Religión en Libertad

«Dios es el 'socio' que pongo primero en la mesa», dice su creador

Altare, la marca con «fe, estilo y propósito» que anima a vestir como un acto de pertenencia a Dios

"La ropa, para mí, no es un disfraz, es un recordatorio silencioso de a Quién perteneces", dice Tortosa.ig/@altarebrand

Publicado por

Creado:

Actualizado:

"Altare nace para vestir lo eterno, sin disfraces ni complejos. Hacemos prendas que no se guardan en un cajón: se llevan puestas como se lleva la fe, a plena luz. Moda con raíz católica para quiénes se niegan a vivir disfrazados de lo que no son".

"En un mundo que aplaude la tibieza, nosotros diseñamos ropa que arde. Altare no es solo una marca de ropa, es un movimiento para quienes saben que cada prenda puede ser oración. Aquí no vendemos camisetas: Vendemos mensajes que se ponen sobre la piel. Cada sudadera, cada camiseta, cada detalle, es una declaración silenciosa (o no tanto)", así se presenta la marca de ropa Altare en su página web.

Un bello proyecto juvenil y católico que está dirigido por Pablo Tortosa, con el que acaba de hablar ReligiónEnLibertad:

-¿Cómo nació la idea de crear una marca de ropa con inspiración cristiana? ¿qué os motivó a unir la moda con la fe?

-Nació de mi propia experiencia: en octubre de 2023 empecé a vivir la fe de verdad y no encontré ropa sobria y elegante que la expresara sin exageraciones. Vi un hueco entre la moda clásica y el testimonio cotidiano. Me motivó la idea de normalizar el vestir la fe con buen gusto.

-¿Quiénes sois los creadores y cómo os conocisteis?

-El impulso inicial es mío, tengo la suerte de contar con un entorno muy favorable familiar y social que me apoya y me ayuda en las decisiones importantes para contrastar opiniones. Sobre todo mis primos Alejandro, Cristina, Andrea y Rosa, ellos llevan más tiempo que yo siguiendo a Dios y me ayudan a ir siempre por el buen camino. Pero si no hubiera sido por Espíritu Santo, esto no estaría saliendo adelante.

-¿Cuál fue el momento en el que dijiste: "vamos a hacerlo realidad"?

-En 2025, durante mi Erasmus. Después de rezarlo, bocetar, pedir opiniones sinceras y ver que había demanda real, entendí que tocaba pasar de la idea a la acción con micro-lotes y mucha reinversión.

-¿Por qué elegir este nombre para la marca y qué significado tiene?

-"Altare" significa altar: lugar de encuentro con Dios. La ropa, para mí, no es un disfraz, es un recordatorio silencioso de a Quién perteneces. "Brand" solo indica la marca Nuestra visión: piezas atemporales para vestir lo eterno con naturalidad.

-¿Qué mensaje buscáis transmitir a través de los diseños?

-Valentía serena, esperanza y belleza sobria. Frases con fondo, tipografía cuidada y simbolismo sutil que invitan a vivir mejor, no a gritar más.

-¿Cómo equilibrar lo estético con lo espiritual en las prendas?

-Primero diseño: cortes clásicos, paleta sobria y calidad en materiales. Luego el mensaje: claro, pero discreto. Si la prenda funciona estéticamente, el símbolo o la frase suma; no compite.

-¿De qué manera la fe influye en las decisiones creativas y empresariales?

-En todo. Se nota en la elección de mensajes, en la preferencia por lo duradero frente a lo efímero y en cómo crecemos: sin prisas y reinvirtiendo para mejorar. Dios es el "socio" que pongo primero en la mesa.

-¿Cómo es el proceso de diseño? ¿os inspiráis en pasajes bíblicos, símbolos o experiencias personales?

-Partimos de un concepto (virtud, pasaje, cita), exploramos tipografías y composición, prototipamos y probamos en físico. Hay inspiración bíblica, simbólica (cruz discreta) y vivencial: conversaciones reales, oraciones, momentos de luz.

-¿A qué dificultades os enfrentáis al lanzar una marca con identidad cristiana?

-A veces hay prejuicios por ambos lados: para algunos es "demasiado" y para otros "demasiado sutil". La clave es mantener el rumbo: poco y bueno, respeto por todos y coherencia en el mensaje.

-¿Cómo ha sido la recepción del público, tanto creyente como no creyente?

-Desde el principio recibí dos cosas a la vez: mucho apoyo y, también, críticas y burlas desde sectores ateos. Con el tiempo ese ruido se fue apagando, pero apareció otra resistencia desde dentro: una parte del mundo cristiano que sentía que "jugábamos con la fe". Quiero ser claro: no jugamos con la fe ni la comercializamos. La fe no es un producto; es el centro. La ropa es solo un medio humilde para recordarla en lo cotidiano. Por eso cuidamos los diseños, evitamos la estridencia y trabajamos con calidad y respeto: el mensaje nunca se subordina a la moda; la moda se pone al servicio del mensaje.

»Con el paso de los meses, esas críticas también se calmaron y hoy recibo a diario una oleada inmensa de mensajes de ánimo: testimonios de gente que se atreve a vestirse con sobriedad y a hablar de Cristo con naturalidad. Esa acogida, tanto de creyentes como de personas que simplemente valoran el diseño, nos confirma que el buen gusto puede ser un puente.

-¿Qué soñáis para la marca en los próximos años?

-Si es voluntad de Dios, seguir creciendo con calma, profundizar en la calidad y abrir cápsulas ligadas a tiempos litúrgicos. Explorar accesorios (tote bags, pulseras, carteras) y pop-ups muy cuidados. Mantener la misión por encima de la prisa.

-¿Creéis que la moda puede ser una herramienta de evangelización? ¿por qué?

-Sí. Porque abre conversaciones que un discurso no abriría. Una prenda bien diseñada puede sembrar una pregunta, un recuerdo o una curiosidad que conduce al Encuentro.

-¿Qué consejo le daríais a otros jóvenes que quieren emprender desde su fe?

-Reza, empieza pequeño y sé coherente. Rodéate de gente que te diga la verdad, elige calidad antes que ruido y reinvierte. No corras detrás de la tendencia: construye algo que puedas mirar a los ojos dentro de diez años. Y recuerda quién es tu mejor socio.

Suscríbete

y recibe nuestras noticias directamente