Cuarenta frases «chestertonianas» muy divertidas y aleccionadoras
Como un forofo desquiciado que soy de Chesterton, he escrito una floresta de frases inspirado en su cautivador estilo aforístico.
Chesterton es inspiración para muchas cosas, también para escribir frases en su estilo y espíritu.
Como un forofo desquiciado que soy de G.K. Chesterton (por no decir un ‘friki’ de tomo y lomo), he escrito una floresta de frases inspirado en su cautivador estilo aforístico; aunque de manera un tanto malograda, huelga decir.
También he de reconocer que me he servido del ingenio epigramático propio de Oscar Wilde, donaire o gracejo al que, si le estampas tu sello católico, te acaba conduciendo irremisiblemente hacia Gilbert Keith Chesterton (así pues, escasas modificaciones he podido incorporar).
Dicho esto, procedo a mostraros la última remesa de aforismos de mi autoría:
- Dicen que vivimos en una sociedad irreligiosa; pues todos los relativistas que he conocido necesitan tergiversar las palabras de Jesucristo o del Santo Padre.
- Jesucristo es la persona más reivindicada de la historia; los cristianos le queremos por lo que es; otros credos religiosos, por ser un profeta; y los relativistas, con el objetivo de justificar sus pecados.
- Las dos grandes religiones del mundo giran en torno a Jesucristo; porque el cristianismo consiste en adorar su divinidad; y el arrianismo, en rechazarla, pero sin dejar de reivindicar a Jesús como hombre.
- Los relativistas se hacen tantísimas preguntas que se acaban olvidando de que también existen las respuestas.
- Las Sagradas Escrituras atesoran lo que todo buen escritor anhela: que sus textos sean comprendidos por cualquiera, pero que casi nadie sea capaz de comprenderlos en su profundidad.
- El ateísmo apenas existe: todos los ateos que he conocido son paganos.
- La modernidad no ha matado a Dios; ha endiosado tanto su creación que se ha olvidado de Quién es su creador.
- La Tradición católica es eternamente joven, porque es la única que perdura en el tiempo.
- Los católicos somos las personas menos religiosas de nuestro tiempo: creemos en un solo Dios, no en miles (como ‘el karma’, ‘la suerte’, ‘la media naranja’, ‘la madre naturaleza’, ‘el creer es poder’, etcétera).
- Mientras los cristianos condenamos los pecados de la carne, los hedonistas renuncian a comer carne. No cabe duda de que el cristianismo es el nuevo hedonismo.
- Mientras el catolicismo te pide que te confieses delante de un sacerdote, el relativista te obliga a que lo hagas enfrente de un hipster.
- El libertinaje es la antesala del totalitarismo; al igual que el relativismo es la estación anterior del puritanismo.
- Defino la libertad como la capacidad de elegir más el hecho de elegir bien; si eligiésemos bien, pero sin capacidad de elegir, hablaríamos de liberticidio; si fuésemos capaces de elegir, pero realizásemos una mala elección, caeríamos en el libertinaje.
- El libertinaje es una esclavitud elegida libremente; prueba de ello es que todos los adictos querríamos liberarnos de nuestras adicciones.
- Si el liberticida empieza esclavizando a los demás para terminar esclavizándose a sí mismo, el libertino comienza esclavizándose a sí mismo para acabar esclavizando a los demás.
- Primero, agitan a las masas contra el sistema (entropía); después, te ofrecen como solución un paraíso en la tierra (utopía); para terminar por instaurar un infierno terrenal (distopía).
- No hay nadie menos moralista que un católico bien formado; porque moraliza sobre lo objetivo (que es menos), mientras que el relativista moraliza sobre lo subjetivo (que es más).
- Mientras un católico bien formado objetiva lo objetivo y ‘subjetiviza’ lo subjetivo, el relativista objetiva lo subjetivo y ‘subjetiviza’ lo objetivo; lo que le termina volviendo más objetivista, luego más dogmático.
- Si la razón sin fe es prosa, fe y razón son poesía.
- La razón -reconciliada con la fe- es como un cohete: está hecha para volar por encima de sí misma, pero dentro de sí misma, a través de sí misma y sin renunciar a sí misma.
- La fe no nubla la razón: amplía los horizontes de su mirada.
- La fe es la supra-razón, véase la racionalidad llevada a un estadio superior.
- Cuando la razón se vuelve fría, la fe la descongela.
- El catolicismo es el ‘ismo’ del ‘anti-ismo’; puesto que los matiza todos y no se casa con ninguno.
- Resulta conveniente sustituir el ‘ismo’ del optimismo por la esperanza; y el del pesimismo, por la precaución.
- Si Aristóteles fue el filósofo precristiano más reticente a los ‘ismos’, Santo Tomás de Aquino es el gran prolongador de su obra
- ¿Qué pasaría si resucitásemos a Santo Tomás de Aquino y le trajésemos a la época actual? Que nos toparíamos con la persona más normal del mundo.
- Cuando la gente me aplaude por decir algo profundo y sensato, siempre me ocurre lo mismo: me lo ha dicho antes un buen sacerdote.
- No es broma: los buenos sacerdotes son las personas menos fanáticas, más prudentes y equilibradas que he conocido.
- Los católicos devotos decimos un sinfín de tonterías; menos mal que están los buenos sacerdotes para corregirlas; a pesar de que los malvados redoblen la estupidez.
- No todas las correcciones nos hacen más imperfectos, porque, muchas veces, le corrigen a uno por sus virtudes.
- Recuerdo que, una vez, le corrigieron a un profesor por “hacer pensar” a sus alumnos: una prueba adicional de que, muchas veces, le corrigen a uno por sus virtudes.
- Una vez, me dijeron que tenía que corregir mi moralismo. ¿A causa de qué? Por negarme a robar en una tienda.
- Todos venimos al mundo a través de una comunidad trinitaria (un hombre, una mujer y el amor sellado entre ambos); así pues, la religión católica es la que mejor se mimetiza con la naturaleza humana, al ser la única que reconoce que ha dado origen a todo un Dios Trinitario (Padre, Hijo y Espíritu Santo).
- No hay nada más útil que lo verdaderamente inútil: la necesidad de dormir durante un tercio de nuestra vida es una prueba flagrante de ello; y lo que hacemos en nuestro tiempo de ocio es lo que mejor define nuestra personalidad.
- Si desaprovechar ocho horas de nuestro tiempo encima de una cama es lo que nos mantiene dieciséis horas despiertos, ¡cómo de vivos estaríamos! Si perdiésemos un minuto de nuestro día en preguntarle a Dios: ¿qué quieres de mí? Porque no hay nada más útil que la inutilidad bien aprovechada.
- Cuanto mayor sea el pecado y el pecador, antes querrá Dios recibirle en el confesionario.
- El amor a Dios es lo más importante, pero ha de forjarse antes en la fe y en la esperanza; la razón prevalece sobre los sentidos, pero las personas filtramos previamente a través de éstos; y la comunión es lo que más nos une al Señor, pero hemos de recibirla después de haber pasado por el confesionario.
- Así termina El jugador, la célebre novela de Fiódor Dostoievski: un ludópata y endeudado protagonista que decide cambiar su vida en menos de una hora. Justo después de leer dicha reflexión, decidí hacer lo mismo: ¡y le di un sí al Señor!
- La conducta de muchos católicos me hace plantearme el ateísmo, pero cuando veo la de sus detractores, me reconvierto con una fe capaz de mover montañas.
Si quieres pasar un buen rato -todos los días- con las nuevas frases que iré publicando, te invito a seguir mi cuenta de aforismos en Instagram, a la que he bautizado con el apelativo de @frasesmedievales.