Religión en Libertad

Argüello, en «La Razón»: habla sobre guerra, inmigración, ideologías y aborto... aunque moleste

Luis Argüello habla con libertad, como dijo Francisco Marhuenda; la Iglesia tiene mucho que aportar al debate social.

Luis Argüello habló en la Razón de la Doctrina Social de la Iglesia, y su defensa de la vida y del pobre, algo que molesta a unos u otros

Luis Argüello habló en la Razón de la Doctrina Social de la Iglesia, y su defensa de la vida y del pobre, algo que molesta a unos u otrosla razón

Pablo J. Ginés
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Luis Argüello, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, ha sido el invitado especial de un desayuno informativo en el periódico La Razón, celebrado en la sede del diario, al que acudieron numerosas personalidades eclesiales, del periodismo y de la política, también la castellanoleonesa, en plena campaña electoral autonómica en esa región.

A lo largo del encuentro habló de guerra, inmigración, ideologías (dentro y fuera de la Iglesia), la visita papal de verano, el Rey Juan Carlos, el aborto en España y las reparaciones a víctimas de abusos en entornos de Iglesia. No se arredró ante ninguna pregunta y se apoyó en la Doctrina Social de la Iglesia.

Contexto: la guerra y el misterio del mal

El arzobispo de Valladolid comenzó su intervención asegurando que “vivimos unas horas en las que aparece con fuerza el misterio del mal y de la muerte. La guerra, los conflictos, las dudas, la manera de afrontarlos y la tragedia que supone para tantas personas vivir en medio de la violencia nos interpelan profundamente”.

La respuesta cristiana queda simbolizada en "la esperanza que brota de proclamar que el Cristo al que Valladolid procesionará por las calles es Señor de la vida. Sacar el Cristo y hacer la señal de la cruz supone fundar una esperanza: ni el mal ni la muerte tienen la última palabra”.

Para los cristianos, dijo, "la persona, es libertad y gracia; es razón y fe; es relación". Por el contrario, para muchos en la sociedad actual el ser humano es sólo un individuo autónomo con pretensión de poder. Peor aún: máquinas y algoritmos buscan sustituir la capacidad de razonar. En un mundo de heridas y pecados, la Iglesia ofrece el Evangelio y el perdón. Lamentó que es muy frecuente "señalar culpas" pero escasea el perdón. "Y sin perdón no podemos vivir", insistió.

Cartel del desayuno con Luis Argüello en La Razón, donde habló de muchos temas complejos de la Iglesia y la sociedad

Cartel del desayuno con Luis Argüello en La Razón, donde habló de muchos temas complejos de la Iglesia y la sociedadla razón

La Iglesia, en países democráticos, busca además "fortalecer la conciencia del valor de la democracia, ayudar a hacer pueblo, cultivar lo que el Papa Francisco llamaba amistad social, ofrecer ámbitos de encuentro para que exista un verdadero demos”. Así, la Iglesia quiere colaborar con las democracias ofreciendo más pueblo, más amistad civil y más referencia ética: “La Iglesia no debe tener complejo ni vergüenza en ofrecer la referencia ética que nace del Evangelio, de la Escritura, de la dignidad sagrada de la persona, del mandamiento nuevo y del bien común que parte del elogio de la comunión”.

También recordó que los cristianos "creemos en la vida eterna. Estamos aquí peregrinando hacia la plenitud que llamamos Cielo, aunque no sepamos cómo es el cielo".

Con realismo, dijo que los cristianos "no creemos que sea posible hacer el Paraíso en la tierra. Sospechamos de las ideologías que prometen instaurarlo plenamente aquí". Sí se puede construir "un camino de germinaciones, de parábolas, de pequeños signos".

“La pobreza en sus múltiples niveles es un grito que nos dice que algo no va bien. No va bien si hay personas sin comida o sin techo. No va bien cuando la violencia parece ser la única solución a los problemas. No va bien cuando el consumo de drogas entre los jóvenes se convierte en una preocupación creciente y el narcotráfico no es solo una realidad de América Latina”, dijo.

"Es en la realidad de los empobrecidos donde surge la plenitud de anhelo de justicia y paz que es una traducción del Reino de Dios", añadió (refiriéndose a las palabras de San Pablo en Romanos 14,17: "el Reino de Dios es justicia, y paz y el gozo de su Espíritu Santo").

"Podemos crecer en amistad civil y social, y sembrar signos en la humanidad para que se desarrolle una dignidad cuidada en el ámbito del bien común", propuso el arzobispo.

La guerra y la mera fuerza

Preguntado por la guerra en Irán, respondió que esta guerra "tiene características de conflicto mundial. Los eslóganes o atajos son precipitados. Tomemos conciencia de la situación de riesgo tan grave que vivimos. Hay dos polos en juego: la realidad de la violencia, en la que hay que tomar medidas de legítima defensa y prevención de lo que queramos. Pero también está la legalidad internacional, que ahora y en muchos conflictos ha tenido poco peso. Se puede pedir la legalidad internacional... aunque a veces no se respeta ni la legalidad interna de cada país. Que la UE pueda colaborar en ambas cosas. Naciones Unidas reconoce, por fuerza, el derecho al veto de 5 países. Pero si el único proyecto regenerador de la UE es el rearme, si no cuida otros proyectos...", dejó caer con tono de decepción y desaprobación.

Preguntado por el Rey Juan Carlos, pidió reconocer que "fue rey en un momento muy concreto". Añadió que "tiene derecho a fijar su residencia dentro de España, con todos los derechos y deberes de un ciudadano español" (en una alusión a los deberes fiscales de cualquier ciudadano).

La Iglesia y la inmigración

Preguntado por el reto migratorio, comentó que "la acogida al que viene de fuera atraviesa toda la Escritura, pero en el coloquio entre Evangelio y hechos concretos, con la razón, con el coloquio entre Iglesia y sociedad, ofrecemos germinaciones. No tenemos soluciones de todo en la Iglesia. La Iglesia no dice 'puertas abiertas indiscriminadas a todos'. Y reconoce el derecho a que cada uno pueda desarrollar su vida en su país. Hay que evaluar las causas de las migraciones, llegar a acuerdos".

En el caso de los emigrantes que ya están en España "hay que acogerlos, cuidarlos, promoverlos, integrarlos", dijo, enumerando unas palabras claves que usaba mucho el Papa Francisco.

Hace cinco años, "por una situación de hecho, las Cáritas y organizaciones que acogen en concreto, vieron que las personas se empadronan, tienen acceso a escuela, algunos a servicios sanitarios. Otras personas trabajan en negro en agricultura, hostelería, servicio doméstico. Nos unimos a una iniciativa para abordar una regularización. Recogieron firmas, un ejercicio democrático. Las llevaron al congreso", explicó el arzobispo.

"Yo lancé dos propuestas: apoyar la ILP para un debate en el Congreso, con los criterios de la primera iniciativa, que tenía criterios más exigentes que la actual. Y, a la vez, una propuesta de alianza social para la esperanza planteando el tema de la natalidad entre nosotros. Tenemos crecimiento negativo en España, cada año mueren cien mil personas más de las que nacen. Una mirada católica no mira solo un lado, sino que relaciona los asuntos".

"En algunas parroquias me dicen que lo que llaman 'el apoyo de la Jerarquía de la Iglesia a los inmigrantes' no les gusta. Pero otras parroquias, si no fuera por los inmigrantes hispanoamericanos, no tendrían niños en catequesis", advirtió.

La doble vida de algunos católicos

"Hay como una doble vida de muchos católicos: ser católicos en el templo y los días de rojo en el calendario, pero en la vida económica, o la ordinaria, asumen los criterios mundanos. Dicen: 'soy católico en el templo pero en otros asuntos ustedes los curas quédense en su sacristía, y ni para fines ni para medios tienen nada que decir'", protestó el arzobispo vallisoletano.

"Las migraciones son un tema complejo, con muchas aristas, como la dignidad humana y el bien común, algo que tiene que ver con cómo se organiza la sociedad. Y la Iglesia Católica aporta una dimensión internacional al bien común. Muchos vienen huyendo, otros carecen de lo imprescindible", añadió.

Lo que el Papa dirá a España

Preguntado por el viaja de León XIV a España, dijo que busca confirmar a los cristianos en la fe, esperanza y caridad. También añadió que él invitó a Valladolid al Papa para celebrar a Santo Toribio de Mogroviejo, castellano-leones que organizó la Iglesia en Perú, con el alcalde de Valladolid como testigo. Pero el Papa parece que irá solo a Madrid, Barcelona y Canarias.

León XIV es de tradición agustiniana, recordó. "Agustín, en las Confesiones y en su comentario de la Carta a los Romanos, explora la relación entre razón y fe, libertad y evangelio, la Ciudad de Dios y la Ciudad de los Hombres. León empieza con una palabra de Cristo: la paz esté con vosotros; saludará con la paz, que él adjetiva 'desarmada y desarmante' ".

Recordó el obispo que JD Vance, vicepresidente de los EEUU, habló del 'ordo amoris', "categoría que el Papa conoce bien como agustino... pero hay que leer el 'ordo amoris' real, de forma no patriotera y nacionalista".

Volvió a mencionar los retos de cierta inmigración en el país: "que si colas en urgencias, que si quitan el trabajo... Y sí, hay conflictos, en Valladolid acabamos de vivir un par de hechos violentos de bandas importadas de otro sitio. Es normal que haya una reacción. Que las virtudes cardinales (prudencia, justicia, fortaleza y templanza) entren en juego".

Con el Papa, cree que España recibirá un mensaje de confianza, "y desde la confianza buscar encuentros".

¿El Papa habló de extremismos a los obispos españoles?

Hace unas semanas el Papa recibió a unos obispos españoles. Cierta prensa difundió que el Pontífice criticó a VOX u otros partidos. Argüello, que estuvo allí, explica lo que sí se dijo de verdad.

"El Papa nos escuchó. Hay un deseo grande de evangelizar, hay un supuesto revival católico, hay inquietud por la fe entre los jóvenes, abonadas por una película, el disco de una extraordinaria cantante... y hablamos de experiencias marcadas por el emotivismo. Hay mucho de emoción, dijimos. Él nos avisó de que además del emotivismo puede haber un riesgo desde las ideologías", explicó Argüello, en el mismo día que los obispos españoles difundían una nota sobre el emotivismo en la evangelización.

El arzobispo castellano ofreció ejemplos históricos de ideologías en los últimos 50 años, que Francisco y Robert Prevost vieron de cerca en América Latina.

"La Teología de la Liberación corría riesgo de ser devorada por el marxismo; la Teología de la prosperidad en América del Norte y Brasil puede ser devorada por el capitalismo; la promoción de la mujer, evidente, imprescindible, puede ser devorada por las ideologías de género; ahora hay una teología de la descolonización, que puede ser influida por la ideología woke, que genera conflicto. Cristo ya dijo cizaña y buena semilla brotan juntos", fue enumerando.

"Creo que nadie en España pide volver a un modelo de Cristiandad, aunque haya ramalazos, y eso pondría en riesgo el Cristianismo. El Papa no mencionó ninguna ideología en concreto", añadió sobre aquel encuentro.

Frente al aborto, razón y ciencia; la Iglesia no callará

Después habló del aborto. "Si hablo de razón y fe, hablo de aplicar la razón al aborto. Las primeras leyes de aborto de España se hicieron sin las ecografías que tenemos hoy, sin conocer el genoma humano, cuando la ciencia afirma de manera indubitable que desde la concepción hay un sujeto distinto. Es una falacia hablar del uso del propio cuerpo porque hablamos de una vida distinta. Muchas mujeres sufren un drama por problemas laborales, de vivienda, etc... pero en la regeneración ética de la sociedad hay que tener claro que la defensa de la vida es una línea roja".

"Nuestras sociedades marcadas desde el 68 hacen que hablar de esto sea impopular. En la Iglesia lo sabemos, a veces me dicen 'dejemos estar este tema', y en algunos partidos que dicen defender un humanismo cristiano también lo dicen. ¡Pero no es tema de cristianos, sino de razón y ciencia frente a fanatismos ideológicos. Eso no significa llevar a la cárcel a la gente. Hay un bien a proteger [la vida del nasciturus], ya veremos la estrategia penal para defenderlo".

Las reparaciones por abusos en la Iglesia

Jose Beltrán, de la revista Vida Nueva, que también escribe sobre religión en La Razón, la casa anfitriona, preguntó por las reparaciones por los casos de abusos en la Iglesia.

Argüello detalló que la Iglesia ha sufrido "con dolor los abusos en la Iglesia, vinculados al ejercicio de la autoridad, un uso bastardo de la confianza". "Ese gran dolor lleva a dar una respuesta que quizá haya sido lenta, pero estamos esperando que otros sectores, del deporte, la educación pública, asociacionismo, etc., den una respuesta similar. No la han dado", añadió.

"Ya antes del plan PRIVA había reparaciones en la Iglesia, a veces no económicas, sino de escucha y reconocimiento. Cuatro congregaciones ya habían dado muchos pasos de reparaciones económicas. La CEE creó una comisión, que trabaja con independencia, para abordar asuntos legalmente ya prescritos, por obligación moral, no jurídica. Incluso casos en los que el acusado está muerto, cuando el difunto no puede defenderse. La prescripción tiene valor social inexcusable, pero la gravedad es tanta que pusimos en marcha ese camino".

"El Gobierno nos dijo que algunas víctimas no querían ir al plan PRIVA de la Iglesia. Dijimos: 'ábrase otra puerta', en este caso con el Defensor del Pueblo. Él había hecho un informe sobre abusos sólo de la Iglesia, no del resto de la sociedad, ¡aunque es un tema grave en toda la sociedad! En la rueda de prensa tras la firma, se vio que el Ministro y yo y el presidente de la CONFER poníamos acentos distintos. Ahora, el equipo del Defensor del Pueblo ha pedido más tiempo. El acuerdo decía poner el acuerdo en marcha en un mes, pero necesita más tiempo antes de poder recibir personas. También nuestro equipo tardó meses en preparar un protocolo de baremación de indemnizaciones, por ejemplo. La Iglesia responderá a los hechos del pasado y trabajará en prevención.

El Papa en las Cortes españolas

Por primera vez en la historia, se espera que un Pontífice se presente ante las Cortes españolas, como jefe de Estado. Varios Papas lo han hecho en otros países en décadas recientes.

"Lo del Papa en las Cortes es una propuesta que estuvo en el borrador desde el principio", reveló Argüello.

"Hasta que el Papa confirma, no hay calendario oficial. La semana pasada se confirmó la visita y la fecha. El Papa, como Jefe de Estado, no visita un país sin invitación de las autoridades. Y lo mismo en instituciones como las Cortes: esperamos ahora la contestación del Congreso y el Senado para que hagan una invitación formal para una sesión conjunta de ambas", detalló.

El encuentro en La Razón finalizó con el director del periódico, Francisco Marhuenda, declarando que él sabía, "sin atisbo de duda", que Argüello diría exactamente lo que piensa, con libertad.

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