El nuevo Patriarca Caldeo vuelve del exilio ante el ISIS: «Nuestra fe es más fuerte que el peligro»
Regresa a Irak tras haber partido hacia Australia en 2015, cuando su comunidad en Mosul fue exiliada por el avance del Estado Islámico

El Nuevo Patriarca Caldeo, Su Beatitud Amel Shamon Nona, será oficialmente instalado el próximo 29 de mayo en la catedral de san José en Bagdad.
Amel Shamon Nona, arzobispo de Mosul hasta el éxodo masivo de cristianos por el Estado Islámico en 2014, se prepara para su toma de posesión como nuevo patriarca caldeo, prevista para el próximo 29 de mayo en la catedral de san José en Bagdad. Un regreso marcado por el recuerdo de “una época difícil pero decisiva”, donde quedó “profundamente marcado” por dirigir una ciudad donde la muerte estaba entonces a la orden del día.
Antes de su toma de posesión, el patriarca caldeo ha conversado con Ayuda a la Iglesia Necesitada sobre los grandes retos de una nueva etapa, pero también sobre lo que implicó la persecución en su fe y la de los fieles de su jurisdicción. De aquella etapa aprendió que la fe es el “verdadero ancla” y apoyo de los fieles.
“A pesar de todo, mantuvieron viva la esperanza. Sufrir por ser un creyente fiel sin duda profundiza tu manera de ver la vida… Esa es la esperanza que me impulsa en esta nueva misión. Sufrieron muchísimo, pero conservan una fe profunda e inquebrantable”, explica.
"No temas, solo cree"
El nuevo líder de la Iglesia Caldea ha elegido como lema “No temas, solo cree”, tomado del capítulo cinco del Evangelio de San Marcos, describiendo el miedo como “el mayor desafío del mundo actual”:
“Podemos tener motivos para tener miedo, pero si vivimos nuestra fe como el Señor quiere, podemos convivir con esos miedos mientras tengamos fe. Esa es mi convicción para nuestro pueblo: avanzamos no porque el peligro haya desaparecido, sino porque nuestra fe es más fuerte”.
Uno de los principales desafíos para el Nuevo Patriarca Caldeo es cerrar la brecha entre los fieles que permanecen en Irak y la mayoría que hoy vive en la diáspora en todo Oriente Medio, donde el conflicto, la inestabilidad y la emigración han diezmado comunidades históricas.
Aunque afirma con contundencia que “el hogar original de nuestra Iglesia está en Irak”, lamenta que “la mayoría de nuestra gente vive en el extranjero”, y las generaciones más jóvenes están buscando su identidad y su fe. Por ello, hace un llamamiento a los que consideran la emigración: “Dondequiera que estéis, tenéis una misión… Practicad vuestra fe, predicadla con vuestros actos y vivid como el Señor quiere”.
La formación, base de la prosperidad
Del mismo modo, el prelado hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que detenga el conflicto en la región, afirmando que las guerras recurrentes están socavando la estabilidad.
“No podemos aceptar que cada año haya una nueva guerra. Los pueblos de Oriente Medio quieren vivir en paz… necesitamos que el mundo deje de convertir nuestra tierra en un campo de batalla constante”.
Finalmente, el Nuevo Patriarca Caldeo agradeció el apoyo histórico de ACN, apelando a la continuidad de este trabajo conjunto, con especial énfasis en la educación.
“Si tenemos una generación formada que entiende su fe, esa es la mejor base para que nuestro pueblo permanezca y prospere”, concluye.