Viernes, 18 de septiembre de 2020

Religión en Libertad

Dios Creador

ReL

40 ¿Dios lo puede todo? ¿Es omnipotente?

«Para Dios nada hay imposible» (Le 1,37). Es omnipotente. [268-278]

Quien en su angustia llama a Dios, cree en su omnipotencia. Dios ha creado el mundo de la nada. Es el Señor de la historia. Gobierna todas las cosas y lo puede todo. Ciertamente es un misterio cómo emplea su omnipotencia. No es raro que las personas pregunten: ¿Dónde estaba Dios? A través del profeta Isaías Dios nos dice: «Porque mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos» (Is 55,8). Con frecuencia la omnipotencia de Dios se muestra donde los hombres ya no esperan nada de ella. La impotencia del Viernes Santo fue el requisito de la Resurrección. -» 51,478,506-507

Amas a todos los seres y no aborreces nada de lo que hiciste; pues, si odiaras algo, no lo habrías creado. Sab 11,24

41 ¿Las ciencias naturales hacen innecesario al Creador?

No. La frase «Dios ha creado el mundo» no es una afirmación ya superada de las ciencias naturales. Se trata de una afirmación teológica, es decir, una afirmación sobre el sentido (theos = Dios, logos = sentido) y el origen divino de las cosas. [282-289]

El relato de la Creación no es un modelo explicativo del principio del mundo. «Dios ha creado el mundo» es una afirmación teológica sobre la relación del mundo con Dios. Dios ha querido que exista el mundo; él lo acompaña y lo llevará a plenitud. Ser creadas es una cualidad permanente en las cosas y una verdad elemental acerca de ellas.

42 ¿Se puede estar convencido de la evolución y creer sin embargo en el Creador?

Sí. La fe está abierta a los descubrimientos e hipótesis de las ciencias naturales. [282-289]

La Teología no tiene competencia científico-natural; las ciencias naturales no tienen competencia teológica. Las ciencias naturales no pueden excluir de manera dogmática que en la creación haya procesos orientados a un fin; la fe, por el contrario, no puede definir cómo se producen estos procesos en el desarrollo de la naturaleza. Un cristiano puede aceptar la teoría de la evolución como un modelo explicativo útil, mientras no caiga en la herejía del evolucionismo, que ve al hombre como un producto casual de procesos biológicos. La EVOLUCIÓN supone que hay algo que puede desarrollarse. Pero con ello no se afirma nada acerca del origen de ese «algo». Tampoco las preguntas acerca del ser, la dignidad, la misión, el sentido y el porqué del mundo y de los hombres se pueden responder biológicamente. Así como el «evolucionismo» se inclina demasiado hacia un lado, el CREACIONISMO lo hace hacia el lado contrario. Los creacionistas toman los datos bíblicos (por ejemplo, la edad de la Tierra, la creación en seis días) ingenuamente al pie de la letra.

43 ¿Es el mundo un producto de la casualidad?

No. Es Dios, no la casualidad, la causa del mundo. El mundo, ni por su origen, ni por su orden interno y su finalidad, es el producto de factores que actúen «sin sentido». [295-301,317-318,320]

Los cristianos creen que pueden leer la escritura de Dios en su Creación. A los científicos que hablan de que la totalidad del mundo es un proceso casual, sin sentido y sin finalidad, les replicó beato Juan Pablo II en el año 1985: «Hablar de azar delante de un universo en el que existe tal complejidad en la organización de sus elementos y una intencionalidad tan maravillosa en su vida, sería igual a abandonar la búsqueda de una explicación del mundo como él se nos muestra. De hecho, sería equivalente a aceptar efectos sin causa. Supondría la abdicación de la razón humana, que renunciaría de este modo a pensar y a buscar una solución a los problemas».

EVOLUCIÓN (lat. evolutio = literalmente la apertura, el desarrollo): El crecimiento de la forma final de los organismos a través de millones de años. Desde el punto de vista cristiano, la evolución se da como la creación continua de Dios en los procesos naturales.

CREACIONISMO (del lat. creatio = creación): La idea de que Dios mismo creó directamente La tierra de una vez, como si el libro del Génesis fuera un acta de los hechos.

¿Y esto [La enorme precisión de los procesos en el Big Bang] dicen que ha surgido por casualidad? ¡Qué idea más absurda! WALTERTHIRRING (*1927, físico austríaco)

En ninguna cosa veo tu grandeza, mi Dios, como que donde quiera que te busco, te hallo. LOPE DE VEGA

Nosotros no somos el producto casual y sin sentido de la evolución. Cada uno de nosotros es el fruto de un pensamiento de Dios. Cada uno es deseado, es amado, es necesario. BENEDICTO XVI, 28.04.2005

¡Quién, a través de la observación y el contacto sensible con el maravilloso orden del universo conducido por la sabiduría divina, no es llevado a la admiración del constructor que todo lo ejecuta! NICOLÁS C0PÉRNIC0 (1473-1543, naturalista y astrónomo)

44 ¿Quién ha creado el mundo?

Dios solo, que existe ante todo más allá del tiempo y del espacio, ha creado el mundo de la nada y ha convocado al ser a todas las cosas. Todo lo que existe, depende de Dios y sólo perdura en el ser porque Dios quiere que exista. [290-292, 316]

La Creación del mundo es, por decirlo así, una «obra en común» del Dios trino. El Padre es el Creador, el todopoderoso. El Hijo es el sentido y el corazón del mundo: «Todo fue creado por él y para él» (Col 1,16). Sólo cuando conocemos a Jesucristo sabemos para qué es bueno el mundo, y comprendemos que el mundo avanza hacia una meta: la verdad, la bondad y la belleza del Señor. El Espíritu Santo mantiene todo unido; él es «quien da vida» (Jn 6,63).

45 ¿Las leyes de la naturaleza y las ordenaciones naturales también proceden de Dios?

Sí. También las leyes de la naturaleza y las ordenaciones naturales pertenecen a la Creación de Dios. [339, 346, 354]

El hombre no es una hoja en blanco. Está marcada por el orden y las leyes del ser que Dios ha inscrito en su Creación. Un cristiano no hace, sin más, «Lo que quiere». Sabe que se perjudica a sí mismo y a su entorno cuando niega las leyes naturales, usa de las cosas contra su orden interno y quiere ser más listo que Dios, quien Las creó. Sobrepasa la capacidad del hombre el pretender hacerse a sí mismo desde cero.

46 ¿Por qué el libro del Génesis describe la Creación como un trabajo de seis días?

En el símbolo de la semana laboral, que es coronada por un día de descanso (Gen 1,1-2,3), se expresa qué bien, qué hermosa y que sabiamente ordenada está la Creación. [337-342]

A partir de la simbología de un trabajo de seis días se pueden deducir principios importantes: 1. No hay nada que no haya sido llamado al ser por el Creador; 2. Todo lo que existe es bueno según su naturaleza; 3. También lo que se ha transformado en malo tiene un núcleo bueno; 4. Los seres y cosas creados son interdependientes y se complementan; 5. La Creación, en su orden y armonía, refleja la extraordinaria bondad y belleza de Dios; 6. En la Creación hay una jerarquía: el hombre está por encima del animal, el animal por encima de la planta, la planta por encima de la materia inerte; 7. La Creación está orientada a la gran fiesta final, cuando Cristo venga a buscar al mundo y Dios sea todo en todos.  362

Porque tú has creado el universo; porque por tu voluntad lo que no existía fue creado. Ap 4,11

Los árboles y las estrellas te enseñarán lo que nunca podrás aprender de los maestros. SAN BERNARDO DE CLARAVAL (1090-1153, segundo fundador de la orden cisterciense)

GÉNESIS (grieg. = origen, surgimiento): Primer libro de la Biblia, que, entre otras cosas, describe la creación del mundo y del hombre.

No creas que Dios quiere prohibirnos todo amor al mundo. No, debemos amarlo, porque todo a lo que Dios dio el ser es digno de nuestro amor. SANTA CATALINA DE SIENA (1347-1380, mística y Doctora de la Iglesia)

47 ¿Por qué descansó Dios en el séptimo día?

El descanso de Dios apunta a la consumación de la Creación, que está más allá de todo esfuerzo humano. [349]

Por mucho que el hombre trabajador sea el socio menor de su Creador (Gen 2,15), tanto menos puede él salvar la tierra mediante su esfuerzo. La meta de la Creación es «un nuevo cielo y una nueva tierra» (Is 65,17) mediante una redención que nos es concedida. Por eso el descanso dominical, que es un anticipo del descanso celestial, está por encima del trabajo que nos prepara para ello. -> 362

La gloria de Dios es el hombre vivo; y la vida del hombre es la visión de Dios. SANIRENEO DE LYON

Quien te ha hecho sabe también lo que quiere hacer contigo. SAN AGUSTÍN

48 ¿Para qué ha creado Dios el mundo?

«El mundo ha sido creado para la gloria de Dios» (Concilio Vaticano I). [293-294, 319]

No hay ninguna otra razón para la Creación más que el amor. En ella se manifiesta la gloria y el honor de Dios. Alabar a Dios no quiere decir por eso aplaudir al Creador. El hombre no es un espectador de la obra de la Creación. Para él, «alabar» a Dios significa, juntamente con toda la Creación, aceptar la propia existencia con agradecimiento.  489

La confianza en la divina providencia es la fe firme y viva en que Dios nos puede ayudar y lo hará. Que nos puede ayudar es evidente, porque es omnipotente. Que nos ayudará es seguro, porque lo ha prometido en muchos lugares de la Sagrada Escritura y es fiel a todas sus promesas. BEATA TERESA DE CALCUTA

 La Providencia de Dios

 49 ¿Dirige Dios el mundo y también mi vida?

Sí, pero de un modo misterioso; Dios conduce todo por caminos que sólo él conoce, hacia su consumación. En ningún momento deja de su mano aquello que ha creado. [302-305]

Dios influye tanto en los grandes acontecimientos de la historia como en los pequeños acontecimientos de nuestra vida personal, sin que por ello quede recortada nuestra libertad y seamos únicamente marionetas de sus planes eternos. En Dios «vivimos, nos movemos y existimos» (Hch 17,28). Dios está en todo lo que nos sale al encuentro en las vicisitudes de la vida, también en los acontecimientos dolorosos y en las casualidades aparentemente sin sentido. Dios también quiere escribir derecho por medio de los renglones torcidos de nuestra vida. Todo lo que nos quita y lo que nos regala, aquello en lo que nos fortalece y en lo que nos prueba: lodo esto son designios y señales de su voluntad. 43

Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. Mt 10,30

50 ¿Qué papel juega el hombre en la providencia divina?

La consumación de la Creación a través de la providencia divina no sucede sin nuestra intervención. Dios nos invita a colaborar en la perfección de la Creación. [307-308]

El hombre puede rechazar la voluntad de Dios. Pero es mejor convertirse en un instrumento del amor divino. La Madre Teresa se esforzó toda su vida por pensar así: «Soy únicamente un pequeño lápiz en la mano de nuestro Señor. Él puede cortar o afilar el lápiz. Él puede escribir o dibujar lo que quiera y donde quiera. Si lo escrito o un dibujo es bueno, no valoramos el lápiz o el material empleado, sino a aquel que lo ha empleado». Si Dios actúa también con nosotros y a través nuestro, no debemos confundir nunca nuestros propios pensamientos, planes y actos con la acción de Dios. Dios no necesita nuestro trabajo como si a Dios le faltara algo sin él.

Lo que no estaba en mi plan, estaba en el plan de Dios. Y cada vez que me sucede algo así, tanto más viva se convierte dentro de mí la convicción de que —visto desde Dios— no existe La casualidad. SANTA EDIT STEIN (1891-1942, cristiana de origen judío, filósofa y carmelita, víctima de un campo de concentración)

Vio Dios todo lo que había hecho, y era muy bueno. Gen 1,31

51 Si Dios lo sabe todo, ¿por qué no impide entonces el mal?

«Dios permite el mal sólo para hacer surgir de él algo mejor» (Santo Tomás de Aquino). [309-314,324]

El mal en el mundo es un misterio oscuro y doloroso. El mismo Crucificado preguntó a su Padre: «Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» (Mt 27,46). Hay muchas cosas incomprensibles. Pero tenemos una certeza: Dios es totalmente bueno. Nunca puede ser el causante de algo malo. Dios creó el mundo bueno, pero éste no es aún perfecto. En medio de rebeliones violentas y de procesos dolorosos se desarrolla hasta su consumación definitiva. De este modo se puede situar mejor lo que la Iglesia denomina el mal físico, por ejemplo, una minusvalía de nacimiento o una catástrofe natural. Por el contrario, los males morales vienen al mundo por el abuso de la libertad. El «infierno en la tierra» (niños soldado, ataques de terroristas suicidas, campos de concentración) es obra de los hombres la mayoría de las veces. Por eso la cuestión decisiva no es: «¿Cómo se puede creer en un Dios bueno cuando existe tanto mal?», sino: «¿Cómo podría un hombre con corazón y razón, soportar la vida en este mundo si no existiera Dios?». La Muerte y la Resurrección de Jesucristo nos muestran que el mal no tuvo la primera palabra y no tiene tampoco la última. Del peor de los males hizo Dios salir el bien absoluto. Creemos que en el Juicio Final Dios pondrá fin a toda injusticia. En la vida del mundo futuro el mal ya no tiene lugar y el dolor acabará. -» 40,286-287

Pues considero que los sufrimientos de ahora no se pueden comparar con la gloria que un día se nos manifestará. Rom 8,18

Ningún sufrimiento carece de sentido. Siempre se funda en la sabiduría de Dios. SANTO TOMÁS

Dios susurra en nuestras alegrías, habla en nuestra conciencia. Pero en nuestros dolores grita. Son su megáfono para despertar a un mundo que no oye. CLIVE STAPLES LEWIS (1898-1963, escritor inglés, autor de Las crónicas de Narnia)

Anhelamos la alegría del cielo, donde está Dios. Está en nuestro poder estar ya ahora con él en el cielo, ser felices con él justo en este momento. Pero ser felices con él ahora quiere decir: ayudar como él ayuda, dar como él da, servir como él sirve, salvar como él salva. Estar veinticuatro horas a su lado, encontrarlo en sus disfraces más terribles. Porque él ha dicho: «Todo lo que hagáis al más pequeño, me lo hacéis a mí». BEATA TERESA DE CALCUTA

El cielo y las criaturas divinas

52 ¿Qué es el cielo?

El cielo es el «medio» de Dios, la morada de los ángeles y los santos y la meta de la Creación. Con la expresión «cielo y tierra» designamos la totalidad de la realidad creada. [325-327]

El cielo no es un lugar en el universo. Es un estado en el más allá. El cielo está allí donde se cumple la voluntad de Dios sin ninguna resistencia. El cielo existe cuando se da la vida en su máxima intensidad y santidad —vida que no se puede encontrar como tal en la tierra—. Cuando con la ayuda de Dios vayamos algún día al cielo, entonces nos espera lo «que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que lo aman» (1 Cor 2,9) -> 158,285

La opción de vida del hombre se hace definitiva con la muerte. Su opción, que se ha fraguado en el transcurso de toda la vida.

53 ¿Qué es el infierno?

Nuestra fe llama «infierno» al estado de la separación eterna de Dios. Quien en la presencia de Dios ve con claridad el amor y sin embargo no lo acepta, se decide por este estado. [1033-1036]

Jesús, que conoce el infierno, dice que son «las tinieblas de fuera» (Mt 8,12). Expresado en nuestros conceptos es seguramente más frío que caliente. Con estremecimiento se adivina un estado de completo entumecimiento y de aislamiento desesperado de todo lo que podría aportar a la vida ayuda, alivio, alegría y consuelo. -> 161-162

Puede haber personas que han destruido totalmente en sí mismas el deseo de la verdad y la disponibilidad para el amor. [Entonces] la destrucción del bien sería irrevocable: esto es lo que se indica con la palabra «infierno». BENEDICTO XVI, Spe Salvi 45

54 ¿Qué son los ángeles?

Los ángeles son criaturas de Dios puramente espirituales, que tienen inteligencia y voluntad. No son corporales, son inmortales y normalmente no son visibles. Viven constantemente en la presencia de Dios y transmiten a los hombres la voluntad y la protección de Dios. [328-333, 350-351]

Un ángel, escribió el cardenal Joseph Ratzinger, es «como el pensamiento personal mediante el cual Dios se vuelve hacia mí». Al mismo tiempo los ángeles están completamente vueltos a su Creador. Arden en amor por él y le sirven noche y día. Nunca cesa su canto de alabanza. Los ángeles separados de Dios son llamados en la Sagrada Escritura diablos o demonios.

55 ¿Se pueden establecer relaciones con los ángeles?

Sí. Se puede pedir ayuda a los ángeles y solicitar su intercesión ante Dios. [334-336, 352]

Cada persona recibe de Dios un ángel custodio. Rezar al ángel de la guarda por uno mismo y por otros es bueno y sensato. Los ángeles también se pueden hacer perceptibles por su cuenta en la vida de un cristiano, por ejemplo como portadores de una noticia o como acompañantes que ayudan. La fe no tiene nada que ver con los falsos ángeles del esoterismo.

Jesús ha venido para decirnos que quiere tenernos a todos en el paraíso y que el infierno, de lo que se habla poco en nuestro tiempo, existe y es eterno para todos los que cierren su corazón a su amor. BENEDICTO XVI, 08.05.2007

Porque a sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en sus caminos. Te llevará en sus palmas, para que tu pie no tropiece en la piedra.

Cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducirlo a la vida. SAN BASILIO MAGNO (ca. 330-379, Padre de la Iglesia)

El hombre no es ni ángel ni animal, y la desgracia hace que quien quiere hacer de él un ángel hace de él un animal. BLAISE PASCAL

Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado. ¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él, el ser humano para mirar por él? Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad. Sal 8,4-6

Todas las criaturas de la tierra sienten como nosotros. Todas las criaturas aspiran como nosotros a la felicidad. Todas las criaturas de la tierra aman, sufren y mueren como nosotros, por eso son obra del Creador todopoderoso equiparables a nosotros, nuestros hermanos. SAN FRANCISCO DE ASÍS

La criatura hombre

56 ¿Tiene el hombre una posición privilegiada en la Creación?

Sí. El hombre es la cumbre de la Creación, porque Dios lo creó a su imagen (Gen 1,27). [343-344, 353]

La creación del hombre se distingue claramente de la creación de los demás seres vivos. El hombre es persona, es decir, puede decidir, con su voluntad y su inteligencia, a favor o en contra del amor.

57 ¿Cómo se debe comportar el hombre con los animales y otras criaturas?

El hombre debe honrar al Creador en las criaturas y tratarlas con cuidado y responsabilidad. Los hombres, los animales y las plantas tienen el mismo Creador, que por amor los llamó a la existencia. Por ello el amor a los animales es profundamente humano. [344, 354]

Si bien le está permitido al hombre aprovechar y comer plantas y animales, no le está permitido, sin embargo, torturar a los animales o mantenerlos de forma impropia a su especie. Esto contradice la dignidad de la Creación tanto como la explotación de la tierra a causa de una codicia ciega.

Ya que el amor es de Dios y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. 1ª Jn 4,7

58 ¿Qué quiere decir que el hombre ha sido creado «a imagen» de Dios?

A diferencia de los seres inanimados, de las plantas y de los animales, el hombre es una persona dotada de espíritu. Esta característica lo vincula más a Dios que a las demás criaturas visibles. [355-357, 380]

El hombre no es algo, sino alguien. Al igual que decimos que Dios es persona, también lo decimos del hombre. Un hombre puede pensar más allá de su horizonte inmediato y evaluar toda la amplitud del ser; puede incluso conocerse a sí mismo con una distancia crítica y trabajar en sí mismo; puede percibir a otros como personas, captar su dignidad y amarlos. Entre todas las criaturas visibles, sólo el hombre es capaz de «conocer y amar a su Creador» (Concilio Vaticano II , Gaudium etSpes [GS] 12,3). El hombre está destinado a vivir en amistad con él (Jn 15,15).

59 ¿Para qué ha creado Dios al hombre?

Dios ha hecho todo para el hombre. Pero al hombre, la «única criatura querida por Dios por sí misma» (GS), lo ha creado para que sea eternamente feliz. Y esto lo alcanza conociendo a Dios, amándole, sirviéndole y viviendo con agradecimiento a su Creador. [358]

El agradecimiento es amor reconocido. Quien es agradecido se dirige libremente al autor del bien y entra en una relación nueva y más profunda con él. Dios quiere que conozcamos su amor y que vivamos ya desde ahora toda nuestra vida en relación con él. Esta relación dura eternamente.

Reconócete como imagen de Dios y avergüénzate de haberla cubierto con una imagen ajena. SAN BERNARDO DE CLARAVAL

Si la única oración que pronunciaras en tu vida consistiera en un «Te doy las gracias», sería ya suficiente. MAESTRO ECKHART (ca. 1260-1328, dominico, místico)

Por la mayor parte los que reciben son inferiores a los que dan, y así es Dios sobre todos, porque es dador sobre todos, y no pueden corresponder las dádivas del hombre a las de Dios con igualdad, por infinita distancia, y esta estrecheza y cortedad en cierto modo La suple el agradecimiento. MIGUEL DE CERVANTES (1547-1616, escritor español)

Él es imagen del Dios invisible, primogénito de toda criatura [...] todo fue creado por él y para él. Col 1,15.16b

«Ecce homo!» (Jn 19,5: «He aquí al hombre») Con estas palabras presentó Pilato a Jesús, torturado y coronado con una corona de espinas, al pueblo.

Se hizo lo que somos, para poder hacer de nosotros lo que él es. SAN ATANASIODE ALEJANDRÍA (ca. 295-373, Padre de la Iglesia)

Sé voz de quien no tiene voz, defensor del hombre desvalido. Prov 31,8

En el dormir vuestra merced, digo —y aun mando—que no sean menos de seis horas. Mire que es menester, los que hemos ya edad, llevar estos cuerpos para que no derroquen el espíritu, que es terrible trabajo. SANTA TERESA DE JESÚS (1515-1582, mística española y Doctora de la Iglesia)

 60 ¿Por qué es Jesucristo el modelo mayor para el mundo?

Jesucristo es único, porque él no sólo nos muestra la verdadera esencia de Dios, sino el verdadero ideal del hombre. [358-359,381]

Jesús fue mucho más que un hombre ideal. Incluso las personas aparentemente ideales son pecadoras. Por eso ningún hombre puede ser la medida del hombre. Pero Jesús no tenía pecado. Qué significa ser hombre y qué hace al hombre eternamente digno de amor, en el sentido literal de la palabra, lo conocemos sólo en Jesucristo, que «ha sido probado en todo, como nosotros, menos en el pecado» (Heb 4,15b). Jesús, el Hijo de Dios, es el hombre real y verdadero. En él conocemos cómo ha querido Dios al hombre.

61 ¿En qué consiste la igualdad de todos los hombres?

Todos los hombres son iguales porque tienen el mismo origen en el único amor creador de Dios. Todos los hombres tienen en Jesús su salvador. Todos los hombres están destinados a encontrar su felicidad y su bienaventuranza eterna en Dios. [360-361]

Por ello todos los hombres son hermanos y hermanas. Los cristianos no sólo deben ser solidarios con otros cristianos, sino con todos los hombres y oponerse enérgicamente a divisiones racistas, sexistas y económicas de la única familia humana. -» 280,517

62 ¿Qué es el alma?

El alma es lo que hace a cada hombre ser hombre: su principio vital espiritual, lo más íntimo de su ser. El alma es la causa de que el cuerpo material sea un cuerpo humano vivo. Por el alma el hombre es el ser que puede decir «Yo» y existe ante Dios como individuo inconfundible. [362-365, 382]

Los hombres son seres corporales y espirituales. El espíritu del hombre es más que una función del cuerpo y no se puede explicar a partir de la constitución material del hombre. La razón nos dice: Tiene que existir un principio espiritual que, unido al cuerpo, no sea, sin embargo, idéntico a éste. Lo llamamos «alma». Aunque el alma no se puede «probar» de modo científico, no se puede comprender al hombre como ser espiritual sin suponer este principio espiritual del hombre, que excede a la materia. -> 153-154, 163

63 ¿De dónde procede el alma del hombre?

El alma humana es creada directamente por Dios y no «producida» por los padres. [366-368, 382]

El alma del hombre no puede ser ni el producto de un desarrollo evolutivo ni el resultado de la unión genética del padre y de la madre. El misterio de que con cada hombre viene al mundo una persona espiritual única, lo expresa la Iglesia diciendo: Dios le da un alma, que no muere, aun cuando el hombre pierda su cuerpo en la muerte para volverlo a encontrar en la resurrección. Decir: «Tengo alma», significa: Dios no sólo me ha creado como ser, sino como persona y me ha llamado a una relación con él que no tiene fin.

El hombre es realmente él mismo cuando cuerpo y alma forman una unidad íntima [...]. Si el hombre pretendiera ser sólo espíritu y quisiera rechazarla carne como si fuera una herencia meramente animal, espíritu y cuerpo perderían su dignidad. Si, por el contrario, repudia el espíritu y por tanto considera la materia, el cuerpo, como una realidad exclusiva, malogra igualmente su grandeza. BENEDICTO XVI, Deus Caritas est

El hombre está unido a todos los seres vivos por su origen terreno, pero sólo es hombre por su alma «insuflada» por Dios. Esto le concede su dignidad inconfundible, pero también su excepcional responsabilidad. CARDENALCHRISTOPH SCHONBORN (*1945, arzobispo de Viena)

Tú, Rey del cielo, que mi amor procuras/ serás el centro de las ansias mías/de aquel eterno bien prendas seguras. LOPE DE VEGA

Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y mujer Los creó. Gen 1,27

No es bueno que el hombre esté solo; voy a hacerle a alguien como él, que le ayude. Es la mujer del hombre lo más bueno, su vida suele ser y su regalo... LOPE DE VEGA

64 ¿Por qué ha creado Dios al hombre como varón y mujer?

Dios, que es amor y el prototipo de comunión, ha creado al hombre como varón y mujer para que conjuntamente sean imagen de su esencia. [369-373, 383]

Dios ha hecho al hombre de modo que sea varón o mujer y anhele la plenitud y la totalidad en el encuentro con el otro sexo. Los hombres y las mujeres tienen absolutamente la misma dignidad, pero expresan en el desarrollo creativo de su ser varón o mujer diferentes aspectos de la perfección de Dios. Dios no es varón ni mujer, pero se ha revelado como padre (Le 6,36) y como madre (Is 66,13). En el amor del varón y la mujer, especialmente en la comunión del matrimonio, donde varón y mujer se hacen «una sola carne» (Gen 2,24), los hombres pueden intuir algo de la felicidad de la unión con Dios, en la que cada hombre encuentra su plenitud definitiva. Así como el amor de Dios es fiel, también el amor del varón y la mujer busca ser fiel; y este amor es creador al modo de Dios, porque del matrimonio brota nueva vida. -* 260,400-401,416-417

Leemos además que el hombre no puede existir «solo» (cf. Gen 2,18); puede existir solamente como «unidad de los dos» y, por consiguiente, en relación con otra persona humana. Se trata de una relación recíproca, del hombre con la mujer y de la mujer con el hombre. Ser persona a imagen y semejanza de Dios comporta también existir en relación al otro «yo». Esto es preludio de la definitiva autorrevelación de Dios, Uno y Trino: unidad viviente en la comunión del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. BEATO JUAN PABLO I I (1920-2005, primer Papa del este de Europa, iniciador de las Jornadas Mundiales de la Juventud; tuvo un papel destacado en la caída del bloque oriental). Carta apostólica Muliehs dignitatem

 65 ¿Qué pasa con las personas que tienen tendencias homosexuales?

La Iglesia cree que el hombre y la mujer, en el orden de la Creación, están hechos con necesidad de complementarse y para la relación recíproca, para que puedan dar la vida a sus hijos. Por eso la Iglesia no puede aprobar las prácticas homosexuales. Pero los cristianos deben respeto y amor a todos los hombres, con independencia de su orientación sexual, porque todos los hombres son respetados y amados por Dios. [2358-2359]

No hay ningún hombre sobre la tierra que no proceda de la unión de hombre y mujer. Por ello para algunas personas con tendencia homosexual es una experiencia dolorosa no sentirse atraídos eróticamente hacia el otro sexo y tener que echar en falta la fecundidad corporal de su unión, como corresponde en realidad a la naturaleza del hombre y al orden divino de la Creación. Sin embargo Dios llama con frecuencia a sí por caminos poco comunes: una carencia, una pérdida o una herida —aceptada V consentida— pueden convertirse en el trampolín para lanzarse a los brazos de Dios; de ese Dios que todo lo hace bien y a quien descubrimos aún más grande en la Redención que en la Creación.  415

66 ¿Estaba en el plan de Dios que los hombres sufrieran y murieran?

Dios no quiere que los hombres sufran y mueran. La idea original de Dios para el hombre era el paraíso: la vida para siempre y la paz entre Dios, el hombre y su entorno, entre el hombre y la mujer. [374-379, 384, 400]

A veces sentimos cómo debería ser la vida, cómo deberíamos ser nosotros, pero de hecho vivimos en la discordia con nosotros mismos, estamos determinados por el miedo y por pasiones incontroladas y hemos perdido la armonía original con el mundo y en último término con Dios. En la Sagrada Escritura se expresa la experiencia de esta alienación en el relato del «pecado original». Adán y Eva tuvieron que abandonar el paraíso, en el que vivían en armonía consigo mismos y con Dios, porque se introdujo el pecado. La fatiga del trabajo, el sufrimiento, la mortalidad y la tentación ante el pecado son señales de la pérdida del paraíso.

El hombre caído

67 ¿Qué es el pecado?

En el fondo el pecado es el rechazo de Dios y la negativa a aceptar su amor. Esto se muestra en el desprecio de sus mandamientos. [385-390]

El pecado es más que un comportamiento incorrecto; tampoco es una debilidad psíquica. En lo más hondo de su ser, todo rechazo o destrucción de algo bueno es el rechazo del Bien por excelencia, el rechazo de Dios. En su dimensión más honda y terrible, el pecado es la separación de Dios y con ello la separación de la fuente de la vida. Por eso también la muerte es la consecuencia del pecado. Solamente en Jesús comprendemos la inconmensurable dimensión del pecado: Jesús sufrió el rechazo de Dios en su propio cuerpo. Tomó sobre sí la violencia mortal del pecado, para que no nos toque a nosotros. Para ello tenemos la palabra Redención. -» 224-237, 315-318, 348-468

Hemos perdido el paraíso, pero hemos recibido el cielo, por eso la ganancia es mayor que la pérdida. SAN JUAN CRISÓSTOMO (349/350-407, Doctor de la Iglesia)

¿Dónde pondré Señor, mis tristes ojos, que no vea tu poder divino y santo?/ [...]/ allí hallo tus brazos ocupados/ más en sufrir que en castigar pecados. FRANCISCO DE QUEVEDO (1580-1645, político y escritor español)

Oh Dios, separarse de ti quiere decir caer. Dirigirse a ti quiere decir levantarse. Permanecer en ti es tener un apoyo seguro. SAN AGUSTÍN

Pero, donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia. Rom 5,20b

Lo peor no es cometer crímenes, sino no haber realizado el bien que se podría haber hecho. Es el pecado de omisión, que no es más que la falta de amor, y nadie se acusa de esto. LÉON BLOY (1846-1917, escritor francés)

La serpiente replicó a la mujer: [...] el día en que comáis de él, se os abrirán los ojos y seréis como Diosen el conocimiento del bien y el mal. Gen 3,4-5

Un comportamiento moral hacia el mundo sólo es posible y conveniente cuando se asume la porquería de la vida, la complicidad en la muerte y en la vida, en una palabra, todo el pecado original, y se renuncia a ver siempre la culpa en los demás. HERMANN HESSE (1877-1962, escritor alemán)

68 ¿Pecado original? ¿Y qué tenemos que ver nosotros con el pecado original de Adán y Eva?

El pecado en sentido propio es una culpa de la que hay que responder personalmente. El término «pecado original» no se refiere por tanto a un pecado personal, sino al estado caído de la humanidad en el que nace cada individuo antes de pecar por decisión propia. [388-389, 402-404]

Por pecado original, dice Benedicto XVI, tenemos que entender que «todos llevamos dentro de nosotros una gota del veneno de ese modo de pensar reflejado en las imágenes del libro del GÉNESIS. Esta gota de veneno la llamamos pecado original. [...] El hombre no se fía de Dios. Tentado por las palabras de la serpiente, abriga la sospecha de que Dios [...] es un competidor que limita nuestra libertad, y que sólo seremos plenamente seres humanos cuando lo dejemos de lado; es decir, que sólo de este modo podemos realizar plenamente nuestra libertad. [...] El hombre no quiere recibir de Dios su existencia y la plenitud de su vida. [...] Al hacer esto, se fía de la mentira más que de la verdad, y así se hunde con su vida en el vacío, en la muerte» (Benedicto XVI, 8.12.2005).

69 ¿Estamos obligados a pecar por el pecado original?

No. Pero el hombre está profundamente herido por el pecado original y tiende a pecar. Sin embargo, con la ayuda de Dios, es capaz de hacer el bien. [405]

No deberíamos pecar en ningún caso. Pero, de hecho, pecamos una y otra vez, porque somos débiles, ignorantes y caemos en la tentación. Por lo demás, un pecado a la fuerza no sería tal pecado, porque el pecado implica siempre la decisión libre.

70 ¿Cómo nos saca Dios del remolino del mal?

Dios no se limita a contemplar cómo el hombre se destruye cada vez más a sí mismo y a la creación a través de la reacción en cadena del pecado. Nos envía a Jesucristo, el Salvador y Redentor, que nos arranca del poder del pecado. [410-412,420-421]

«Nadie me puede ayudar»: esta formulación de la experiencia humana ya no es válida. Llegue a donde llegue el hombre a través de sus pecados, hasta allí ha enviado Dios Padre a su Hijo. La consecuencia del pecado es la muerte (cf. Rom 6,23). La consecuencia del pecado es sin embargo también la maravillosa solidaridad de Dios, que nos envía a Jesús como amigo y salvador. Por eso al pecado original se le llama también felix culpa: «Oh feliz culpa que mereció tal redentor» (Liturgia de la Vigilia Pascual)

Cuando las manos de Cristo fueron clavadas en la Cruz, él clavó también allí nuestros pecados. SAN BERNARDO DE CLARAVAL

Mas ya vuelvo a buscarte, y tan contento,/ que me dan para hallarte noche y día,/ mis ojos mar y mis suspiros viento. LOPE DE VEGA

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