Evangelio del domingo: la triple sanación
Resulta bastante curioso que las tres tentaciones que la serpiente lanzó contra Adán y Eva sean las mismas con las que el demonio tenta a Jesús. La esneñanza es clara: Jesús pretende crearnos de nuevo sanando el corazón herido por el pecado.
El Señor sana el corazón herido por el pecado
En el evangelio de este primer domingo de Cuaresma leemos las tentaciones de Jesús en el desierto (Mt 4, 1-11). Curiosamente, Santo Tomás dice que este texto del evangelio de S. Mateo nos aclara la “naturaleza de la tentación” (Super Matt., 322) puesto que Adán fue tentando conforme a este mismo orden: primero de gula comiendo el fruto (Gn 2:17), luego con vanagloria (“seréis como dioses”, Gn 3:5) y finalmente con ambición/avaricia (“conocedores del bien y del mal”, Gn 3:5). En este vídeo te muestro las implicaciones que todo esto tiene para la vida espiritual. Una triple tentación ... para una triple sanación del pecado.