Capellanes de Katyn: memoria y futuro (1)
Proceso de beatificación de 29 capellanes de Katyn

El Obispo castrense con niños y jóvenes scouts católicos con las fotos de los 29 capellanes
VARSOVIA: SOBRE LA MEMORIA, LA VERDAD Y EL FUTURO DEL PROCESO DE BEATIFICACIÓN DE LOS CAPELLANES DE KATYN.
Esta mañana, 11 de abril, en la Catedral Militar y en la Sala de Tradiciones del Ordinariato Militar de Varsovia, se abordaron temas como la necesidad de un servicio fiel a la Patria, la memoria de las víctimas de la masacre de Katyn y la esperanza que suscita el proceso de beatificación de los 29 capellanes de Katyn. Durante todo este sábado y con el título general El bosque seguirá siendo un bosque. Capellanes de Katyn: memoria y futuro, se han dictado quince conferencias sobre diversos temas relacionados con el martirio, las matanzas de Katyn y los procesos de canonización.
La Jornada comenzó con la Santa Misa presidida por el obispo Wieslaw Lechowicz. Antes de la Eucaristí, Lukasz Stefaniak, presidente de la Asociación para el recuerdo de los Capellanes de Katyn, dio la bienvenida a los participantes.

Procesión de entrada. Jóvenes llevando las fotos con los rostros de los capellanes asesinados en Katyn
Entre los presentes se encontraban representantes de diversos grupos e instituciones, delegaciones de los scouts, escuelas y parroquias, así como invitados de Polonia y del extranjero. Stefaniak también anunció que, tras la misa, tendría lugar en la Capilla de Katyn, una ofrenda floral y una oración por las víctimas de dicha masacre.
En su homilía el obispo Lechowicz se refirió al dieciséis aniversario de la tragedia de Smolensk, recordando que precisamente una delegación encabezada por el entonces Presidente de la Nación, Lech Kaczynski, sufrió un accidente de avión mortal cuando se dirigía a homenajear a los asesinados en Katyn.
El Obispo castrense enfatizo que Polonia “no necesita tanto derramamiento de sangre, sino trabajo de base, servicio fiel y cotidiano a nuestra patria”. En este contexto, agradeció a los miembros y simpatizantes de la Asociación en Memoria de los Capellanes de Katyn por su compromiso con la preservación de la memoria del clero asesinados y de todas las víctimas de Katyn.

Santa Misa en la Catedral del Ordinariato Militar de Varsovia.
Monseñor Lechowicz veía a los capellanes de Katyn a través del prisma del lema del año pastoral: discípulos misionero. Recordaba que, antes de enviar a los apóstoles por todo el mundo, Jesús los guió pacientemente a través de la experiencia de la duda y la fe. Según el Obispo, los capellanes de Katyn siguieron un camino similar. “Se tomaron muy en serio el mandato misionero de Jesús, literalmente, tal como se les ordenó”. Subrayó que primer entraron “en el mundo de los hombres de uniforme”, convirtiéndose en capellanes del Ejército Polaco, y luego, junto con los soldado, entraron en una realidad “marcada por el mal demoniaco”.
Enfatizó que los capellanes era “misioneros fieles y testigos de Cristo. Y que dieron testimonio de Dios y de la humanidad donde la dignidad era brutalmente violada. Dieron testimonio testimonio de fidelidad de conciencia donde la humanidad era pisoteada”. Añadió que, con su actitud, pronunciaron la palabra “non possumus”, porque sabían que uno debe obedecer a Dios antes que a los hombres (Hechos, 5,29).