La relación de Leonor con la fe: colegio católico y se inclina más por su padre en actos públicos
La heredera al trono suele santiguarse cuando participa en una misa y acude también a procesiones populares.

Leonor asistió a la Procesión del Silencio en el barrio madrileño de Carabanchel el pasado Viernes Santo.
A pocos días de que el Papa León XIV aterrice en España para una visita que recorrerá Madrid, Barcelona y Canarias, crece la expectación sobre el papel que desempeñará la Familia Real durante los actos previstos a comienzos de junio.
Desde el programa Cámara Real de Telemadrid se adelantó que los Reyes y sus hijas acompañarán al Pontífice en varios momentos, aunque la Casa de S.M. el Rey aún no ha confirmado qué actividades concretas asumirán.
Dos sensibilidades en Palacio
Entre las posibilidades que se barajan, se ha mencionado la presencia de la princesa Leonor en la vigilia de la Plaza de Lima, un extremo que Zarzuela no ha ratificado. Este escenario ha reavivado una pregunta recurrente: ¿cómo vive Leonor su relación con la fe? The Objective ofrece más datos.
La formación espiritual de la heredera ha estado marcada por la convivencia de dos sensibilidades dentro de su propia familia. Felipe VI, educado en un entorno profundamente católico, mantiene gestos tradicionales en actos religiosos —como santiguarse o hacer genuflexión ante el altar—. Letizia, en cambio, ha mostrado un perfil más agnóstico, evitando estas expresiones públicas de devoción.

Leonor realizó su primera visita oficial a Covadonga el 8 de septiembre de 2018, Día de Asturias y el 1300 aniversario del Reino de Asturias.
En este contexto, Leonor ha crecido observando ambas posturas, pero su comportamiento en ceremonias litúrgicas revela una inclinación clara hacia las prácticas que sigue su padre.
Aunque estudió en un colegio laico, este centro ofrecía formación religiosa católica e integraba los sacramentos en su calendario escolar. Allí recibió su Primera Comunión en 2015 y su Confirmación en 2021, ambas celebradas con sobriedad y con el uniforme del colegio, siguiendo el deseo de sus padres de evitar ceremonias excesivamente solemnes.
En actos oficiales, Leonor suele santiguarse con naturalidad, igual que su hermana Sofía, especialmente en celebraciones como la Ofrenda al Apóstol Santiago o las festividades de la Virgen del Pilar durante su etapa militar. Estos gestos, que realiza con soltura, reflejan el protocolo católico asociado a la Corona española.
La princesa también participa en procesiones y celebraciones populares, donde se la ha visto con actitud respetuosa y atenta. Entre las más comentadas figura su presencia en la procesión de El Encuentro, en Madrid, vinculada a la iglesia de la Concepción Real de Calatrava. Más recientemente, en abril, acompañó a sus padres en una visita a Carabanchel durante la Semana Santa.
Uno de los momentos más significativos de su vida pública fue su visita a la Virgen de Covadonga en septiembre de 2018, durante su primer viaje oficial como Princesa de Asturias. En la Santa Cueva, Leonor recibió la medalla de la Santina, repitiendo el gesto que su padre realizó en 1977. Este acto simboliza la unión entre la tradición religiosa asturiana y la continuidad histórica de la monarquía.
Personajes
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Religión en Libertad
Mientras que la generación de su madre ha mostrado una relación más distante con los símbolos religiosos, Leonor parece haber asumido que la Corona española se expresa también a través de un lenguaje cultural y espiritual profundamente marcado por el catolicismo.
Para la princesa, santiguarse, visitar santuarios o participar en procesiones no es solo una cuestión personal: es una forma de representar la historia, la identidad y la continuidad institucional del país.