Religión en Libertad

Rosario de León XIV ante la Virgen de Lourdes: «La paz siempre es posible porque es un don de Dios»

El Papa clausuró el mariano mes de mayo en la Gruta de Lourdes de los Jardines Vaticanos.

León XIV rezó el Rosario en la Gruta de Nuestra Señora de Lourdes de los Jardines Vaticanos.

León XIV rezó el Rosario en la Gruta de Nuestra Señora de Lourdes de los Jardines Vaticanos.Vatican Media

Redacción REL
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Con objeto de cerrar el mes de mayo, mes de María, el Papa rezó un Rosario por la Paz en la Gruta de Lourdes situada en los Jardines Vaticanos. 

Se unieron a esta ceremonia, además de cientos de residentes en el Estado pontificio o invitados al evento, decenas de santuarios marianos de todo el mundo, con el rezo de los Misterios Gozosos y su aplicación muy especial contra todos los conflictos y guerras y la violencia que suscitan.

Tras completar el rezo de los cinco misterios, León XIV se dirigió a los presentes y asistentes recordando que unas palabras de los Salmos (85, 9), "voy a escuchar lo que dice el Señor: «Dios anuncia la paz a su pueblo y a sus amigos y a los que se convierten de corazón»" expresan la esperanza "de la que sentimos necesidad, sobre todo ante las dificultades y las violencias del tiempo actual".

El modelo de la Virgen

La Providencia de Dios "siempre nos ayuda", recordó, y en ese sentido la Virgen María es "un modelo para el creyente" como alguien que escucha a Dios y "con el ejemplo de su obediencia".

León XIV dirigió el rezo del Rosario en la Gruta de Lourdes de los Jardines Vaticanos.

León XIV dirigió el rezo del Rosario en la Gruta de Lourdes de los Jardines Vaticanos.Vatican Media

En ese sentido, "contemplar con María los misterios del Rosario nos conduce a reconocer en Jesucristo la única Palabra definitiva que el Padre ha pronunciado, una Palabra de paz para todos los que vuelven a Él con el corazón arrepentido".

Sobre el arrepentimiento como puerta del Cielo, el Papa añadió que "el Señor nunca nos abandona, ni siquiera cuando nosotros le olvidamos a Él, ni siquiera cuando equivocamos el camino".

Con estas palabras, el Papa quiso así vincular el mes de María con la oración ante Nuestra Señora de Lourdes y en particular la oración del Rosario, para transmitir una idea sobre la paz: que ésta no es una teoría ni una ilusión ni un negocio, sino "un compromiso cotidiano de nuestra vida que surge de la justicia y del amor como una armonía que une a personas, familias, comunidades, pueblos".

El don de Dios

Lo que León XIV quiso comunicar fue que "la paz es siempre posible porque es un don de Dios", y que esa paz "tiene el rostro de Jesucristo".

A las puertas de la fiesta de la Santísima Trinidad, que se celebra este domingo, el Papa habló del Espíritu Santo además de sobre Jesucristo, porque "el Espíritu Santo puede realizar lo que parece humanamente imposible" y es por tanto el gran amparo de la paz. Porque "cada vez que volvemos al Señor, su paz se convierte en nuestro compromiso, en función de los deberes y las responsabilidades de cada cual".

"Nuestra oración se convierte así en misión y profecía", concluyó, y ella "dejará paso a la sed de justicia y de verdad" siempre que "cada cual haga su parte, comenzando por cosas pequeñas pero importantes y absteniéndose de toda violencia verbal o física en la vida cotidiana y en los medios sociales... La paz auténtica comienza en un corazón que ama y de ella dan testimonio labios que pronuncian palabras de reconciliación y ojos que miran el mundo con mansedumbre y sabiduría".

Comentarios

Suscríbete

y recibe nuestras noticias directamente

tracking