El obispo auxiliar de Barcelona, monseñor Antoni Vadell, ha experimentado una mejoría dentro de la gravedad y ha podido ser enviado del hospital a su casa, donde recibirá acompañado de su familia asistencia médica domiciliaria para así seguir su tratamiento médico.

El prelado mallorquín, de 49 años, el obispo auxiliar Antoni Vadell, se encontraba ingresado en el Hospital Clínic de Barcelona desde el pasado 18 de diciembre debido al cáncer de páncreas que padece y que hizo público en el mes de julio de 2021.

“Ante la mejoría clínica de Mons. Antoni Vadell i Ferrer, dentro de su estado de salud, desde hoy recibirá asistencia médica domiciliaria, acompañado de su familia, en la que recibirá ayuda asistencial para seguir su tratamiento médico y su evolución clínica”, afirma el comunicado de la Archidiócesis de Barcelona.

El Arzobispado recuerda que no está permitido el acceso de visitas por prescripción clínica y para evitar cualquier riesgo de contagio, teniendo en cuenta la situación de la pandemia.

La llamada del Papa a la familia

De este modo, el comunicado recalca que “el obispo Antoni Vadell y su familia, el Sr. Cardenal Juan José Omella y los obispos auxiliares Sergi Gordo y Javier Vilanova, junto a la Iglesia Archidiocesana de Barcelona, agradecen las plegarias por su recuperación y las muestras de afecto recibidas estas últimas semanas. También agradecemos el trato dispensado por el equipo de médicos y personal de enfermería que lo ha atendido”.

El pasado día de Reyes el propio Papa Francisco telefoneó a la familia del obispo Vadell. “Puede estar muy orgullosa de su hijo”, le dijo el pontífice a Antonia Ferrer, madre del obispo enfermo de cáncer.

Poco después, Francisco llamó igualmente a Juan Vadell, hermano de Antoni, que es la persona que le está acompañando en el hospital.