasó una hora y media entre los hierros. "Se me iba la vida, yo me asfixiaba, con los pies tocaba cadáveres", explicaba el hermano, hoy fuera de peligro. "La vida a veces te da un vuelco y te dice: "Valora lo que tienes", dice Fidel.
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Cofrades devotos
Otro de los fallecidos es José María Martín, de 37 años, que era cofrade en la Hermandad Servita Santo Entierro de Gibraleón. José María se encontraba de vuelta desde Madrid a Huelva. Había ido a la capital para disfrutar de un fin de semana.
"Fue un joven de fe y gran devoción por Nuestra Señora y Madre de los Dolores, de la cual era un costalero activo e implicado", han señalado en un mensaje sus compañeros de cofradía. Iba a misa los domingos y rezaba ante el Sagrario, destacan en declaraciones a Vida Nueva.
José María Martín, hermano y costalero del Santo Entierro en Gibraleón, devoto de la Virgen de los Dolores
También fallecieron Manuela Barba Domínguez y Esther Matito, que eran cuñadas, y volvían a Huelva después de haber pasado el sábado en Madrid. La noticia del fallecimiento la compartió la Hermandad de Nuestra Señora de la Peña de Huelva, de la que es vicepresidente el marido de Manuela. "Era una mujer cuya presencia iluminaba nuestra Hermandad. Su entrega desinteresada, su compromiso con nuestras tradiciones y su amor infinito hacia la Reina del Andévalo, su Virgen de la Peña, la convirtieron en una figura imprescindible para todos nosotros", señalan desde la hermandad en un comunicado. "Querida Manoli: te vas demasiado pronto, pero dejas una huella imborrable en el corazón de esta Huelva Peñera que hoy llora tu ausencia. Que tu devoción sea la luz que guíe a todos nosotros desde el Reino de los Cielos".
Ha habido otro accidente mortal estos días en la red ferroviaria española. Fernando Huerta Jiménez, de 27 años, murió la noche del martes 20 de enero de 2026 en el accidente ferroviario de la línea R4 de Rodalies entre Sant Sadurní d’Anoia y Gelida (Barcelona), cuando un muro de contención colapsó sobre la vía y provocó el descarrilamiento del tren en el que viajaba como maquinista en prácticas.
Fernando Huerta Jiménez, joven maquinista fallecido con 27 años, de la Hermandad de la Macarena
Fernando había estudiado Periodismo y había sido periodista deportivo. Era de Sevilla, del barrio de Pino Montano, y aficionado del Sevilla FC, miembro de una peña sevillista. Ahora era un maquinista en prácticas. Otros cuatro integrantes de la tripulación resultaron heridos de gravedad.
La Hermandad de la Macarena de Sevilla ora por el joven maquinista fallecido en el accidente de Gelida, uno de sus miembros
Era hermano de la Hermandad de la Macarena, por lo que la hermandad mostró su pésame mediante un comunicado en el que expresa «su más hondo pesar por el fallecimiento de nuestro joven hermano». "Elevamos nuestras oraciones a Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y a María Santísima de la Esperanza para que acojan su alma en la Gloria eterna y concedan consuelo, fortaleza y esperanza cristiana a sus familiares, amigos y seres queridos en estos momentos de inmenso dolor", añade la Hermandad.
El arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, en redes sociales, enseguida difundió el triste evento: "Anoche tuvo lugar un nuevo accidente ferroviario de un tren que circulaba entre Gelida y Sant Sadurní d'Anoia (Barcelona), con un fallecido y heridos de diversa consideración. El fallecido es Fernando Huerta, de Sevilla. Rezamos por su eterno descanso, por su familia, y por la pronta recuperación de los heridos".
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