Religión en Libertad

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Si te dijera amor mío

que temo a la madrugada.

No sé que estrellas son esas

que hieren como amenazas,

ni sé que sangra la luna

al filo de su guadaña.


Presiento que tras la noche

vendrá la noche más larga...

Quiero que no me abandones

amor mío al alba.

Al alba, al alba,

al alba, al alba...


Los hijos que no tuvimos

se esconden en las cloacas.

Comen las ultimas flores

parece que adivinaran

que el día que se avecina

viene con hambre atrasada.


Presiento que tras la noche [...]


Miles de buitres callados

van extendiendo sus alas

no te destroza amor mío

esta silenciosa danza.

Maldito baile de muertos,

pólvora de la mañana.


Presiento que tras la noche [...]


Esta preciosa canción, probablemente la más bonita y conocida de Luis Eduardo Aute, fue compuesta, según declarara su autor “desde el dolor”. Como muchos de Vds. sabrán, el bello poema que pone letra a la no menos bella música, está dedicado a cinco hombres que fueron ejecutados en España el día 27 de septiembre de 1975, apenas cincuenta y cuatro días antes de que Franco muriera. Hombres que no eran buenos y que habían contraído, todos ellos, una impagable deuda de sangre... pero que no debieron morir como lo hicieron. ¡Quién sabe si alguno de ellos, al día de hoy, no estaría profundamente arrepentido del crimen cometido, y hasta trabajando denodadamente por aliviar el mucho dolor producido!


En el Día europeo de las víctimas del terrorismo, y cuando en España conmemoramos el séptimo aniversario de una de las fechas más luctuosas de nuestra historia, el 11 de marzo de 2004, en la que murieron, aquí sí, un montón de hombres buenos, tantos como ciento noventa y dos, la cual tuvo entre sus más lamentables consecuencias la división de los españoles en lugar de su encuentro en el dolor, y en la que algunos no dejaron de aprovechar la ocasión para sacar oportuna tajada en una manera de la que ya nos avergonzamos muchos españoles y de la que ellos mismos habrán de avergonzarse un día, quiero dedicar los bellos acordes y las trágicas palabras de “Al alba” a esas víctimas a las que nadie, que yo conozca, ha dedicado, hasta la fecha, la canción que merece el impagable sacrificio que hicieron por la patria.


Por mi parte, con un ¡Viva España! por delante, una vez más y como siempre, muchas gracias a todos ellos.




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