Escándalo inaudito en el Santo Sepulcro con la policía israelí: impiden celebrar al cardenal
La policía interceptó en la calle al cardenal Pizzaballa, Patriarca Latino, y al Custodio franciscano y no les dejó entrar en la basílica; no pasaba en siglos.

Policías israelíes en la Ciudad Vieja de Jerusalén, cerca del Santo Sepulcro, en una foto de archivo de 2017
Es un escándalo de relevancia internacional que no pasaba desde hace siglos, desde épocas de los otomanos en guerras antiguas: la autoridad civil, en este caso la policía israelí, ha impedido al cardenal Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén, y al Custodio de Tierra Santa, Francesco Ielpo, personalidades conocidísimas en la ciudad, entrar en el Santo Sepulcro y celebrar la misa del Domingo de Ramos.
Ya se sabía que este año, en Domingo de Ramos, no habría la tradicional procesión con palmas ni procesiones por las calles. La Iglesia lo aceptaba y tenía en agenda tan solo que los franciscanos, el Patriarca latino y unos pocos cristianos locales pudieran celebrar en el Santo Sepulcro, prácticamente a puerta cerrada.
Pero tanto el cardenal Pizzaballa como el Custodio de Tierra Santa, Francesco Ielpo (el superior de los franciscanos de toda Tierra Santa), según un rotundo comunicado conjunto del Patriarcado latino y también de la Custodia, "fueron interceptados en el camino, mientras se dirigían de forma privada y sin ningún acto procesional ni ceremonial, y se vieron obligados a regresar. En consecuencia, y por primera vez en siglos, a los líderes de la Iglesia [de rito latino] se les impidió celebrar la Misa del Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro".
Interceptados en la calle: sus residencias están muy cerca
Hay que insistir en que tanto el cardenal Pizzaballa como Fray Francesco son muy conocidos en las ciudad y viven a pocos cientos de metros del Santo Sepulcro. En ese breve recorrido privado, sin procesión alguna, fueron interceptados por policías israelíes que les impidieron el paso.
También hay que recordar que ambos italianos son líderes de relevancia internacional: Pizzaballa es el arzobispo de los católicos latinos de Israel, Palestina, Jordania y Chipre, y se trata con regularidad con todos sus gobiernos. También sonó con fuerza como papable en el Cónclave hace menos de un año. Ielpo lidera a los franciscanos de esos países, y también a otros de Oriente, como los de Siria, Líbano o Egipto... Entre los dos, son responsables de multitud de escuelas, dispensarios, hospitales, orfanatos...

El Patriarca Latino, cardenal Pizzaballa, con Simon Brombeiss, enviado especial de la Unión Europea para la Paz en Oriente Medio, dos días antes del incidente policial
La nota del Patriarcado protesta con fuerza. "Este episodio sienta un precedente grave y demuestra una falta de respeto hacia la sensibilidad de miles de millones de personas en todo el mundo que, durante esta semana, tienen la mirada puesta en Jerusalén. Los líderes de las Iglesias han actuado con plena responsabilidad y, desde el comienzo de la guerra, han respetado todas las restricciones impuestas: se han cancelado las reuniones públicas, se ha prohibido la participación y se han organizado transmisiones de las celebraciones para cientos de millones de fieles en todo el mundo que, durante estos días de Pascua, dirigen su mirada a Jerusalén y a la Iglesia del Santo Sepulcro", se lee.
"Impedir la entrada al Cardenal y al Custodio, quienes ostentan la máxima responsabilidad eclesiástica para la Iglesia Católica y los Santos Lugares, constituye una medida manifiestamente irrazonable y desproporcionada", protesta el comunicado del Patriarcado latino.
"Esta decisión precipitada y fundamentalmente errónea, influenciada por consideraciones inapropiadas, representa una desviación extrema de los principios fundamentales de razonabilidad, libertad de culto y respeto por el statu quo. El Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa expresan su profundo pesar a los fieles cristianos en Tierra Santa y en todo el mundo por el hecho de que la oración en uno de los días más sagrados del calendario cristiano se haya visto así impedida", prosigue la nota.
El siguiente acto previsto por el cardenal es en la tarde del Domingo de Ramos, cuando el Patriarca Pizzaballa dirija la bendición de la ciudad con la cruz, desde la terraza del santuario católico Dominus Flevit en el Monte de los Olivos, como ya hizo en 2020 durante la pandemia de Covid.