Cómo se coloca la mantilla, con detalle
La forma de cumplir bien con una de las tradiciones más características de la Semana Santa.
Las tradicionales mantillas femeninas de Semana Santa, en España, son a la vez un signo de luto, devoción, tradición y elegancia.
Habitualmente, las madres enseñaban a las hijas a ponérselas, y se las legaban, pero cada vez más hay mujeres que entran en cofradías y hermandades sin tener tradición familiar de usar mantilla, y son otras hermanas y cofrades las que les enseñan a ponérsela, con sus alfileres, horquillas, peinetas y velos.
Radiotelevisión Diocesana de Toledo visita a la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad para que expliquen cómo se extiende esta tradición.
"Colocar una mantilla no es difícil, aunque hay que tener tiempo, paciencia y sabiduría", avisan. Importa el peinado, la altura, distinguir el derecho y el revés, asegurarla con simetría... "No la podemos llevar ni demasiado tirante ni excesivamente suelta, tampoco nos queremos arropar con ella", avisan.
Es necesario también asumir otras normas que tienen que ver con el vestido, el maquillaje o las joyas, avisan. "Aunque hay gente que no le gusta la perla, es la joya de luto por excelencia, pero si no tenemos perlas, pues podemos llevar otra cosa. La cuestión es que no sea ostentoso, que no sea enorme, es un elemento de luto. No te pongas lo que no te pondrías para un entierro".