Los cristianos en la guerra, contra «la venganza y el odio»: entrevista al Custodio de Tierra Santa
Francesco Ielpo, desde la Custodia de Tierra Santa, pide generosidad a los católicos del mundo en la colecta de Viernes Santo.
Fray Francesco Ielpo, Custodio de Tierra Santa, en Asís, en la Cuaresma de 2026
Francesco Ielpo, franciscano italiano de 55 años, es desde 2024 el Custodio de Tierra Santa, sucesor en esa tarea de fray Francesco Patton, que la ejerció 9 años. Mientras desde el 28 de febrero caen bombas y misiles por buena parte de Oriente Medio (los lanzan Israel, Estados Unidos, Irán y sus grupos satélites), asegura a la agencia misionera AsiaNews que los cristianos de Tierra Santa "no se rinden ante la lógica de la violencia, la venganza o el odio", que ellos son "puntos de luz" en la oscuridad.
Explica que en Israel y Palestina "desde el 28 de febrero tenemos escuelas cerradas y educación a distancia, con todo lo que esto implica. Porque no todas las familias pueden hacerlo, no todas tienen las herramientas adecuadas, incluso teniendo varios hijos y recursos limitados. Luego están las repercusiones en la economía, que, además, ya se había visto gravemente afectada por estos años de conflicto [en Gaza] y por la pandemia [de Covid-19] antes de eso. Una economía, hablando específicamente de los cristianos, que depende principalmente del turismo religioso y que mostraba tímidas señales de recuperación. Ahora se avecina un regreso al abismo, con enormes consecuencias para la interacción y la participación social".
También destaca "el sufrimiento de no poder experimentar plenamente los ritos religiosos". "Las restricciones son fuente de fatiga, frustración y desaliento. Las consecuencias son generalizadas, empezando por la psicológica", apunta.
"Hoy, la Pascua es una perpetuación del Viernes Santo, de la Pasión. El clima está marcado por la incertidumbre sobre el futuro. Y también por el cansancio", insiste.
Fray Francesco Ielpo, Custodio de Tierra Santa, en el rezo del Via Crucis en Jerusalén en Cuaresma de 2026
Muy cansados, pero con fe y esperanza
Los cristianos de Tierra Santa, considerados "piedras vivas" de la fe, "conservan un gran deseo de permanecer en su tierra, de vivir en paz y criar a sus hijos en un entorno sereno. De ahí la sensación generalizada de cansancio, pues la guerra genera una tensión realmente intensa y, sin duda, no es el entorno ideal para la crianza de los hijos".
Los franciscanos siempre piden a los cristianos del mundo entero ayudar a sus hermanos de Tierra Santa. "Los cristianos aquí mantienen una gran esperanza, alimentada por la fe, que a su vez se nutre de la cercanía y el apoyo mutuo, al no sentirse abandonados por los cristianos de todo el mundo. Juntos, podemos sobrellevar esta nueva cruz", añade.
Escuelas e iniciativas de perdón
Los franciscanos y las escuelas del Patriarcado latino se van a esforzar en seguir trabajando con los niños y jóvenes. "El 22 de marzo, por ejemplo, estuve en Belén para la inauguración de un nuevo gimnasio, un nuevo centro deportivo y recreativo para la juventud de la ciudad. Estos son también pequeños gestos que sirven para restaurar la esperanza, empezando por lugares que no solo son educativos, sino también espacios de encuentro, donde los jóvenes y, en general, las familias pueden reunirse".
Muchos en Tierra Santa creen y practican el perdón y la reconciliación. "Un ejemplo es el «Círculo de Padres» [que reúne a familias palestinas e israelíes que han perdido a seres queridos a causa del conflicto ], el más evidente, pero tenemos muchos otros. Cuando ves gente que no se rinde, que no se detiene ante la lógica del mal, que no cae en la trampa del odio, el resentimiento, el derramamiento de sangre... ¡todo esto es una fuente profética de esperanza!"
Franciscanos rezan en la capilla armenia del Santo Sepulcro, en la Cuaresma de 2026
Ser generosos en Viernes Santo con Tierra Santa
Anima a ser generosos en la Colecta por los Santos Lugares que suelen hacer las parroquias del mundo entero en Viernes Santo. "Beneficia no solo a la Custodia franciscana, sino a toda la Iglesia de Tierra Santa, permitiéndoles continuar su labor de ayuda directa. Apoya a parroquias, escuelas, organizaciones benéficas, centros de salud, el mantenimiento de santuarios y, sencillamente, el desarrollo de las actividades cristianas. Gracias a los fondos recaudados, será posible seguir proporcionando un salario digno a miles de familias que trabajan para la Iglesia y la Custodia".
Visitando Líbano, vigilando Cisjordania
Francesco Ielpo ha visitado estos días el sur del Líbano, que sufre bombardeos. "Vi una Iglesia que actuó de inmediato. Es realmente hermoso ver a la comunidad cristiana, a los diversos ritos católicos, trabajando para responder a esta emergencia. Pero también vi a cientos de miles de personas desplazadas viviendo en ciudades y pueblos. Se han habilitado cerca de 600 refugios, pero muchas personas aún no tienen acceso a ellos, mientras continúan los bombardeos".
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También le preocupa la situación en Cisjordania, "donde la situación es alarmante, especialmente por el silencio que rodea la violencia que se perpetúa de manera cada vez más violenta e injustificada. Estamos presenciando actos realmente graves contra personas, no solo cristianos, que simplemente quieren vivir en paz en su propia tierra y con su propio trabajo".
La oración cambia corazones
Como tantos cristianos, anima a perseverar en la oración. "Orar nos recuerda Quién es el verdadero guía de la historia y también nos ayuda a afrontar esta sensación de impotencia. Porque, ante tanta maldad, la pregunta que surge espontáneamente es: "¿Qué podemos hacer?". A veces no tenemos las herramientas, no sabemos qué hacer, pero la oración nos recuerda que la verdadera paz viene de lo alto, e incluso cuando no nos damos cuenta, ayuda a transformar los corazones. Y cuando los corazones de las personas cambian, la historia también cambia con el tiempo".