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«España necesita horizontes»: el potente mensaje que León XIV traerá a Madrid

El cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, cree que el Papa ayudará a rebajar la polarización y a recuperar espacios de encuentro.

Don José Cobo, cardenal-Arzobispo de Madrid

Don José Cobo, cardenal-Arzobispo de MadridReligión en Libertad

Álex Rosal
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Del 6 al 12 de junio estará el Papa León XIV en España, y con este motivo Religión en Libertad ha mantenido una conversación con el cardenal-arzobispo de Madrid, don José Cobo

- Don José, muchas gracias por recibirnos. En los medios de comunicación se habla últimamente del giro católico que se está produciendo en España. ¿Ese giro católico lo va a percibir el Papa León XIV?

- Sí, bueno, más que giro católico, yo creo que es lo que nos hemos ido encontrando. Es una gran expectación en todo, en toda la sociedad. 

Creo que hay un momento de un resurgimiento y de una búsqueda nueva y también de una situación especial también de la Iglesia en nuestra sociedad. 

Alejándonos de la confrontación y buscando también el encuentro, si veo que hay una búsqueda en los jóvenes, y en general, también de gente no católica, en algunos puntos.

Lo que sí veo que hay es una búsqueda católica en la gente mayor. Ahora tenemos la experiencia de que nuestras parroquias tienen una asistencia mayor a la práctica dominical, y que también de adultos que piden el bautismo. 

Por lo tanto, lo que es el crecimiento católico si lo experimentamos más en la gente mayor, lo que es la búsqueda de lo religioso y en la gente joven.

- De alguna manera Madrid se ha convertido en el pulmón espiritual de España. Hay muchos párrocos de Madrid que me dicen que en los últimos años han notado como su parroquia se ha llenado, y en gran parte es gracias a las nuevas herramientas de Primer Anuncio: retiros Emaús, Effetá, Bartimeo, Proyecto Amor Conyugal, Cursos Alfa, Seminarios de la Vida del Espíritu, Cursillos de Cristiandad... Y esas herramientas, en gran medida, están creadas y llevadas por seglares con la compañía y el liderazgo del párroco. Pero el trabajo fuerte lo hacen los seglares. ¿Podríamos decir que León XIV va a recibir una Iglesia con una mayor número de seglares liberados a la evangelización?

- No tenemos todos los datos, pero sí creo que León XIV se va a encontrar una Iglesia diocesana y un presbiterio vivo, así como  un montón de parroquias, alrededor de 500, que están presentes en la capilaridad de toda la ciudad, y en todos los pueblos.

León XIV se va a encontrar un montón de movimientos y laicos empeñados también, pero tejiéndose juntos. 

Ese es el empeño que tenemos: que vayamos confluyendo y esperamos que cuando venga el Papa, como el sucesor de Pedro, nos ayude a alzad la mirada, y nos vaya haciendo crecer en identidad, qué es lo que necesitamos.

Pero desde luego, hay un resurgir y una revitalización de los movimientos laicales, de la vida parroquial y de los consejos parroquiales. 

León XIV, un hombre que escucha

- Don José, ¿cómo es el Papa en las distancias cortas? 

- Es un hombre muy sosegado. Y su habilidad es la escucha. Uno se siente escuchado. Además es un hombre que cuando tiene que hablar va dando la la línea que en cada momento se necesita.

León XIV es un hombre de reflexión, que sabe escuchar y que sabe aportar, que dialoga en la clarividencia y en el horizonte que se necesita.

- Don José, ¿ León XIV viene a confirmar en la fe al pueblo español o también a "sacudirla" un poquito? 

- Creo que la Iglesia no está hecha para sacudir. Lo que sí puede hacer es espabilar.

Espabilar sí, además el mismo lema de "alzad la mirada" es muy provocativo, porque alzad la mirada es un ejercicio para ir más allá, para decir dónde estamos cada uno personalmente.

,Todos estamos en espacios muy seguros. A veces con dificultades, pero la petición es ir más allá, dar un paso más y atrevernos a ir más allá para mirar todos al mismo punto que eso es un ejercicio que a veces nos cuesta.

Creo que león XIV viene a eso. Esa es la fe. En definitiva, la fe no es estancarnos. La fe no es dejar las cosas en el congelador, sino la fe es ir creciendo, ir caminando continuamente

Y la visita del Papa en cuanto a confirmación de la fe, sí será una propuesta de dar pasos adelante.

Revitalizar la experiencia en Cristo

- Eminencia, ¿cuál cree que va a ser el mensaje del Papa para España?

- Este Papa tiene un marco que se va abriendo paso. Lo hemos visto últimamente, va creando su espacio y va creciendo como cada uno va creciendo también como Papa. 

Este Papa tiene tres ejes fundamentales: revitalización de la experiencia de Cristo. Es muy agustiniano con esto de la búsqueda de Cristo en el interior.

Este Papa habla mucho de unidad, es uno de sus ejes, y este Papa habla mucho de paz

Este es el marco que vamos a escuchar en una sociedad como la nuestra, como la española, que necesita también horizontes

Estamos buscando anclajes y estamos un poco desorientados, con cierto malestar de nuestra cultura y también desesperanzados.

El Papa cuando tenga que hablar en ese marco, nos va ofrecer el horizonte de la fe. También el bien común, que eso es típico de la Iglesia, y la mirada dentro de la dignidad humana, que es también uno de los ejes de su discurso en este primer año.

- España es un país con muchas heridas, heridas colectivas por toda la la historia reciente del siglo XX, y también heridas personales que lo vemos diariamente con tantas adicciones. ¿Cuál cree que puede ser el evento del Papa que ayude a sanar esas heridas?

- Creo que el gesto principal va a estar en la Eucaristía.

El Corpus, porque es la propuesta, quiere decir sacramentalmente, y es lo que los cristianos vamos a proponer. Es decir, alzad la mirada y colocarnos todos delante de Jesucristo. Eso es lo fundamental. 

Además, hay un gesto que se va a repetir y es que es que hemos encontrado interés de mucha gente muy diversa, es decir, algo como que ahí había una necesidad de de poner un punto en común.

Lo primero que me he encontrado ante la preparación del viaje es que está sacando lo mejor de la gente, esté donde esté, esté donde esté. 

Hay una necesidad de hacer algo juntos en un espacio donde no tengamos que pegarnos esas heridas que venimos trayendo. 

También es un reto para nuestra Iglesia, porque este resurgir nos obliga a colocarnos como Iglesia: no buscamos una Iglesia de la confrontación. Buscamos una Iglesia que recoja este anhelo que hay. Es decir, espacios de encuentro donde cada uno puede pensar lo que piensa.

Nosotros cuando nos reunimos en la misa nos reunimos pequeños, mayores de un lado de otro, y nos reunimos y somos capaces de pensar, de rezar y de mirar al futuro. Creo que ese es un poco el anhelo, y esa es la posibilidad que tenemos ahora mismo. 

Álex Rosal, director de Religión en Libertad junto con el cardenal Cobo, arzobispo de Madrid, durante la entrevista

Álex Rosal, director de Religión en Libertad junto con el cardenal Cobo, arzobispo de Madrid, durante la entrevistaReligión en Libertad

- En este momento donde la polarización política es tan crispante, ¿cree que el viaje del Papa va a ser un cauce para bajar esa tensión que hay, no solo a nivel político, sino también en la calle... para encauzarla a una posición mucho más serena?

- Va a ser un momento para que nos miremos a los ojos, que miremos a Dios y podamos decir que podemos estar juntos aunque pensemos distinto...

No pensar por dónde le meto el dedo en el ojo, sino miramos a los ojos en vez de meternos el dedo. 

Ir creando también ese espacio, y también ir proponiendo a la Iglesia que lugar puede ocupar. Esa es la oferta a la sociedad en momentos de confrontación.

La Iglesia tiene que sea un lugar de paz, de unidad, de experiencia de Cristo, que eso son las claves del Papa.

- Don José, en estos días se está hablando mucho de la corrupción. ¿Cuál es la receta de la Iglesia para para frenar esa corrupción y encauzarla bajo una ética o una moral de los gobernantes para para hacer bien las cosas?

- Tenemos que ahondar y rebuscar el sentido del bien común, y el sentido del servicio a la causa pública desde la ética. Es decir, yo creo que ahora mismo en todo el ambiente social necesitamos un vuelta, o un refrescarnos en lo que significa la ética, en lo que significa la bondad de la política, la bondad como servicio público.

Necesitamos reforzar también la vida de nuestros políticos, no simplemente confrontarlos, sino también reforzarlos, porque es la forma de reforzar la democracia y de reforzar un Estado, y buscar la bondad de las personas. 

Es un ejercicio que a veces se nos olvida el ir buscando más que la confrontación, la bondad de las personas.

Este es un tema que el Papa sí creo que trabajará.

- Pero, así como en Italia, en los años 90, cuando hubo una gran crisis política, prácticamente todos los obispos italianos empezaron a crear escuelas de formación para la vida pública. Recuerdo que entonces fui a Milán, y el cardenal Martini tenía una gran escuela de formación para futuros políticos cristianos. Y aquí el cardenal García Gasco quería traerla para España. Sin embargo, ahora mismo  adolecemos en España de esa pastoral dirigida a los dirigentes para que puedan formarse y que luego vayan a cualquier espacio público...

- Sí, este es un reto que tenemos por delante. Hemos empezado ya a dar los primeros pasos; hemos empezado con los jóvenes.

Es decir, desde hace unos años ya vamos manteniendo espacios formativos para jóvenes que se están introduciendo en la vida política. También para acompañarlos allí. Hacer una lectura creyente de esos pasos que van dando está siendo muy enriquecedor. Van a estar presentes en los encuentros del Papa y también la postura que va teniendo la Iglesia de apoyo a distintos ámbitos de la vida social del país.

Estamos empezando, efectivamente, la polarización dificulta porque no es ir acompañando por partidos si no es acompañar a la política. Y esa es la dificultad que encontramos. Pero desde luego, es un reto por delante, un empeño que vamos dándole forma ya con grupos. Ahora mismo ya hay varios grupos de políticos que están haciendo esa reflexión que el Papa va a conocer, que se les va a presentar también los resultados de esas primeras reflexiones y espero que en un año, dos años, sean al modo de aquellas escuelas.

Más que escuela tendría que ser espacios de diálogo y de lectura creyente de la vida de las personas. 

- Don José, en las últimas horas ha habido una pequeña controversia sobre los "espacios de escucha" en detrimento de espacios de confesión. No sé si lo podía aclarar un poco...

- Esto es la polarización... La confesión la tenemos continuamente y habrá confesiones el viernes, en la vigilia de la Catedral.

Será una vigilia con confesiones. Los sacerdotes estarán a disposición en cualquier momento. 

Lo que ocurre que los espacios públicos tan grandes, nos permiten una logística determinada. Esto no es una JMJ, que es donde tenemos todos la visión de que hay un campo.

Cuando tenemos la vigilias en la Catedral, los viernes, están todos los confesionarios, además de las parroquias que están haciendo en este sentido un servicio espectacular.

Va a haber también sacerdotes a disposición todo el rato en la misa. Pero en un espacio cultural, con concierto, pues la verdad no queda muy bien. 

Pero hay otra línea que no tiene nada que ver con la confesión, que está pensada para la gente joven más alejada.

- Es complementario, podríamos decir...

- Son cosas distintas: la confesión es para el creyente, para el que ya está. Pero nosotros, en las universidades o en los colegios, también en los lugares de conflicto, y ante el tema de los suicidios, queremos dar una respuesta a un problema, pero es una respuesta a un problema de drama, de vida. La confesión es otra cosa...

Además son espacios distintos: va a haber espacio de escucha, y también puestos de agua, o el Samur. Pero eso no tiene nada que ver con la confesión. 

Sin embargo el viernes, en la Catedral, habrá una vigilia para los primeros que vayan llegando, y en las parroquias... y durante toda la noche del sábado van a estar abiertas las iglesias.

Es decir, van a estar abiertas todas las parroquias y habrá sacerdotes dispuestos. 

- ¿Qué espera que cambie en España después de la visita de León XIV a nuestro país? 

- Los cambios son lentos, pero lo importante, y eso me encantaría,  es que dentro de un año la gente más diversa, gente de Iglesia o gente de otros ámbitos, pueda decir: yo estuve allí, y fue un momento que me marcó.

Eso es lo importante. Primero, que sea una experiencia que marque, no simplemente que sea un evento que sea duradero en el tiempo. Esa experiencia tiene que ser acompañada

Luego, si uno cuando vaya a su parroquia, a misa, se acuerda de aquel momento, y le evoca dar un pasito más adelante... Y unos jóvenes han tenido una buena experiencia y se integran en grupos de su parroquia... o bien otro que no se confesaba, y ante la experiencia de fe, va a su parroquia y dice: quiero convertirme.

Creo que ese es el fruto que vamos a recoger. Yo espero que sea una experiencia, por lo menos así lo hemos preparado, y hemos querido que sea, no tanto un evento, sino que sea un momento más para que la gente de un paso adelante. 

- ¿Si pudiera pedirle al Papa León XIV un gesto en estos días, qué gesto le pediría?

- Que abra los brazos y muestre el icono de una Iglesia que acoge a la gente. Y eso lo va a hacer. Que nos ayude a la Iglesia en España a situarnos de forma acogedora en un mundo complejo de la gente.

La gente mira a los móviles, y tenemos que procurar mirar alto, y mirarnos a los ojos: vamos a mirar a Dios, vamos a alzad la mirada. 

El gesto de abrir y de acoger y, además, que nos dé pistas a la Iglesia para situarnos en este tiempo tan complicado

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