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No es solo un documento: ahora el Vaticano tiene un Observatorio de la IA

Presentación del Observatorio vaticano de la Inteligencia Artificial de la Pontificia Academia de Teología en mayo de 2026VaticanNews

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Una semana antes de presentarse la encíclica Magnifica Humanitas, se presentó en el Vaticano en la tarde del 18 de mayo una nueva entidad, el Observatorio de la IA, que promueve la Pontificia Academia de Teología. El presidente de la Pontificia Academia es, desde 2022, el obispo italiano Antonio Staglianò.

La encíclica es un documento de alcance mundial para reflexionar sobre las nuevas tecnologías y su efecto en la sociedad y las relaciones humanas, pero que se cree un grupo de expertos con el formato de "Observatorio de la IA" muestra que el Vaticano quiere tener mentes y ojos atentos para seguir los cambios, advertir de peligros y proponer alternativas. Y no sólo desde la moral, sino desde la Teología.

"El enfoque ético de la Inteligencia Artificial y de las tecnologías digitales no es suficiente. Debemos tener un enfoque teológico y esto solo es posible si refundamos la antropología subyacente y reafirmamos la dignidad del ser humano que utiliza la tecnología", explicó el obispo Staglianò al presentar el nuevo organismo.

Ecología integral humana, también con la IA

Una de las primeras tareas que abordará el Observatorio es investigar la contribución de las tecnologías digitales al medio ambiente, pero también a "la ecología integral humana", un programa promovido por el Consejo de Altos Estudios de la Pontificia Academia de Teología.

Este «se convertirá en un laboratorio de caridad intelectual, alentada por León XIV desde el inicio de su pontificado y, en particular, durante el encuentro con nuestra academia», dijo Staglianò. Detalló que "trabajará sobre todo en el plano de la educación humana respecto a las cuestiones de la ecología integral humana, de la cual los Papas se han hecho intérpretes".

Puso varios ejemplos de temas a atender: «La dependencia digital, la soledad extrema de las personas que, a causa de lo digital, están prácticamente desconectadas de la vida real, la depresión y el riesgo de que unos pocos poderosos del mundo aprovechen también el poder de la tecnología digital a su disposición para dominar y desorientar las conciencias».

«Cuando se evalúan fenómenos complejos como el de las innovaciones digitales, estos deben ser medibles, evaluables y gobernables», pidió Maria Siclari, presidenta del Consejo de Altos Estudios de la Academia y directora general del Instituto Superior para la Protección y la Investigación Ambiental (Ispra).

Daniela Alba, abogada coordinadora del Secretariado de Justicia Social y Ecología de la Compañía de Jesús (jesuitas), declaró durante la rueda de prensa que las tecnologías digitales amplifican la demanda de materias primas y energía. «La Doctrina Social de la Iglesia insta a considerar también los efectos antropológicos y morales de la innovación y a promover un desarrollo integral que no deje atrás a los más vulnerables, como las comunidades pastorales, los indígenas y los campesinos", enumeró.

Maria Vittoria Trussoni, de NTT Data -uno de los proveedores mundiales más importantes de inteligencia artificial e infraestructuras digitales-, explicó que «la tecnología no es una palanca neutra, sino un potente habilitador que genera, a su vez, consecuencias: por ello, la sostenibilidad y la innovación deben pensarse juntas, como parte integrante de las decisiones de diseño y de negocio».

Carlo Simeone, secretario del Consejo de Altos Estudios de la Pontificia Academia de Teología, afirmó que el objetivo del Observatorio «es tender puentes de diálogo con los productores y consumidores de las nuevas tecnologías para buscar caminos comunes de comportamiento que preserven el medio ambiente. El medio ambiente entendido no solo como el agua, la tierra, el mar, el aire y el cosmos, sino también la cultura y las relaciones de las que se alimentan los vínculos entre los hombres, los cuales están muy condicionados por el uso de las nuevas tecnologías».

En octubre se celebrará un Foro organizado por Pontificia Academia de Teología, el Consejo de Altos Estudios y el Observatorio, con la participación de representantes comprometidos a diversos niveles en el sector de las tecnologías digitales. Sin duda, Magnifica Humanitas será una de las plantillas a analizar y contrastar con las investigaciones del Observatorio y sus expertos.

La ecología integral: una tradición pontificia moderna

Benedicto XVI habló mucho de “ecología humana”, “ecología del hombre”, ecología de la naturaleza”, “ecología del ambiente” o “ecología de la paz” en sus documentos: Caritas in veritate en 2009, los Mensajes para la Jornada Mundial de la Paz de 2007 y 2010 o el discurso al Bundestag de 2011.

La idea de una ecología que incluya al ser humano ya estaba en Juan Pablo II, sobre todo en Centesimus annus (1991), con ideas pioneras en la época de Pablo VI.

Pero Benedicto XVI fue quien articuló con más claridad que no puede haber ecología ambiental sin ecología humana. Insistía, por ejemplo, en que la crisis ecológica es una crisis moral y antropológica.

La expresión “ecología integral” en sí la acuña el Papa Francisco, especialmente en Laudato si’ (2015), capítulos 3 y 4, y en el Sínodo para la Amazonía (2019). Pero el mismo Francisco comentó en varios lugares que se apoyaba en ideas que había lanzado Benedicto XVI.

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