Santa Isidora, virgen. 1 de mayo.

Solo conocemos de ella lo que algunos menologios griegos traen, basándose en Las Vidas de los Padres del Desierto:

Era Isidora monja en un monasterio de vírgenes en Tabennis, en el Alto Egipto. Era muy humilde y callada, y por ello despreciada por las demás religiosas. Siempre le ordenaban los peores trabajos, era blanco de burlas y ofensas y casi nunca podía acudir a la oración común, porque siempre le encomendaban la limpieza del suelo de todo el monasterio cuando las monjas estaban en la iglesia. a veces la asustaban o le pegaban si la hallaban dormida por el cansancio, entre los fogones de la cocina. Pero ella todo lo soportaba con paciencia y sonreía con dulzura. Ni siquiera podía usar un hábito decente, sino que solo traía una túnica vieja y por velo un trapo sucio desechado por alguna hermana.

Ocurrió un día que el eremita Pioterio, que vivía entre las rocas, a la orilla del Nilo, tuvo una visión en la que un ángel le decía: "Ve a un monasterio en Tabennis y allí encontrarás un vaso de elección lleno de gracia de Dios. La conocerás por la corona que brilla sobre su cabeza". Así lo hizo el santo varón, al llegar al monasterio relató su vocación a la abadesa, la cual mandó pasar a todas las monjas, una a una. Pero ninguna de ellas era. Preguntó Pioterio: "¿Hay alguna más?" "Aquí están todas, salvo una criatura inepta que permanece siempre en la cocina" - dijo la abadesa. El santo mandó traerla y cuando Isidora llegó, eremita vio resplandecer sus ropas y emanar luz de su cabeza, coronada de rosas de oro. Entonces cayó a sus pies, y rogándole que la bendijera, dijo "¡Es esta a quien el Señor ha escogido!" Y las monjas se lamentaban: "yo la golpeé en la cara ayer", "yo le puse mostaza en la nariz para burlarme", "yo le tiré los restos de mi cena a la cabeza", y así, por el estilo. Y todas la besaban y veneraron como a una santa. Pero Isidora, avergonzada de aquella súbita veneración, huyó a la soledad y vivió el resto de sus días como ermitaña.

Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo V. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.

A 1 de mayo además se celebra a
Santa Bertha de Avenay, viuda, religiosa y mártir.
San José Obrero.