Las actrices de «Día Ocho» cuentan sus oraciones sobre salud respondidas y sus devociones
Angeline Monegro interpreta a la joven Yira; Marta González Liriano a su preocupada madre, Altagracia. Ambas actrices tienen historias de fe.

Las actrices dominicanas Marta González Liriano y Angeline Monegro son madre e hija en la película Día Ocho, un drama familiar con una historia de fe
En Día ocho, el soplo del Espíritu, Angeline Monegro es la joven influencer Yira, y Marta González Liriano, de 42 años, es su preocupada madre, Altagracia. Yira y Altagracia chocan y se gritan, con el trasfondo de la enfermedad de la pequeña y dulce Lía, interpretada por la niña actriz Fahdly Samira Jacobo, muy conocida en la televisión de República Dominicana.
Las tres actrices dan auténtica vida a esta película, que busca enlazar distintas generaciones entre sí, y lo hace a través de la acción sanadora de Dios y su Palabra, y el legado del sacerdote Emiliano Tardif. Yira, Altagracia y Lía son personajes de ficción, vivos por la magia de sus actrices, todas notables. Tardif es un sacerdote real. Muchos podrán conocerle estos días en los cines de España.
Un sacerdote que sanaba enfermos en oración
Emiliano Tardif murió en 1999 y está en proceso de beatificación desde 2010, con el proceso ya en su fase romana desde 2023. Era un misionero canadiense del Sagrado Corazón en República Dominicana. Se reía de la gente que veía en Renovación Carismática, pero en 1973 unos carismáticos rezaron por él y cambió toda su visión eclesial y pastoral. Empezó a orar por enfermos tras la misa, y comprobó que muchos se curaban. Otros muchos recuperaban la fe. Fue el fundador de la comunidad Siervos de Cristo Vivo, con presencia hoy en República Dominicana, Italia, España, EEUU, Panamá, Cuba, Argentina y Colombia.
Personajes
Se inicia la causa de canonización del famoso sacerdote taumaturgo Emiliano Tardif
Pablo J. Ginés / M. Arribas/ReL
Las actrices visitaron la Casa de la Anunciación, de los Siervos de Cristo Vivo, la comunidad evangelizadora que fundó el Padre Tardif. Allí se siguen celebrando misas con oración de sanación cada día 8 del mes, lo que da nombre a la película. Es el día que murió el popular sacerdote, autor del clásico Jesús está vivo.
Angeline y el riñón desaparecido
"Soy muy mariana, de la Virgen de la Altagracia y de la Medalla de la Virgen Milagrosa", explica Angeline, la actriz que interpreta a la joven Yira.
También es devota del Divino Niño, porque es el titular de su parroquia y se celebra el 20 de junio, día de su cumpleaños. "Desde siempre, desde chiquita, quiero al Divino Niño, celebramos juntos, tenemos conexión", dice riéndose. "Siempre pongo mis papeles en manos del Señor. Creo que Dios te pone donde tienes que estar y te quita de donde no debes".
Ella misma tiene una experiencia de intervención de Dios. Durante años, de niña, su familia pensó que Angeline sólo tenía un riñón. Rezaron por ella en la basílica de Higuey... y luego los médicos descubrieron que en realidad sí tenía un segundo riñón, y funcionando, pero "fuera de sitio". Cada año, en el mes de su cumpleaños, Angeline y su familia visitan la basílica en agradecimiento.
Pidiendo un hijo a la Virgen: "dámelo ya"
Marta González Liriano, que interpreta a la madre de familia en la película, también se declara devota de la Virgen María "desde siempre, desde que mi abuela me llevaba a santuarios". Agradece a la Virgen haber podido quedarse embarazada, algo que los médicos le habían dicho que sería difícil.
"En los años que vivía en Miami, San Judas Tadeo era el patrono de mi parroquia allí, y le rezaba a él pidiéndole ayuda con el trabajo. Un día le rogué a la Virgen, de rodillas, quedar embarazada. Incluso le dije: 'dame ese hijo, dámelo ya'. Ese mismo día, al salir de la iglesia, fui a la farmacia, compré una prueba y ese día ya vi que estaba positiva. ¡Rapidísimo, una locura! Digo que ella ha sido demasiado milagrosa conmigo".
"Vengo de una familia superreligiosa. Mi abuela iba a misa cada día a las seis de la mañana. ¡Ojalá hubiera podido ver esta película! Yo ya conocía algo la figura del padre Emiliano, aunque nunca estuve en una misa de sanación. Pero mi mamá se puso muy alegre al saber de la película. Creo que Dios me dio este don de la interpretación y con este don ayudamos al espectador. Esta película es una historia de sanación, fe, poder y amor", explica Marta.

Marta González Liriano y Angeline Monegro se miran con hostilidad (ficticia)... en Día Ocho son una madre y una hija enfrentadas
Una película sobre una familia herida
Angeline Monegro explicó a ReL cómo llegó a esta película, de la que es la principal protagonista. Ella es animosa y alegre, mientras que Yira, su personaje, siempre está de mal humor. "Yo decía: qué amargada es esta niña", se ríe la actriz dominicana.
"Yo estaba en Canada estudiando actuación. Me despedí de mi aventura canadiense y volví a Dominicana un mes antes de rodar. La verdad es que al principio yo no estaba dando el cien por cien. Pero con nuestro director José Gómez trabajamos el personaje de Yira, con todas sus emociones", apunta.
Angeline explica que su personaje, Yira, fue hija única muchos años. "Pero luego llega Lía, la pequeña. La niña le roba atención, como hija pequeña y como niña enferma. Eso va llenando de rencor a Yira, por la falta de atención de su madre. Su madre es fuerte y con carácter, carga todo sobre Yira. Es comprensible, pero yo creo que parte de esa amargura de Yira es porque le falta Dios. Ella quiere presumir. De joven, te alejas de tu madre. Yira no quiere guía, cree que se las sabe todas y se mete en líos".
Marta también habla de su personaje. "Altagracia es la mamá de Yira y Lía. Es católica, pero no necesariamente carismática. Su hija tiene una enfermedad hereditaria y quizá por eso se siente culpable. Antes iba poco a la iglesia, pero ahora va con regularidad, con su marido. Son un equipo, tienen herramientas como padres, pero su hija Yira se ha enganchado a las redes, la fama y la influencia. Hay un desgaste emocional en la familia, por la enfermedad".

Las actrices Angeline Monegro y Marta González Liriano con los productores Ángela Medina y José María Muñoz, en la premiére de Día Ocho en Madrid
Actrices prudentes en redes
Yira es una influencer y su relación con las redes en Internet, aunque es profesional, no es muy sana. Lo mismo podrían decir muchos espectadores.
"A mí me encantan las redes sociales", admite Angeline, "pero entiendo que se han de usar bien. Al final, Yira piensa en alejarse de las redes. Yo misma he dicho 'necesito hacer un stop por un tiempo'. Si te fijas, casi siempre que disfrutas de verdad ¡es sin celular! Yo le pongo límites, no posteo todo, la gente sólo conoce lo que yo quiero, no meto toda mi vida, no meto mi día a día, solo subo cosas que me parecen positivas, cosas de mi trabajo, en clases, en talleres..."
Marta González piensa en su hija del mundo real, de 3 años. ¿Cómo será su relación con las redes dentro de 15 años? "Yo trato de limitar lo que subo a redes. Muestro mi trabajo, pero pienso que son cosas que quedan expuestas y que mi hija va a poder ver. No querría que la gente piense de mí una versión ¡que no soy yo! Quizá lo pienso demasiado. Y me pienso mucho los textos que subo".
Marta detalla que su primera película fue de terror. "A mí no me gusta el terror. Me asustaba hasta para dormir. Incluso recé: 'Papá Dios, tú sabes que esto es un personaje'. De hecho, la película hasta era edificante. Éramos unos chavales en una casa de campo, pasan cosas de terror, mi mamá ora y me salva San Miguel, con espada y todo", explica la actriz.
Cine y televisión
«Día 8, el Soplo del Espíritu»: la trama es ficción pero la oración y sanación es real
Pablo J. Ginés
La pequeña Fahdly, hermanita para siempre
Ambas actrices hablan con cariño y admiración de la niña actriz Fahdly Samira Jacobo, que es una veterana en TV, con su propio show diario, y hace un magnífico trabajo en Día ocho, capturando el cariño de todos los espectadores.
"Fahdly es una estrella", explica Angeline. "Su familia la apoya y su mamá siempre está cerca en el rodaje. Fahdly es aplicada y trabajadora. Se convirtió en mi hermanita menor que nunca tuve. Cuando nos vemos aún me dice '¡hermana!'. Teníamos química también fuera de las cámaras. El rodaje fue un mes intenso, pero como en una familia, nos cuidábamos y ayudábamos, creamos un vínculo real. Es una niña, que viste como niña, juega en su tiempo libre... Hay quien quiere hacer a los niños que sean adultos antes de tiempo, no me parece bien".