El «Mariamóvil» donado por un piloto de carreras que ahora evangeliza en desfiles, ferias y partidos
La furgoneta ha transportado ya cerca de 6.000 alimentos recolectados por estudiantes.

El exterior muestra imágenes de Jesús, la Virgen María, la Divina Misericordia y un retrato de la Madre Teresa.
Lo que comenzó como una simple donación terminó convirtiéndose en uno de los proyectos más esperanzadores de la Diócesis de Columbus, Ohio, en Estados Unidos. National Catholic Register amplía la información.
Llegar a los que no se acercan
A finales de 2025, el piloto de carreras Cody Coughlin entregó a la diócesis una furgoneta de carga. Convertido recientemente al catolicismo, Coughlin buscaba una forma concreta de agradecer la fe que había transformado su vida.
"Me siento profundamente honrado y conmovido al poder donar un vehículo para ayudar a alimentar a quienes más lo necesitan", declaró. Su gesto fue el germen de un servicio que hoy recorre las calles llevando alimentos, recursos y un mensaje de esperanza.

Ha transportado cerca de 6.000 alimentos recolectados por estudiantes.
El diácono Dave Bezuko, director de Caridades Católicas, explica que el objetivo era doble: ofrecer a las parroquias una herramienta útil para sus propios proyectos y, al mismo tiempo, sacar la caridad fuera de los templos.
La idea era clara: una Iglesia en movimiento, capaz de llegar a quienes no se acercan a ella. Para reforzar ese mensaje, decidieron transformar la furgoneta en un símbolo visible de fe.
Ahora, el exterior muestra imágenes de Jesús alimentando a los 5.000, la Virgen María, la Divina Misericordia y un retrato de la Madre Teresa, junto a la frase de Mateo 25:40: "Lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis".
El obispo Earl Fernandes bendijo el vehículo frente a la Basílica de Santa María de la Asunción, en Lancaster. Desde entonces, la furgoneta ha transportado ya cerca de 6.000 alimentos recolectados por estudiantes, y también ayudó a trasladar muebles donados a familias necesitadas.
La diócesis también quiere que la furgoneta sea una herramienta de evangelización. Planean llevarla a desfiles, partidos de fútbol escolar, ferias del condado y visitas a residencias de ancianos.
Para el diácono Bezuko, su presencia en la calle es un recordatorio de que Cristo no está encerrado en los templos: "Se nos envía a la comunidad para ser las manos y los pies de Cristo en el mundo".